“LAS RELACIONES CON COLOMBIA NO VAN A MEJORAR”

Uribe ha sido muy bueno en manejar los problemas de seguridad y los económicos pero no tan bueno en manejar los sociales”.

"Uribe ha sido muy bueno en manejar los problemas de seguridad y los económicos pero no tan bueno en manejar los sociales”.

Manuel Felipe Sierra

Entrevisa a Beatriz de Majo

Para Chávez es importante mantener fricción con Uribe. Desde hace más de 10 años hay presencia de tropas de EEUU en bases colombianas. En US$ 1.500 millones caerán este año exportaciones de Colombia a Venezuela. Hace tiempo que los empresarios colombianos se preparan para esta crisis. Brasil no exporta nada que no tenga suficientes garantías de cobro. En la relación comercial con Irán “el papel aguanta todo”. Venezuela no tiene estrategia exportadora.

Ella se ajusta perfectamente bien a la calificación de “colombianóloga”. Especialista en asuntos de comercio exterior, Beatriz de Majo ha dedicado años a profundizar en los más mínimos detalles sobre las relaciones de Venezuela y Colombia. Puede hacer entonces, sin mayores esfuerzos, un análisis clínicamente esclarecedor de los asuntos que interesan a los dos países. Mantiene un programa radial que registra la vida económica y social del “hermano país” y que es recompensado con una robusta sintonía. Los sábados en “El Nacional” refleja las palpitaciones económicas de una nación que más que vecina es parte (pese a los desencuentros transitorios de sus mandatarios), de una misma paternidad histórica y cultural. ¿Cuál de los dos países será más afectado por la suspensión de las relaciones comerciales? ¿Es posible mediante una decisión política quebrantar una comunicación económica de toda la vida? Inquieta, acuciosa y siempre dispuesta al diálogo sin fronteras, Beatriz de Majo se despide a las puertas del estudio de Televen. Allí, ante las cámaras revisará la agenda internacional del día. Antes deja satisfechas las inquietudes de los lectores de ABC de la Semana.

Formalmente el intercambio comercial entre Venezuela y Colombia está congelado. Sin embargo, se sabe que los efectos de una medida de este tipo no son automáticos. ¿Cuál es la verdadera situación en este momento?

La  mercancía que sigue atravesando la frontera es aquella que tenía ya las autorizaciones para ser importadas pero las empresas deben atenerse a que no habrá más autorizaciones en el futuro, sino en sectores muy específicos. El gobierno está determinado a no dejar entrar productos de Colombia sino aquellos a los que no pueda renunciar porque son “altamente” estratégicos. Eso lo que quiere decir es que buena parte de los alimentos y confección con que se nutre el país vienen de Colombia y, con ellos van a ser cuidadosos para no generar más inflación y mas desabastecimiento. En definitiva este año no va a ser tan malo para las exportaciones a Venezuela pero caerán las ventas unos 1500 millones de dólares, al menos. Para Venezuela es evidente que podrían registrarse consecuencias negativas que se agravarán en términos no necesariamente económicos sino sociales. Concretamente la situación que se vive en las fronteras, y de modo particular en las zonas limítrofes del Táchira y Zulia.

¿Cuáles serán los efectos concretos en el caso de las importaciones venezolanas de Colombia y cuáles son los rubros más afectados?

Los más afectados son alimentos, vestido, insumos industriales para la industria del empaque, medicinas y gas para el estado Zulia. Y los efectos son encarecimiento y desabastecimiento temporal. Este es un juicio estrictamente económico. Habría que tomar en cuenta los efectos que la medida tendrá para la población que habita en las zonas fronterizas y lo que serían las repercusiones en el plano político. Un desencuentro de esta naturaleza entre dos países vinculados económica, social, política y afectivamente durante toda una vida tiene que causar daños que muchas veces escapan a la simple cuantificación estadística.

¿Es posible sustituir las importaciones venezolanas de Colombia sin que ello tenga consecuencias traumáticas para la economía del país, y en particular las consecuencias sociales en la franja fronteriza?

