Marcar la diferencia

REPIQUE
Mélida Qüenza Ponte

El funcionamiento de los servicios públicos, la armonía con la naturaleza, la eficiencia de las instancias municipales en general, es lo que define la vida de una ciudad. Si el ciudadano se siente atendido, con un ambiente limpio, con buena vialidad, transporte público seguro, suministro de electricidad, de agua, además de sentirse protegido por los órganos de seguridad, respaldará la gestión de cualquier alcalde, sin importar ideología o color político.

En Valencia las gestiones de los diferentes alcaldes de la llamada IV república obedecieron a un mismo patrón, se limitaron a repetir esquemas, el cambio sólo se veía en la sustitución de funcionarios que llegaban a hacer lo mismo que los anteriores. A veces se anunciaba que el presupuesto para obras se discutiría con las comunidades, eso siempre quedaba en el papel, sólo se utilizaba para efectos publicitarios. Año tras año, todo seguía igual, la gente reclamando a los alcaldes las promesas de aceras, calles, canales, etc., algunas de esas obras aparecían en el presupuesto, pero nunca se ejecutaban. La costumbre era argumentar que el presupuesto llegaba deficitario y la obra se incluiría en el del próximo año.

vista-valenciaHace un año cambió el color de la alcaldía de Valencia, decimos de color porque transcurrido este tiempo, no se ha visto un cambio real, efectivo, en la administración del municipio. La ciudad confronta los problemas de siempre, peor aún, acumulados en gobiernos anteriores y que ahora han llegado al colapso, como ocurre con la vialidad, el transporte público y la inseguridad. No nos alegramos por ello, nos preocupamos enormemente pues tenemos pleno convencimiento que la ciudad tiene la gran oportunidad de transformarse, de caminar por otro rumbo, hacia una ciudad vivible, donde el ciudadano sea la gran prioridad, donde se privilegie el ambiente, la ecología, donde la seguridad y la eficiencia de los servicios públicos le pongan el sello de óptima calidad a la vida de los valencianos.

Valencia tiene hoy esa gran oportunidad, hay gente con ganas de lograr ese cambio, están los recursos y las facilidades para hacerlo, por algo tenemos un alcalde con rango casi de ministro, invitado al Consejo de Ministros del presidente Chávez y ese solo hecho es importante. Falta el empuje y la habilidad para lograr la aprobación de proyectos y otorgamiento de recursos por parte del gobierno central.

Quizás falta más visión para gobernar y sensibilidad social para atacar los problemas urbanos más sencillos. Por ejemplo, parece que nadie de la alcaldía ha visto como en plena vía pública, a orillas del Cabriales, se ha instalado una choza de cartón. ¿Hay que esperar que se forme un rancherío para actuar? Son cosas pequeñas que requieren acciones simples, pero muy enérgicas. Esas pequeñas acciones pueden comenzar a marcar la diferencia.

 
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