Deterioro

Col-IvanSerraPeriscopio
Yván Serra Díaz

Ocurre cuando se ve a alguien después de mucho tiempo. Lo viví hace algunos años en los funerales de mi abuela materna. Como ocurre en estas ocasiones, es momento para reencontrarse, amistades lejanas unidas por la presencia del que parte, pero que no forman parte de la cotidianeidad familiar. El duelo por la pérdida es compensado parcialmente por los gestos de afectos y los abrazos de aquellos que ocupan un espacio en algún rincón de la memoria.

Mi abuela murió a los ochenta y siete años. No podía esperarse que su despedida estuviera plena de gente joven. Los amigos de los bisnietos por lo general no son las caras de los funerales de viejos. El tiempo transcurre, pero su marca no es percibida, a no ser que la distancia no los muestre. Qué grande estás es la expresión típica, cuando vemos al niño ahora joven. Pensar que te conocí cuando eras niño, expresión que recibe con sonrojo aquel, que seguramente ya esta casado y con hijos. Lo que no decimos fue lo que encontré en los asistentes al velorio de mi abuela. Caramba cuándo envejecieron todos. La muestra de asombro ante el niño que crece, o ante el joven que se hace hombre enmudece ante quien se hace viejo. No hay comentarios sobre canas, ni barrigas, ni arrugas, ni el desgaste de los dientes. Tampoco es que los demás envejecen solos. El impacto de dar cuenta de la vejez de otros golpea como un espejo sobre nuestra persona.

Llega mi prima de España. Estudios doctorales la mantuvieron alejada de la patria casi cuatro años. Tiempo suficiente para dar cuenta de los cambios del país. Algunos olvidos son naturales. Los maracuchos siempre han manejado mal. Eso no ha cambiado, Sencillamente se les olvidó, al tener que vivir en un país donde la gente tiene la costumbre de respetar las leyes de tránsito. Pero otras cosas sí son productos del cambio. Sebastián, su hijo de doce años, pregunta por qué sólo se pueden llevar dos kilos de azúcar por persona. El deterioro en este caso no es producto del tiempo, sino de una política pública empeñada en hacer fracasar al sector privado. La nostalgia por el regreso a la patria y los amigos se ve empañada por la Venezuela que encontró. Es como si a alguien le hubieran caído cien años.


Licenciado en Estudios Políticos UCV

www.periscopio2.blogspot.com

 
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