No es posible detener las importaciones y no generar consecuencias del lado venezolano por la estructura que tienen las importaciones. Pero se puede generar una migración lenta hacia otros proveedores. Principalmente importamos alimentos,  productos textiles y de confección e insumos para las industrias. Cualquier otro país proveedor provocará un impacto inflacionario, algo que es altamente indeseable para un gobierno como el nuestro cuya impopularidad ha crecido.

Colombia tiene una experticia exportadora muy valiosa y Venezuela en cambio  ha tenido se recurrir a importaciones si se quiere nerviosas de otros mercados como Argentina y Brasil. ¿Hasta dónde ello puede satisfacer las necesidades del país  si se toma en cuenta que ambos países tienen establecido ya canales de exportación hacia otros destinos?

Argentina en el año 2010 tendrá que importar carne así que no habrá ese rubro para exportar a Venezuela. De Brasil si pueden importarse algunos rubros pero a un mayor costo. Y además hace falta que los proveedores estén seguros de que se les va a pagar. El historial de Venezuela no es bueno en materia de pagos por el enorme retraso de CADIVI en proveer divisas. En el caso de Brasil es distinto. No hacen ninguna exportación a Venezuela que no éste respaldada por garantías reales. Va a ser difícil que los empresarios venezolanos paguen por adelantado que es lo que eso significa en la práctica. ¿Acaso será el gobierno, con su gran deficiencia de caja, quien haga las importaciones, pagando  adelante? No debemos olvidar que el comercio se ha venido haciendo entre empresarios, no entre gobiernos.

“Principalmente importamos alimentos, productos textiles y de confección e insumos para las industrias. Cualquier otro país proveedor provocará un impacto inflacionario, algo que es altamente indeseable para un gobierno como el nuestro cuya impopularidad ha crecido”.

“Principalmente importamos alimentos, productos textiles y de confección e insumos para las industrias. Cualquier otro país proveedor provocará un impacto inflacionario, algo que es altamente indeseable para un gobierno como el nuestro cuya impopularidad ha crecido”.

El efecto de la suspensión de las exportaciones colombianas es severo para ese país. ¿Hasta dónde la decisión de Chávez, busca complicar políticamente la situación de Colombia en el marco de un debate electoral  y la probable reelección de Uribe?

Hace muchos meses que los empresarios colombianos se vienen preparando para esta situación y es indudable que los afecta, más en unos sectores que en otros.  Pero van a poder adecuarse rápidamente y mantendrán una pequeña presencia en Venezuela mientras pasa el temporal. Lo que busca Venezuela con el “embargo” a Colombia es mostrar fortaleza ante el “enemigo”. El discurso incendiario es otra cosa porque ese si busca estimular el descontento colombiano donde lo haya. Uribe ha sido muy bueno en manejar los problemas de seguridad y los económicos pero no tan bueno en manejar los sociales. A esa clase social afectada se dirige el presidente Chávez, de manera de conseguir su “desapego”. Pero un índice de popularidad superior al 70% que es lo que tiene Uribe en esta hora y luego de 7 años de mandato es difícil de horadar.

COLOMBIA ES UNA OPORTUNIDAD

Algunos analistas consideran que el enfrentamiento Chávez-Uribe retroalimentan políticamente a los dos mandatarios y que por ello se aleja la posibilidad de que las relaciones entre los dos países mejoren en el corto plazo. ¿Comparte usted esta opinión?

Las relaciones no van a mejorar. ¿Cuántos pañitos calientes se le han puesto en los 10 años de la Revolución? Para Chávez es muy importante mantener la ficción de un enemigo externo que aglutine a sus seguidores y agregarle un componente militar. Y el gobierno de Uribe ha sido  muy torpe en no haber manejado adecuadamente en cuanto a lo comunicacional, su decisión de permitir nueva presencia americana en las bases militares de Colombia. Sin duda que Chávez ha sabido incorporar, hasta donde ello es posible el tema de las bases a su estrategia continental sumando el apoyo o la neutralidad a su posición, no sólo de los países del ALBA sino de otras naciones sumamente sensibles al tema del armamentismo y eventuales conflictos bélicos en el área.

