La máquina muele gente

Rubén A. Díaz

Rubén A. Díaz

De Vista
Rubén A. Díaz

Es extraño lo que sucede en el país, resulta absurdo el papel de los medios de comunicación e incomprensible el comportamiento de los actores políticos y de la sociedad en su conjunto. Pareciera que buscamos un mesías que nos resuelva los problemas como por arte de magia,  sin importarnos nada, y cuando digo nada, es nada de nada. Pero si alguien adquiere notoriedad, sin tener en cuenta el porqué o la causa de la misma, inmediatamente nos pasa por la mente “éste puede ser el próximo líder, el próximo Presidente, el que va a joder a Chávez”, poco interesa lo que ha hecho, o cuál es su formación, o lo que ofrezca, sólo interesa su notoriedad, para sustituir la dirigencia política… a ver qué pasa. Aun a sabiendas de que es así y a plena conciencia de que es muy probable que mañana nos sintamos obligados a prescindir de él, no nos importa, lo que interesa es el … ¿y si la pegamos? De darse ese supuesto hipotético, todos -políticos y medios- saldrían al unísono a decir el nuevo líder es hechura suya y pasarían su facturita a cambio de favores prestados.

JULIO090909-01Mientras hago esta reflexión, viene a mi mente el nombre de aquel dirigente petrolero, Juan Fernández y de ese otro dirigente empresarial valenciano, también de apellido Fernández. A la vez recuerdo el episodio de una bella y esbelta mujer que le jalaron la melena y fue revolcada, lo que la convirtió en paradigma de valentía. Pero no son ellos quienes motivan en esta reflexión, ellos quedaron enterrados en el pasado. Me refiero a la omnipresencia del líder estudiantil universitario, Julio César Rivas, recientemente liberado, gracias a la presión de una huelga de hambre de otros estudiantes universitarios.

El tratamiento que le han dado los medios es desproporcional, y el ego de este muchacho se puede inflamar, lo que le causaría un gran daño. Veamos las cosas como son, este dirigente estudiantil fue eficiente en devolverle a la policía unas bombas lacrimógenas y en rayar paredes en medio de una protesta, por eso fue víctima de una extendida detención, lo que despertó la solidaridad de sus compañeros.  Ahora, le han hecho muchas entrevistas y anda, como quien dice, en la cresta de la ola, recorriendo el país y todos los medios de comunicación lo quieren entrevistar. Pronto sabrá cuán efímera es la gloria.

Verdaderamente es una lástima que la haya conocido tan temprano y de esa manera.

 
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