La crisis nos cuesta a cada uno US$10.000

economia1Steve Schifferes BBC

Las principales economías del mundo han gastado US$10.000 por cada persona en un intento por mitigar la crisis financiera que se desató en 2008.

De acuerdo con cálculos de la BBC, sacados a partir de la información suministrada por el Fondo Monetario Internacional a los ministros del G20, esos países han gastado un total de US$10 billones.

El Reino Unido y los Estados Unidos han gastado la mayor cantidad. De hecho, la nación europea ha gastado 94% de su Producto Interno, mientras que el país norteamericano ha gastado 25%.

Eso equivale a US$50.000 por persona en el Reino Unido y a US$10.000 en Estados Unidos.

La mayor parte del dinero de los auxilios se destinó al sistema bancario. Una vez ese sistema se deslastre de la crisis, los gobiernos se dispondrán a recuperar la mayoría de su dinero, más no todo.

Sin embargo, hay muchas otras formas de medir la gravedad de la crisis que ha llevado al mundo a su primera recesión tras 60 años.

Todas muestran la gravedad de los daños e ilustran el punto exacto en que los países ricos se vieron más afectados. A la cabeza estaban Estados Unidos y el Reino Unido, que con sus poderosos sectores financieros, se situaron en el corazón de la crisis.

Cancelaciones privadas

Se estima que las pérdidas del sistema financiero por cancelación o depreciación de sus activos ascienden a un valor de US$4 billones, las dos terceras partes de los cuales representan pérdidas sufridas por los conglomerados bancarios Citigroup o RBS.

Y aunque cerca de la mitad de esas pérdidas (US$1,8 billones) se refiere al pago de títulos respaldados por hipotecas de alto riesgo, el daño causado por la crisis se ha extendido a otros activos bancarios, con cuantiosas cancelaciones de préstamos comerciales.

Esas cancelaciones masivas, que barrieron con casi 10 años de ganancias del sector bancario, han hecho más difícil que los bancos puedan volver a acumular capital para reasumir el liderazgo.

Muchos expertos consideran que pasarán años y hasta décadas antes de que las condiciones de préstamo retornen a como eran antes de la crisis. De hecho, una de las causas del aletargamiento de la economía fue el temor a otorgar préstamos, unido a un colapso masivo de la confianza en los mercados financieros.

Contracción de la economía global

Se proyecta que la economía global se contraiga este año 2,3% o US$1 billón, una pérdida que comparten todos los ciudadanos, pero que afecta muy especialmente al ascendente número de desempleados.

Si se toma en cuenta el hecho de que la economía global crece, en condiciones normales, un poco más de 2% por año, la pérdida de producción causada por la recesión asciende a casi US$2 billones.

Sin embargo, con el objetivo de impulsar la economía, los gobiernos han destinado miles de millones de dólares a planes de estímulo económico.

En los próximos cinco años, se prevé que la deuda del gobierno británico se duplicará para alcanzar US$2,3 billones mientras que la deuda nacional estadounidense se podría llegar a US$10 billones.

Esta deuda gubernamental adicional tendrá que ser asumida por los futuros ciudadanos con el pago de impuestos. Estos ciudadanos ser verán obligados a gastar su dinero en los servicios públicos como salud y la educación.

Los intereses de la deuda del Reino Unido en 2014 podrían superar todo el presupuesto educativo.

Efecto de riqueza

Miles de ciudadanos en todo el mundo han perdido sus empleos por la crisis financiera.

Los individuos también experimentan menos sensación de riqueza como consecuencia de la caída del valor de sus activos. No sólo sus casas cuestan menos, sino que sus activos financieros, como las acciones, han declinado su valor en los últimos 12 meses.

La BBC, junto al banco Halifax, estima que la riqueza entre los británicos ha caído, desde el año pasado, US$1,3 billones, en comparación con la cifra del ciclo comprendido entre el final de 2007 y el final de 2008.

El valor de sus hogares ha caído 15% y el valor de sus activos financieros en 9%.

Estas cifras no toman en cuenta el valor de las deudas como los préstamos.

La riqueza está distribuida de una manera muy dispareja y quienes son propietarios de su vivienda y no tienen una pensión, no sentirán los efectos en demasía, al menos que no encuentren trabajo.

Pero, no hay duda de que la crisis le ha puesto un freno a los hábitos de consumo de los ciudadanos, con lo cual también se exacerba la recesión.

Podría pasar un tiempo antes de que volvamos a la era en que la gente sacaba prestado para salir de vacaciones o comprar una pantalla gigante.

Lo que es claro es que seguiremos pagando el precio del colapso de Lehman Brothers por un buen tiempo.

Leyendas:

  1. Las deudas de los gobiernos de EE.UU. y el Reino Unido podrían duplicarse el próximo año.
  2. Miles de ciudadanos en todo el mundo han perdido sus empleos por la crisis financiera.
 
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