Tiene efectos positivos sobre el mal de Parkinson
Tango que me hiciste… bien

Lamentablemente el tango no cura la enfermedad, pero como técnica complementaria de rehabilitación mejora la calidad de vida del paciente que padece del mal de Parkinson.

Lamentablemente el tango no cura la enfermedad, pero como técnica complementaria de rehabilitación mejora la calidad de vida del paciente que padece del mal de Parkinson.

BBC Ciencia
Desde hace ya varios años el tango ha vuelto a recobrar una fuerza inusitada en el Río de la Plata. Miles de estudiantes extranjeros se acercan a Buenos Aires para aprender los movimientos de esta danza, oriunda de Argentina y Uruguay, mientras se multiplican los espectáculos y locales de baile en ambos países dedicados a este género.

Pero ahora, por primera vez al menos en Montevideo, un equipo de profesionales enseñará a bailar tango a las personas que sufren mal de Parkinson, con el fin de aliviar los síntomas que provoca esta enfermedad.

Se trata de un proyecto de “tango terapia” impulsado por el Instituto de Neurología de la Facultad de Medicina, la fundación Joventango y el Centro de Medicina y Especialidades de Uruguay.

Según le explicó a BBC Mundo Juan Pedro Rubinstein, médico, amante del tango y promotor de la iniciativa, “una serie de investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos demostraron que la danza del tango en los pacientes con Parkinson mejora los síntomas. En especial la marcha, la parte muscular y el equilibrio”.

“Lamentablemente no cura la enfermedad”, añade Rubinstein, pero como técnica complementaria de rehabilitación mejora la calidad de vida del paciente.

El mal de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central que daña las habilidades motoras y el caminar.

Hasta el momento no se conocen con exactitud las causas ni tampoco existe una cura para la enfermedad, aunque hay diversos tratamientos para mejorar el estado del paciente entre los que se incluyen terapias de movimiento, ejercitación y medicamentos.

Los efectos positivos del tango sobre el Parkinson ya se han demostrado, dice Rubinstein: “El poder danzar, el poder abrazar a una compañera, toda esa mística que envuelve al tango favorece a los pacientes”.

Los efectos positivos del tango sobre el Parkinson ya se han demostrado, dice Rubinstein: “El poder danzar, el poder abrazar a una compañera, toda esa mística que envuelve al tango favorece a los pacientes”.

Tango, el mejor

Pero si ya se ha demostrado que el movimiento y la danza son beneficiosos para los pacientes, ¿por qué esta iniciativa se ha apoyado en el tango? ¿Qué tiene esta danza por sobre otros estilos?

“El tango tiene una particularidad”, dice Rubinstein, “es la única danza que está guardando el abrazo, se tiene que bailar en pareja y tiene que mantener una postura, una forma especial de mantener el equilibrio”.

Asimismo, “como se baila ahora, de forma moderna”, añade, “es más caminado, sin movimientos importantes.”

El experto aclaró que si bien se nota la mejoría del paciente en cuanto a su equilibrio y los trastornos de la marcha, la danza no parece tener efectos sobre el temblor.

Pero uno de los rasgos más positivos del tango es su efecto psicológico sobre el enfermo, “el poder danzar, el poder abrazar a una compañera, toda esa mística que envuelve al tango favorece a los pacientes”, dice Rubinstein.

En esto coincide ampliamente Marina Viera, directora de la Asociación Uruguaya de Parkinson (una organización sin fines de lucro que busca ayudar los enfermos de Parkinson a reintegrarse a la sociedad), que siente gran entusiasmo por el proyecto.

“Todo lo que tiene que ver con el movimiento y la música hace que al parkinsoniano le mejore el estado de ánimo, que es uno de los aspectos más difíciles de controlar”, le dijo Viera a BBC Mundo.

“El movimiento, el ejercicio y la música son fundamentales, porque el parkinsoniano se deprime mucho, por eso hay que darle mas allá de los medicamentos, otros elementos para que la persona pueda defenderse”.

Piloto

En principio el proyecto se llevará a cabo durante tres o cuatro meses: profesores de tango especialmente entrenados para ello darán clases a unas siete parejas, elegidas entre aquellos enfermos que no se encuentren en un grado muy avanzado de la enfermedad.

Aunque ya otras experiencias similares en Estados Unidos han dado resultados positivos, el equipo uruguayo quiere analizar el proceso aplicando una serie de parámetros con un protocolo determinado, para ver cómo funcionó la experiencia.

Si al final del camino están satisfechos, la idea es ampliar este proyecto -que cuenta además con el aval de la Escuela de Graduados de la Facultad de Medicina- para que puedan beneficiarse todos los enfermos de Parkinson que quieran sumarse a esta iniciativa.

 
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