Dinero del Estado en bancos del Estado

Leopoldo Puchi

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Está muy bien la decisión de Chávez de aplicar a la banca el método “el que se resbale pierde”, así como la  intervención de bancos y la detención de los empresarios responsables. Pero ¿por qué no hay nadie preso de la Superintendencia de Bancos, que es la que vigila y la que ha dado permisos para que se instalen bancos tipo “Todo a mil”. Los cuatro bancos intervenidos estaban quebrados desde hace tiempo. ¿Cuál es el nombre del Superintendente que alcahueteó lo que pasaba? ¿Dónde está? Estos cuatro bancos tenían el 18% de las colocaciones del Estado. ¿Qué funcionarios depositaron en esos bancos?  Al menos deben dar los nombres y apellidos. Si no, lo de que “el que se resbala pierde”, es puro bla-bla-bla.

"A la derecha latinoamericanano le gusta ni Pepe Mujica ni Lula".

"A la derecha latinoamericanano le gusta ni Pepe Mujica ni Lula".

Desde 1999 Chávez está diciendo que no entiende porqué los dineros del Estado no están en la banca del Estado. Tiene diez años mandando a averiguar este “misterio”, cada vez que se acuerda o se presenta un problema. Pero nada que toma decisiones. A estas alturas no puede decir que no sabe cómo se bate el cobre. ¿Qué pasa?

Por fin Chávez ha tomado un poquito en cuenta el asunto de la inseguridad. Ha dicho que “vamos a derrotar la delincuencia” al instalar las autoridades de la Policía Nacional. Pero para que sea creíble y tenga efecto debe hacerlo con el mismo énfasis y pasión con el que asume otros temas, como los internacionales. Si no todo se puede quedar en un saludo a la bandera.

Flash NEGRO

La intervención de los cuatro bancos de Ricardo Fernández es una gran oportunidad para que la oposición muestre cuál es su plan con este sector financero. ¿Si llega al gobierno, va a depositar los dineros del Estado en la banca privada? ¿Se mantendrán las gavetas, como la agrícola o la de vivienda, o se eliminaran? ¿Se privatizará toda la banca y continuará la feria de los “puntos”? Sin definiciones, los programas son puro gas.

En lo de la huelga de hambre hay una parte espontánea y otra no tanto. Hay sectores de peso en la oposición que son de la teoría de que hay que mantener caliente la calle a ver si “se precipitan los acontecimientos”. No es lo mismo una simple huelga estudiantil, como las de antes, que una transmitida en vivo y directo por los medios.

Con los Juegos Bolivarianos Venezuela salió ganando. Nunca había tenido tantas medallas desde los primeros juegos en 1938. Pero como todo se ha convertido en un instrumento de la política, los medios de oposición no celebraron la noticia, para llevarle la contraria a Chávez.  Por supuesto que reseñaron los juegos, pero nada que ver con el despliegue que el triunfo ameritaba.

Los sectores de derecha de la oposición venezolana, que son bastante grandes, no encuentran cómo digerir el triunfo del izquierdista Pepe Mujica en Uruguay. Dicen que es como Lula, pero tampoco les gusta Lula. Celebran, eso sí, que sus mentores en el Departamento de Estado hayan ganado terreno con el viraje de Obama en relación al golpe en Honduras.

Chávezpor  primera vez asume el problema de la delincuencia.

Chávezpor primera vez asume el problema de la delincuencia.

Desde la Sala Situacional

Dinero del Estado

sólo en bancos del Estado

La intervención de los cuatro bancos de Ricardo Fernández indica que hay que ir pensado en un modelo financiero que se adecúe a las características de nuestro país. Eso es válido tanto para el gobierno como para la oposición. En un Estado petrolero como lo es el venezolano, con o sin Chávez, no funciona una economía liberal, al estilo de los libritos. Y por el otro lado, ya se sabe a dónde conduce un estatismo puro y duro. Así que no queda otro remedio: inventar un nuevo modelo.

De lo contrario, estamos condenados a pasar la vida entera interviniendo bancos, para luego darles “ayudas financieras”, en una espiral de nunca acabar. Por supuesto hay corrupción y vicios, prácticamente insuperables, por lo que la historia se repite y se repite.

¿Qué pasa? Lo que ocurre es que en Venezuela el que en verdad tiene dinero para fundar bancos es el Estado. Los capitalistas venezolanos se han llevado sus fortunas para afuera. El gran depositante, o ahorrista, es el Estado. Los bancos viven, en una gran medida, manejando el dinero de ministerios, institutos y gobernaciones. Si le sacan esta plata, quiebran. La pelea entre los bancos es por tener más depósitos del Estado. Por eso pagan un porcentaje. Cuando usted vea que hay un bolívar en un banco, de la alcaldía o de un ministerio, a alguien le están pagando por debajo de la mesa, por el sólo hecho de depositarlos.

No hay predicamento moral que valga ni contraloría que pueda con esta realidad. Siempre ha habido este problema. Antes de Chávez, con Chávez y después de Chávez. Por eso, hasta Julio Borges ha declarado que el Estado no puede seguir manteniendo a “las mafias de los bancos”. Pero, ¿cuántos bancos, nuevos o viejos, no son mafiosos, es decir, que no los mantiene el Estado? Sólo tres o cuatro.

En estas condiciones sólo un sistema financiero mixto, de  verdad, es viable. Los dineros del Estado deben estar en manos de bancos del Estado, y el sector privado bancario debe reducirse a sus verdaderas dimensiones.

 
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