Los partidos colombianos ya escogen sus candidatos presidenciales para el 2010, y pese  a que deben despejarse todavía algunas incógnitas, se le estaría allanando el camino a la segunda reelección de Uribe. El mandatario podría ser reelecto pero algunos especialistas advierten que ello colocaría a Colombia en un plano de severa conflictividad e ingobernabilidad. ¿Tiene sentido este planteamiento?

¿Cómo puede haber ingobernabilidad con un electorado que se inclina en más del 70% a favor de un mandatario que ha sido exitoso y que no gobierna sobre promesas sino sobre ejecutorias? Pero sin duda que el poder desgasta y Uribe no  tiene un escenario sencillo frente a sí, si llega a ser reelecto. Ahora en materia de ingobernabilidad el asunto no se circunscribe a Colombia sino que se considera una de las variables incorporadas al nuevo y cambiante panorama geopolítico suramericano.

¿Considera que existe en Venezuela plena conciencia del sector empresarial sobre  lo que significará en el mediano y largo plazo la suspensión del intercambio comercial entre ambos países?

Claro que la tienen las empresas cuyos insumos vienen de Colombia. Y las restantes también. Habría que preguntarse cuantos empresarios venezolanos están aprovechando la coyuntura para invertir en Colombia  donde el futuro es prometedor. Estas crisis, como se sabe siempre abren espacios que pudieran ser inteligentemente aprovechados sobre la base de estrategias y políticas de inversión adecuadas. Ello sin duda supone un nuevo reto para la capacidad gerencial del empresariado nacional.

¿Qué repercusiones tendría en el plano económico la aproximación de Venezuela a los mercados africanos como parte de la estrategia aprobada en la cumbre de Margarita?

Ninguna en el terreno de lo económico y lo comercial, pero es positivo que los países menos desarrollados hagan causa común para conseguir mejor trato de los países más grandes. Ahora está claro que Chávez concibe esta aproximación desde el punto de vista político, tal como ocurre con el ALBA en el escenario latinoamericano y del Caribe. La cumbre de Margarita le sirvió a Chávez como un espacio importante para subrayar sus planteamientos ideológicos y reforzar las líneas de su confrontación antiestadounidense. No necesariamente anti-Obama tal como fue reflejada en su reciente intervención en la Asamblea General de la ONU y en sus discursos y entrevistas durante la gira que realizó por varios países.

EXPORTAR NO SÓLO PETRÓLEO

¿La activación de las bases militares colombianas con presencia norteamericana facilitará la firma  del tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos?

Una cosa no tiene NADA que ver con la otra. Las bases militares colombianas tienen más de 10 años con presencia americana y el TLC entre Colombia y EEUU no se ha ratificado. Ello no impide que las relaciones entre los dos países se mantengan en un plano de mutuo respeto y de creciente cooperación. Ello se hará mucho más evidente en la medida que el mensaje del chavismo pueda ganar terreno en otros países de la región.

Más allá del efecto político ¿cómo valora los alcances económicos y comerciales de los acuerdos suscritos por Venezuela con Irán?

No es posible saber si los mil y un proyectos de cooperación de Venezuela  con Irán, Rusia, Bielorrusia, Siria, Libia, algún día van a ver la luz y entrar en ejecución. El papel aguanta todo. En este caso también vale destacar que la columna vertebral de la diplomacia chavista es acentuar las coincidencias en el plano político e ideológico más que las conveniencias de naturaleza económica y comercial.

¿Tiene Venezuela, como en el pasado, un conjunto de líneas coherentes en materia de comercio exterior? ¿Cuáles deberían ser las prioridades del país en esta materia?

La primera prioridad es exportar algo que no sea petróleo y para ello es imprescindible comenzar por producir una oferta exportable distinta a los hidrocarburos para colocar en terceros países. Eso toma años de inversiones, y un conjunto de medidas serías de estimulo empresarial y productivo interno. Luego puede pensarse en abrir mercados foráneos. La respuesta es que no hay ninguna estrategia exportadora sino una inclinación muy definitiva a importar de todo.

 
Top