Las Mesas de Gobierno

Héctor Agüero

Opi-mesasEs indudable, y así debe ser, que las grandes líneas del proceso que vive el país desde febrero de 1999 las diseña el presidente Hugo Chávez Frías y su ejecución corresponde al aparato administrativo del Estado venezolano.

Lo que no está claro para algunos es que los responsables de la aplicación correcta y efectiva de estas políticas somos nosotros, como expresión política y pueblo organizado.

Cuando hemos seguido al pie de la letra estos principios el pueblo ha reconocido estas acciones que lo benefician. Así ha sido durante estos diez años. Con excepciones poco afortunadas en las cuales hemos sido sancionados por el soberano.

Para hacer más viable esta  tarea, el Presidente ha fortalecido la presencia del PSUV en las regiones y estados con medidas puntuales como la designación de vicepresidentes para cada región. Una suerte de línea directa con el Primer Magistrado que permite que desde Caracas se tenga un diagnóstico certero de las prioridades de cada entidad territorial. Es en este contexto que nacen ñas Mesas de Gobierno, una convergencia entre el partido y las instancias gubernamentales que apunta a dar respuestas a las soluciones a corto, mediano y largo plazo.

El ejercicio de la función de gobierno nos obliga a mejorar y orientar nuestras capacidades, esfuerzos y recursos con el propósito de elevar la calidad de vida de nuestros compatriotas.

La primera tarea es tomar conciencia de nuestro compromiso con el pueblo. De servir con eficacia y probidad a los excluidos. Ellos son los beneficiarios de las políticas que nos conducen al Socialismo del siglo XXI. A ellos nos debemos. Somos responsables del seguimiento de las obras del gobierno. Somos Contraloría Social.

Derribemos la conseja que confunde gestión eficiente con capitalismo. La capacidad de producir bienes materiales de calidad tiene que ser un atributo del Socialismo del siglo XXI y para ello necesitamos capacitarnos más, ser exigentes, con nosotros y con nuestras responsabilidades, tener siempre presente que lo colectivo debe privar sobre lo individual.  Que actuando de manera solidaria, siempre seremos más productivos e inteligentes que algunas individualidades aisladas que trabajan sólo en función de sus intereses. Que la vía al socialismo representa el bienestar.

Las Mesas de Gobierno son expresiones del quehacer colectivo, del trabajo en equipo y deben ceñirse a elaborar planes y diagnósticos de la región que respondan a necesidades reales y que además puedan cumplirse en un lapso razonable.

Debemos evitar embarcarnos en proyectos que no tomen en cuenta los recursos humanos y financieros de la región como aporte fundamental y que a la luz de un análisis severo arrojen un número mayoritario de desventajas. Son proyectos que tienden a empantanarse, que desgastan y nos colocan a la defensiva.

Un local de Barrio Adentro sin funcionar y una fábrica en manos de los obreros que no operen eficazmente son misiles de gran potencia que los opositores pueden utilizar a su conveniencia, cuando quieran, para causarnos daño.

En estos casos debemos jugar un rol decisivo  aplicando dos líneas de acción, una recabando datos precisos en la comunidad y dos exponiendo las fallas y posibles correctivos en las Mesas de Gobierno.

Bienvenidas entonces las Mesas de Gobierno. Es un reto que nos lanza el Presidente. Estamos orgullosos de aceptarlo  y sabemos que podemos honrar este compromiso.

 
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