Entre totumas y velas… ¡Llegó el lobo!

llegoelloboREPIQUE
Mélida Qüenza Ponte

Con su lenguaje pintoresco, llano, cargado de elementos comunes a todos los sectores de la población, una vez más el presidente Chávez proporcionó a quienes les adversan dos temas sobre los cuales éstos, por largo tiempo, centrarán los “profundos” análisis y “sesudas” críticas.

Bastó que el primer mandatario hablara de totumas y velas, una forma muy particular de recordar la necesidad de utilizar sin despilfarro los servicios de electricidad y agua, para que sus opositores esgriman como argumentos “el regreso a las totumas y velas” para denunciar el “retroceso” que según ellos ha experimentado Venezuela en los últimos diez años.

Es el esquema repetitivo de la oposición negadora de cualquier avance del proceso. Una oposición tan falta de creatividad que sólo espera las intervenciones del Presidente para utilizar una palabra, una frase, para construir el discurso acostumbrado. A eso se limita esta oposición que no hace ningún esfuerzo por enriquecer el clima político del país.

Con lo de las totumas y velas se arma cada escándalo, la mayoría de las veces risible, menos mal que el pueblo venezolano posee una alta dosis de buen humor y termina convirtiendo todo esto en chiste, pero intencionadamente se ignoran aspectos que pueden explicar los problemas que tenemos en el suministro de energía eléctrica y agua potable. Es cierto que este gobierno, y los anteriores también, no tomaron las previsiones suficientes, no miraron a futuro las inversiones, desarrollo, mantenimiento de redes, etc., que tenían que hacerse para garantizar un buen servicio a una población en pleno crecimiento, donde lógicamente la demanda de energía y agua iba a ser mayor. Sin embargo, hay que resaltar los cambios climáticos, las consecuencias del fenómeno natural “El Niño” y la negativa de países desarrollados, en reducir actividades contaminantes que inciden en la destrucción de la capa de ozono y el calentamiento global. Todo esto ha traído sequías, no llueve en las cabeceras de los ríos, éstos bajan su caudal y las plantas hidroeléctricas  tienen  menos capacidad para producir energía.

Por otra parte, pareciera que la oposición, haciéndole el juego a sectores del imperialismo empeñados en destruir el proceso bolivariano, arrecia los ataques con “totumas y velas”, tendiendo una cortina de humo sobre lo que está ocurriendo en la frontera colombo-venezolana, con acciones de paramilitares, en una clara agresión a nuestro país por parte del gobierno de Uribe que se siente guapo y “apoyao” por las tropas norteamericanas en su territorio. Ya aquello de que “viene el lobo” quedó atrás, el lobo lo tenemos en la frontera.

 
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