MILICIA CREA UNA ESTRUCTURA PARALELA AL COMANDO ESTRATEGICO DE LA FAN

“En nueva Ley de Alistamiento al servicio militar es hasta 60 años”

“En nueva Ley de Alistamiento al servicio militar es hasta 60 años”

MANUEL FELIPE SIERRA

El ABC de Rocío San Miguel, abogada e internacionalista

Compra de armas no responde a la seguridad nacional Fusiles que han entrado están en manos de grupos de paramilitares – Es alarmante y elevado el número de bajas a todos los niveles de  la FAN – Reforma a la Ley de la FAN es un texto inconstitucional

El tema es su pasión. Lo estudia, lo investiga, desentraña los complicados códigos de  una materia que para muchos es árida, compleja y peligrosa. Rocío San Miguel, abogado, especialista en Derecho y Política Internacional, entre otros créditos académicos, es por encima de todo una activista de los derechos humanos a tiempo completo. Columnista del diario “Tal Cual”, conferenciante en universidades y entre esos análisis estratégicos, San Miguel libra todos los días una batalla que ya es, con justicia, reconocida por la opinión nacional. En una semana de tensiones y polémicas, destina unos minutos en su agenda para conversar con ABC de la Semana.

La reforma de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada es mucho más que el ajuste de un texto legal. ¿Podría decirse que es el remate de un proceso de reconversión de la institución a las necesidades y objetivos del proceso chavista?

Es la tercera reforma a la legislación militar durante los últimos diez años. La primera fue en el 2005, la segunda en el 2008 y ahora ésta que acaba de aprobar la Asamblea Nacional. Esperamos que el Presidente ahora tome en consideración los señalamientos que se han hecho para proceder a su firma. Es un texto inconstitucional y lleno de inconsistencias.  Por ejemplo, la Constitución establece que sólo la Fuerza Armada Nacional, entendida en sus cuatro componentes tiene el monopolio de las armas de guerra. Ahora ello se altera y se autoriza a otros órganos de seguridad civiles que pueden usar las armas. Como en el caso de la milicia que tendría derecho al uso de la fuerza y lógicamente al uso de las armas de guerra. Ello violenta la constitución.

Son muchos, ¿pero cuáles aspectos destacaría usted como más polémicos y preocupantes de la reforma?

Sin duda, el aspecto más delicado es la legalización de las milicias que se conciben como una fuerza paralela que necesariamente, en términos operativos, entrará en competencia con las FAN. Resulta claro que en el mediano plazo la misión de esta fuerza es asumir la defensa de la revolución bolivariana tal como se establece en el artículo 146 de la reforma. Ello hace que se le dote de poder de fuego aunque de manera progresiva. Por este camino se establece un conflicto con la institución tradicional. Antes la milicia se concebía como una caja administrativa que era manejada por la reserva y que estaba unida a ésta. Hoy estará integrada por cuerpos combatientes y  milicias territoriales, es decir, se estará cumpliendo la meta de darle categoría de componente y la forma de una guardia pretoriana que estará por encima de los cuerpos profesionales. De esta manera se echan las raíces del “pueblo en armas”  y es la continuación o el perfeccionamiento del decreto que el 2005 creó estas milicias. El cambio de nombre de “Milicia Nacional Bolivariana” a “Milicia Bolivariana” parece sutil, pero tiene importancia geopolítica porque significa un paso, y un paso vital en la construcción de los ejércitos bolivarianos que como sabemos es una meta que se ha propuesto el presidente Chávez en el mediano y largo plazo. También por esta vía se pudieran incorporar combatientes de otra naturaleza provenientes de organizaciones paramilitares diversas bajo el concepto genérico de la “Milicia Bolivariana”.

El régimen ha estimulado la formación de grupos armados  en los últimos años que actúan en la práctica como milicias. A ello no escapan las relaciones del chavismo con organizaciones guerrilleras colombianas. ¿Esta reforma abriría la posibilidad de la legitimación de éstos y otros grupos similares?

