Menos champán en tiempos de crisis

juego-de-champagne-para-san-valeninGerardo Lissardy

París

Las ventas cayeron 19% durante el primer semestre del año, indicó Lorson.

La crisis económica global ha hecho perder efervescencia a uno de los productos más célebres de Francia, el champán, y al parecer nadie brinda por ello.

Una reciente caída en las ventas del lujoso vino francés ha llevado este año a los productores a reducir aproximadamente 40% el número de botellas que serán lanzadas al mercado.

Según expertos, la decisión podría repercutir en los precios de mercado y en toda la cadena de producción del champán, mientras se teme que parte de la siembra de uvas quede en las viñas “para que la coman los pájaros”.

Bodegas repletas

La medida de reducir la producción de champán “no es una sorpresa”, dijo Daniel Lorson, portavoz del Comité Interprofesional de Vino de Champaña (CIVC), que establece cada año el volumen de cosecha permitido.

Lorson explicó a BBC Mundo que en el primer semestre de este año las ventas del vino espumoso cayeron 19%, sobre todo por una menor demanda de los grandes mercados de exportación.

La caída comenzó a sentirse durante 2008, cuando se vendieron 322 millones de botellas, y se estima que este año la cifra podría disminuir a 260 millones.

Mientras tanto, las bodegas siguieron engordando: la cantidad de botellas guardadas llegó a 1.200 millones, una presión extra para que baje el precio de mercado, algo que quieren evitar los productores.

Menos y mejores uvas

Me inquieta que los consumidores no encuentren champán de productores en el mercado de aquí a dos años

Bernard Beaulieu, viñador de la región de Champaña y alcalde del pueblo de Mutigny

En la región de la Champaña la temporada de cosecha 2009 está a punto de comenzar y se estima que la cantidad de uvas recolectadas bajará cerca de un tercio con las restricciones que acaba de establecer el CIVC.

La decisión de cosechar un máximo de 9.700 kilos de uva por hectárea (contra 14.000 el año pasado) es un compromiso entre las grandes bodegas, que pretendían menos, y los viticultores, que querían más.

Además, una parte del vino producido será guardado en tanques a la espera de mejores condiciones del mercado, en lugar de embotellarse el año que viene para la producción de champán.

Una paradoja es que, según Lorson, la calidad de las uvas cosechadas este año será excepcional. “Probablemente va a ser una de las mejores vendimias de las últimas dos décadas”, dijo.

¿Más caro?

Lorson negó que una parte de las uvas sembradas vaya a quedar abandonada en el campo debido a las nuevas limitaciones de cosecha.

La caída en las ventas comenzó a sentirse en 2008.

Pero otros temen lo contrario.

“Corremos el riesgo de tener uvas que queden en las viñas, para que las coman los pájaros”, dijo Bernard Beaulieu, un viñador de la región de Champaña y alcalde del pueblo de Mutigny.

En diálogo con BBC Mundo, Beaulieu explicó que el promedio de producción de uvas es superior a los límites puestos por el CIVC y entonces se desecharán “algunos cientos de kilos” por hectárea.

Sin embargo, sostuvo que el acuerdo alcanzado es “un buen equilibrio” entre las demandas de productores y viticultores y podría implicar una suba de los precios para 2012.

“Me inquieta que los consumidores no encuentren champán de productores en el mercado de aquí a dos años”, dijo.

“Sobrevivir”

Otra preocupación de los viñadores es que las dificultades económicas de muchos en la región aumente el peso relativo de grandes casas de productores, como LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy).

Con marcas consagradas como Moët et Chandon y Veuve Clicquot, LVMH es el mayor productor de champán del mundo, con cerca de 18% del mercado.

“Tenemos el riesgo de que haya un nuevo fenómeno de concentración en los próximos meses”, dijo Beaulieu.

Esos temores de los viticultores están alimentados por el hecho de que las grandes casas aumentaron considerablemente sus reservas en bodega gracias a un alza de la producción permitida por el CICV el año pasado.

Lorson aseguró que el aumento de 2008 fue resuelto porque la crisis todavía no había impactado de lleno en el sector. A su juicio, el ajuste establecido ahora es normal.

“Cada diez años tenemos una crisis”, dijo. “Pero la historia del champán tiene tres siglos, y creo que vamos a sobrevivir”.

 
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