¿Gobernadores y alcaldes de oposición?

Julio Castillo

Julio Castillo

Julio Castillo

Que yo sepa todos votamos por candidatos que aspiramos que sean gobierno. La oposición se le deja a los que perdieron las elecciones (rol que en una democracia normal es tan digno y necesario como ser gobierno).

La afirmación, aunque de perogrullo, viene a cuento porque un sector de nuestra sociedad aspira que aquellos compatriotas que fueron elegidos para ser gobernadores y alcaldes y que no son de las filas del oficialismo, tengan como principal objetivo, ser los líderes de la oposición.

alejandro-henrique-enzoAdemás, agreguemos que votamos por ellos no solamente para que sean gobierno sino para que lo hagan bien. Para que, sorteando los obstáculos, las agresiones, las provocaciones de esta satrapía instalada, gobiernen para todos y demuestren que lo hacen mejor que lo que se hace desde Miraflores.

Cuando yo veo una cuadrilla de Operación Alegría cumpliendo su trabajo o una de la alcaldía de Naguanagua haciendo el suyo; una ambulancia recorriendo nuestras calles; una obra iniciándose me digo: Para esto voté: Esto es lo que quiero que hagan bien. Hay algunos que quieren ver a un gobernador y a los alcaldes tirando piedras y haciendo guarimbas: Hace unas semanas, a raíz de la incautación de los puertos por parte del gobierno nacional, escuchaba a un dirigente naviero diciendo que él aspiraba que el gobernador se encadenara a las puertas del Puerto para reclamar el despojo. Acto seguido y, sin que le quedara nada por dentro, dijo que había que sentarse a conversar con las nuevas autoridades para proteger sus negocios, en una evidente demostración de que algunos de nuestros empresarios se saben de memoria el proverbio que aconseja que uno se puede meter con el santo pero no con la limosna.

Es verdad que en esta época un alcalde y un gobernador no sólo pueden ser buenos gerentes. Hay una responsabilidad que cumplir con el país y hay que apoyar, léase bien, APOYAR a las fuerzas emergentes que luchan por la defensa de sus intereses en todo el país, pero nunca suplantarlas, nunca pretender dirigirlas, nunca manipularlas. Hay que dejar que esas fuerzas se consoliden, se desarrollen y que los oficialistas y quienes no lo son reclamando sus derechos burlados, cambien de naturaleza la situación y pongan al régimen a cumplir con su deber o a marcharse.

A lo que el gobierno teme es a esta fuerza autónoma, independiente, libre de ataduras como los estudiantes, los trabajadores, los vecinos que se movilizan por doquier en el país. Como dijimos en un artículo anterior, para esto el Presidente no tiene guión. Esto es lo que lo desequilibra.

El Presidente diera lo que no tiene para que regresen las guarimbas, los paros suicidas, los mismos actores con el micrófono en la mano y la “oposición” liderando este proceso. No le demos el gusto.

Vamos a apoyar y a ayudar a nuestro líderes regionales y locales para que lo hagan bien y podamos señalarlos como ejemplo a seguir y vamos a apoyar la lucha social del pueblo oprimido y engañado para que Venezuela cambie de verdad…

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu
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