La hora de la mesa grande

Tiempo Confidencial

Luis Cisneros Cróquer

Luis Cisneros Cróquer

Luis Cisneros Cróquer

En Caracas salió humo blanco en una reunión calificada como de largo alcance y, en la que según dicen, ya existe acuerdo primario sobre la elección de los miembros de la Asamblea Nacional, lo cual podría no ocurrir, si persiste la estrategia de conducir las relaciones internacionales como arma propicia para dictar un estado de excepción, pese a la política decidida y determinante de los Estados Unidos de no echar para atrás el asunto de las bases militares en Colombia.

Pero bueno, sea como sea, algo es algo. Salomónicamente se corrió la arruga y se alcanzaron acuerdos mínimos como: 1) El de los partidos en torno a los candidatos que los representarán en cada una de las circunscripciones electorales. 2) Primaria cuando se no hayan alcanzado esos acuerdos. 3) La selección de candidaturas debe partir del criterio nacional, lo cual presupone un liderazgo que consulta, escucha e interpreta la diversidad de factores, regiones y sectores integrantes de la alternativa democrática.

Al lado de esos acuerdos primarios, las ventas en el sector comercio cayeron 22 % durante el tercer trimestre del año, no hay ambiente propicio para la inversión privada, PDVSA entra en picada sin retorno y el producto interno bruto desciende… y se aviva el optimismo en la oposición democrática venezolana.

mesa convento maderaSiguiendo la línea de artículos anteriores en materia electoral; recuerdo, en los juegos de pelota de la infancia, cuando el dueño del bate, agarraba de primero y luego los demás íbamos sumándonos. Creo que en cada entidad federal, los que tienen allí clara mayoría deben agarrar de primero y mi opinión se mantiene en cuanto a que debe dársele participación a la sociedad civil, a ese liderazgo que ha surgido en el combate y en los aportes para la defensa en estos diez años.

La gran demostración y más generosa conducta de los partidos se representa en asumir las debilidades, incluyendo las económicas y partir de la base de que las primeras palabras del consenso tienen indiscutiblemente que ser pronunciadas por quienes trabajando duro lograron resistir la avalancha roja. Cito un ejemplo: en Mérida quien debe hablar de primero es el actual Alcalde; en Miranda, Capriles; en Caracas, Ledezma; en Petare, Ocariz; en Zulia, Pablo Pérez; Pérez Vivas en el Táchira; en Bolívar Velázquez; en Carabobo, Salas, Scarano, Feo La Cruz. Y en todos, las más calificadas figuras de la sociedad civil. Tan simple como eso. El destino de Venezuela y la propia vida de nuestros hijos y nietos están por encima de las pequeñeces y los absurdos. Ni tiburón ni sardina, justos, equilibrados e inteligentes para el logro del fin por medios decentes.

 
Top