Sí, sin duda. A esta plataforma pueden ingresar sin dificultad los grupos armados, que si bien están colocados al margen de la ley obedecen las líneas del proyecto chavista. Estos grupos comenzaron a proliferar a raíz de la tensión política del año 2002, que entonces se reconocían como “Los Círculos Bolivarianos” o “Los Comité de Defensa de la Nación ” y actuaban en espacios específicos como los alrededores de Miraflores y el 23 de Enero. Son grupos autónomos que exhiben sus armas de guerra y lo que es más grave todavía actúan con la aquiescencia del Estado. Hasta ahora no ha habido decisión de sancionar a estos grupos salvo los casos aislados de Lina Ron y Valentín Santana quienes incurrieron en hechos de inocultable gravedad, y que además hacían daño a la imagen del gobierno, sin compensación política alguna. Ahora con la reforma de la ley toda la reglamentación de las milicias estará en manos del presidente de la República quien definirá los criterios de ingreso a esta fuerza así como las zonas en las cuales puedan operar. Es decir, pasan a ser una pieza clave para el control de lo que en el discurso presidencial se consideran “enemigos internos”.

“El esquema de la milicia es tomado de la experiencia de Cuba, pero también de Irán y Libia... tiene el antecedente de Alemania con las SS… de Hitler”

“El esquema de la milicia es tomado de la experiencia de Cuba, pero también de Irán y Libia... tiene el antecedente de Alemania con las SS… de Hitler”

“Allí está el espejo colombiano”…

Esta reconversión se vincula con los planes geopolíticos del socialismo del siglo XII, sin embargo, usted ha señalado que también procuran  un efecto doméstico, hacia lo interno.

Sí, exactamente. Es justamente lo que hablábamos. Se trata de una estructura paralela al Comando Estratégico Operacional y al Ministerio de la Defensa. Por supuesto, que todo se corresponde a una visión estratégica del papel de la institución militar en el diseño geopolítico del régimen. Por eso, justamente, se explican estas reformas y la naturaleza de ellas. Es verdad que en este momento no existe la posibilidad de que los milicianos puedan equiparar su poder de fuego con la Fuerza Armada. Ello sería una guerra de tanques contra chopos. Pero no cabe duda que muchos de los fusiles que en grandes cantidades han entrado al país en los últimos años estén en manos de estas organizaciones paramilitares. Y eso es más que preocupante. Basta con pensar lo que pudieran generar los cinco mil fusiles “Dragunov” en poder de la milicia bolivariana. Por supuesto, la posibilidad de una confrontación entre este componente y la fuerza armada profesional  podría darse en un escenario de represión contra el pueblo o de violencia callejera. La Fuerza Armada estaría obligada a garantizar el orden público y no considera de ninguna manera al venezolano “como enemigo interno”. Sería el enfrentamiento entre una fuerza profesional que acata el mandato constitucional y otra de carácter paramilitar. Allí está el espejo colombiano, sin ir muy lejos.

¿Se asume ahora plenamente el concepto y la estructura de las milicias fidelistas?

En buena medida sí. Lo que tú llamas la reconversión de la Fuerza Armada Nacional es un proyecto de Chávez desde el inicio del proceso. El esquema de la milicia es tomado de la experiencia de Cuba, pero también de Irán y Libia. Pero tampoco es un concepto novedoso por cuanto se tiene el antecedente de Alemania con las SS, la organización militar del partido Nacional Socialista de Hitler.

Usted ha criticado también recientemente la reforma de Ley de Alistamiento y Conscripción, como una suerte de complemento a los cambios de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada.

