Amnistía navideña ayudará al gobierno

Leopoldo Puchi

Leopoldo Puchi

Enfoque

Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Hay mucho malestar por la denuncia de torturas por parte de la Disip a una militante del PSUV. La madre de Mairín Delgado dice que su hija fue vejada y maltratada. Pero la Fiscal, Luisa Ortega Díaz, ha dicho que esto no es cierto. Sin embargo, las informaciones que se tienen es que la Disip continúa actuando como siempre. Creen que si uno de sus funcionarios es agredido pueden reaccionar como sea, incluso violando los derechos humanos. Esto tiene que acabarse, como también que las denuncias sean tomados en cuenta sólo si se trata de militantes del partido de gobierno. ¿Y los demás ciudadanos no tienen derechos?

El gobierno inicia una campaña de ahorro de electricidad. Muy bien. Pero lo que no puede eludir es su responsabilidad. El consumo eléctrico ha aumentado, pero no ha ocurrido lo mismo con las inversiones. Lo que se ha comenzado a hacer es tardío. ¿Quiénes son los burócratas responsables de que las inversiones no se hayan hecho a tiempo?

La posibilidad de decretar una amnistía general con motivo de la navidad debe ser estudiada con seriedad. El evento con el que hay más reticencias en la base chavista, es el golpe del 11 de abril. Pero como suele ocurrir en Venezuela, no hay ningún gran cacao preso, sino tres comisarios. No hay ni un general, ni un banquero preso. Una amnistía ayudaría al gobierno electoralmente.

"Ojo con los abusos y atropellosde las policías".

"Ojo con los abusos y atropellosde las policías".

Flash NEGRO

La creación de un Consejo de Ancianos ha sido la solución propuesta por algunos analistas al problema de la selección de los candidatos de la oposición. Este grupo de notables tendría la potestad de hacer una lista inicial para las diferentes regiones, tomando en consideración distintas variables, como el peso de los partidos y la proyección de los candidatos. Una porción de los puestos salidores sería destinada a los partidos, otra a las ONG, y una tercera a los medios de comunicación. La representatividad de los candidatos sería decidida por el Consejo, y no por las organizaciones políticas o las ONG.

En la mesa democrática se avanza en una propuesta diferente a la de los notables para integrar las candidaturas, en la que se incluyen los distintos métodos, como consenso y primarias. Pero el asunto no queda muy claro, porque no está definido qué se entiende por “consenso” y quiénes tienen la atribución de decidirlo. La propuesta es que cuatro partidos (AD, Copei, UNT, PJ), junto con los medios, tomen las decisiones. En la Mesa tampoco se ha definido qué porcentaje sería para los partidos y cuál para los otros factores. Esto también está por verse.

Honduras ha pasado de ser una zona tranquila y sometida a Estados Unidos a ser un país en erupción. Esto es consecuencia, por supuesto, de todos los cambios que vive América Latina. Pero también es el resultado del error cometido por la derecha hondureña y estadounidense, que provocó un golpe preventivo que se les revirtió. Ahora hay un movimiento de masas que antes no existía, que va más allá de la figura de Zelaya.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

Sí conviene el premio a Obama

En una discusión sobre si Barack Obama ha hecho o no méritos concretos para que le otorgaran el premio Nobel de la Paz, lo más seguro es que la ganen los que dicen que no los ha hecho. Que tiene poco tiempo en el gobierno y sólo ha mostrado buenas intenciones.

Para el sentido común es como si le hubieran dado un premio a un biólogo sin el debido trabajo de laboratorio, o a un escritor por haber anunciado que escribirá el año entrante una obra con un innovador estilo literario. En América Latina, no es mucho lo que Obama ha hecho por la Paz, aunque al menos condenó el golpe de Honduras. Pero su gobierno se dispone a instalar nuevas bases en el sur del hemisferio, en un acto militar nada pacífico.

Por su parte, la derecha conservadora critica el premio porque ve en el espíritu pacifista de Obama un peligro para la paz. Considera que es muy blando con Irán y Rusia, lo que puede traer nuevas guerras, que sólo se evitarían si hay una hegemonía plena de Estados Unidos.

clinada hacia la socialdemocracia,tiene sus propios planes y su propiafuerza. Influye en Europa y enEstados Unidos, en particular en esacosta este bostoniana y liberal. Nopretende arreglar todos los proble-mas de la paz, pero sí algunos deellos.Ya en el pasado los escandina-vos contribuyeron  a doblar conve-nientemente el rumbo de los acon-tecimientos. Como en Vietnam, con-tra los halcones de Washington. EnChile, contra Pinochet. Y enCentroamérica respaldaron al sandi-nismo. Es una élite que actúa con pruden-cia y sin llamar mucho la atención,pero actúa. Ahora lo ha hecho paraapuntalar a Obama, al que sientendébil ante unos republicanos que noven el momento de comérselo esto-fado. También le han puesto una ca-misa de fuerza con el premio, paraque no se le olviden sus compromi-sos electorales, y mucho menos losacuerdos de Oslo sobre el MedioOriente. Desde este punto de vista, síconviene al mundo que le hayan da-do el premio. Otro asunto es si hahecho méritos o no.| ENFOQUE |AMNISTÍANAVIDEÑAAYUDARÁALGOBIERNOLEOPOLDOPUCHI"Ojo con los abusos y atropellosde las policías"."En Honduras las protestas puedenconvertirse en guerrilla".

"En Honduras las protestas pueden convertirse en guerrilla"

Sin embargo, quienes le dieron el premio no son unos ingenuos. La élite empresarial y política escandinava, más luterana que calvinista, inclinada hacia la socialdemocracia, tiene sus propios planes y su propia fuerza. Influye en Europa y en Estados Unidos, en particular en esa costa este bostoniana y liberal. No pretende arreglar todos los problemas de la paz, pero sí algunos de ellos.

Ya en el pasado los escandinavos contribuyeron  a doblar convenientemente el rumbo de los acontecimientos. Como en Vietnam, contra los halcones de Washington. En Chile, contra Pinochet. Y en Centroamérica respaldaron al sandinismo.

Es una élite que actúa con prudencia y sin llamar mucho la atención, pero actúa. Ahora lo ha hecho para apuntalar a Obama, al que sienten débil ante unos republicanos que no ven el momento de comérselo estofado. También le han puesto una camisa de fuerza con el premio, para que no se le olviden sus compromisos electorales, y mucho menos los acuerdos de Oslo sobre el Medio Oriente. Desde este punto de vista, sí conviene al mundo que le hayan dado el premio. Otro asunto es si ha hecho méritos o no.

 
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