Jugador de 12 años sorprende a Bolivia

Cuando salió de la cancha, donde recibió una patada de un jugador del equipo contrario, le comentó a su padre que “esas son cosas del fútbol”.

MERY VACA

Y es que este niño, de 12 años y 11 meses, sabe mucho de fútbol porque creció en medio de balones y campos deportivos, tanto en Bolivia como en el extranjero.
Se llama Mauricio Baldivieso y ya debutó en el fútbol profesional boliviano, en el club Aurora, cuyo director técnico es precisamente su padre, Julio César Baldivieso.
“Dicen que soy el jugador más joven del mundo”, le comenta Mauricio a BBC Mundo por teléfono, un día después de su debut.
Al otro lado de la línea se escucha la inconfundible voz de un adolescente, pero, una vez en el campo de juego, este muchacho es uno más del plantel.

Él mismo cuenta que practicaba karate y es probable que por eso haya desarrollado un físico que se asemeja al de una persona de más edad.

De Arabia Saudita a La Paz

A sus nueve años, Mauricio ya se fogueó en las divisiones inferiores de Arabia Saudita, cuando su padre jugaba para el fútbol de ese país, pero su imaginación vuela aún más alto.
“Quiero ir al jugar al extranjero, al Barcelona, al Real Madrid, al Milán o al Inter”, dice Mauricio.

Julio César, su padre, es un emblema del fútbol nacional. Jugó en equipos de Japón, Arabia Saudita, Chile, Ecuador y, por supuesto, en la selección y en los mejores clubes bolivianos.
Cuando Julio César fichaba en un nuevo club, todos los miembros de su familia iban con él y entre ellos no podía faltar Mauricio quien era “la mascotita de los equipos en los que jugaba su padre”, relata a BBC Mundo, su madre, Débora Ferrufino.
Hace mucho que dejó de ser “la mascotita” para convertirse en hoy en el más joven debutante en la liga profesional, con un largo camino por recorrer.
Sin embargo, no faltaron quienes criticaron al entrenador y padre del muchacho por exponerlo a un partido profesional a tan corta edad.
Pero, más allá de lo que digan sus críticos, el padre de Mauricio, no deja de sentirse orgulloso por su hijo. “Espero que sea mejor que yo”, dijo a BBC Mundo.

El padre, un crack

Y es precisamente Mauricio quien se encarga de recopilar todos los adjetivos que recayeron en su padre durante su época dorada. “Decían que era un crack, una estrella, ahora le llaman emperador. Yo quiero ser como él o mejor”, cuenta.
Julio César, el padre, debutó a los 14 años y, en respuesta a las críticas, comenta que en Bolivia “no hay edad establecida para ingresar al fútbol profesional”.
Mauricio debutó con la camiseta número 10 en la inauguración del torneo Clausura de Bolivia, en un partido que disputaban Aurora y La Paz Fútbol Club.
Aurora perdía por un autogol y, por eso, no era seguro que Mauricio se levantara del banco de los suplentes, pero, en el minuto 36 del segundo tiempo, su padre cambió de opinión y lo mandó al campo de juego.
Aunque su participación no logró cambiar el resultado adverso, el niño dijo que se sintió “emocionado, feliz y nervioso”.

El colegio y la cancha

Su entretenimiento favorito y su profesión es el fútbol. Mauricio ahora está en séptimo de primaria en un colegio cristiano de Cochabamba, pero todas las tardes entrena con Aurora. Muchas veces pide permiso a sus profesores para ir al campo de juego.
Después del debut, el colegio de Mauricio era un alboroto. Sus compañeros le felicitaron y mostraron su alegría a través de las cámaras de televisión.
Mauricio cumplirá 13 años este miércoles y está esperando las ofertas del extranjero para hacer su sueño realidad.
Y, para el final le hace una confesión a BBC Mundo. Dice que su equipo favorito es el Bolívar de La Paz, pese a que debutó en el Aurora de Cochabamba.
El hijo de “el emperador” ya está en cancha y sólo él, en su intimidad, sa-be hasta dónde podrá llegar.

 
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