Sí, esta ley también fue aprobada recientemente con el argumento de la “urgencia parlamentaria” pero con el propósito de evitar la discusión y la consulta de su contenido. Todavía no es ley, se encuentra en manos de Chávez para la promulgación en la gaceta oficial. El proyecto es inconstitucional, cuando establece para todos los venezolanos el deber de cumplir con el servicio militar obligatorio, por cuanto ello viola el artículo 134 de la Constitución que garantiza  a los ciudadanos la posibilidad de elegir entre prestar el servicio civil o el servicio militar. La ley sancionada por la Asamblea Nacional establece compulsivamente para todos los venezolanos una “edad militar” entre los 18 y 60 años, en la que hombres y mujeres que se encuentren en el territorio nacional o en el extranjero deberán inscribirse en el “nuevo registro militar nacional” que tiene por finalidad, según el artículo 62 de la ley “obtener los datos de los venezolanos”. Se crea una nueva lista llevada por los militares, es decir, un nuevo modo de subordinación de los ciudadanos al gobierno militar. Si usted no se inscribe en el registro militar no podrá estudiar en los institutos de educación diversificada y universitaria tanto públicos como privados; obtener licencias para conducir vehículo automotor; ser admitido para cargo público nacional, estadal o municipal ni obtener becas de estudio con aportes del Estado entre otras limitaciones. Por eso es una burla cuando el régimen dice que con esta ley se acaba la recluta en Venezuela.

Chávez ha hecho compras aleatorias

Estos cambios van aparejados con la política de equipamiento y fortalecimiento de la capacidad bélica de nuestra Fuerza Armada. ¿Impulsa Chávez con ello, ciertamente, una “carrera armamentista” en Suramérica?

Venezuela en la actualidad no tiene una proyección estratégica de su sistema de defensa nacional desde el punto de vista del ejercicio de la soberanía plena y el cuidado de sus intereses. Es bueno advertir que no es el gobierno de Chávez el que más ha invertido en gastos militares. Fue en los años 60 y 70 en los que Venezuela adelantó los más importantes procesos de edificación de sus Fuerzas Armadas. En aquellos años se trabajó para satisfacer necesidades particulares de la nación. La compra de aviones, fragatas y vehículos blindados durante los gobiernos de Caldera, Pérez, Herrera Campíns y Lusinchi dieron un vuelco importante a la potencialidad bélica del país y le permitieron atender efectivamente la protección de sus fronteras y la custodia de su territorio. En los últimos diez años, Chávez ha hecho compras aleatorias que no responde a necesidades comprobadas de nuestro sistema de seguridad. Sobre la carrera armamentista las cifras son muy claras: son 50 mil millones de dólares los que se destinan a la compra de armas actualmente en Suramérica. Brasil, como es lógico, lidera las operaciones con una suma cercana a 30 mil millones de dólares seguido de Colombia, Chile y Venezuela. La diferencia radica en que las compras venezolanas se realizan en función y para la expansión de un proyecto ideológico y político.

¿Cómo asimila la institución castrense este proceso que legaliza una visión ideológica y personalista de su papel en la sociedad venezolana?

Hay enormes contradicciones en la institución castrense: la molestia de muchos oficiales que ven trastocada la línea de los ascensos naturales por la forma como se maneja la valoración de los méritos académicos; la inexistencia y transferencia tecnológica de alianzas militares con otros países como Rusia; los pobres resultados de las políticas del gobierno en los últimos diez años y la insuficiencia de las funciones de policía administrativa, sanitaria, migratoria y fiscal en áreas fronterizas. Todo ello ha determinado un elevado e inquietante volumen de solicitud  de bajas en todos los niveles de los componentes castrenses.

¿Cuáles son los verdaderos alcances, en términos militares, de la alianza política de Venezuela con Irán?

En términos militares no podría hablarse de una alianza formal todavía. Ahora sin duda, que las estrechas relaciones políticas y la identidad de las estrategias internacionales de ambos países hacen que en plano internacional se hable de un nueva plataforma que facilita la penetración iraní en el continente latinoamericano y le permite también a Chávez su política de aproximación a factores claves del Medio Oriente. En cuanto a que Venezuela sea un aliado de Irán para el desarrollo de la energía nuclear, es posible que algunos elementos logísticos para ese programa que Irán no puede adquirir en otros circuitos, puedan encontrarse aquí gracias a la amistad de Chávez con Ahmadineyad.

 

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Un Comentario;

  1. Gonzalo said:

    Muy acertados sus comentarios, sobre todo a lo que se refiere a las compras para satisfacer ideales y no necesidades, es una triste realidad la de las Fuerzas Armadas Venezolanas que lejos de servir al pueblo sirven a un interés político.

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