Humanismo Societario III

Julio Castillo

Julio Castillo

Julio Castillo

Los partidos, ¿acaso siguen siendo necesarios?

Las ideas nunca han ganado batallas por sí solas. Las ideas dejadas a su libre albedrío producen disquisiciones académicas; juegos florales de intelectuales pero nada más.

Para que las ideas tengan consecuencias sociales deben estar organizadas, deben convertirse en programa, en estructuras de gente de carne y hueso dispuestos a luchar por ellas.

Esas organizaciones son los partidos políticos, los cuales, hasta mejor propuesta, son necesarios.

El tema central de hoy día es saber cuál es el tipo de partido que se debe construir y si los que existen tienen aún pertinencia o no.

gabinetecrisisns7Comencemos por señalar que el partido es el lugar donde se encuentran a dialogar la teoría y la práctica, el sitio donde se organiza la acción. Esta verdad vale también para cualquier actividad humana desde los Boys Scouts hasta la iglesia católica, pasando por las asociaciones de pescadores de cangrejos de Alaska y los sindicatos de artistas de circo, similares, afines y conexos.

Mientras la telepatía no se desarrolle lo suficiente, será necesario encontrarse y debatir, pero sobre todo ORIENTAR, analizar los acontecimientos y definir las tareas.

Ahora bien, ¿ha pasado suficiente agua bajo los puentes para que afirmemos que el modelo de partido de masas, copiado del partido bolchevique ruso, encuadrados en el llamado “centralismo democrático” sigue estado vigente?

Nos aventuraremos a una respuesta contundente: NO.

Expliquémonos: Los partidos, tal y como los conocemos, son un sub producto de la revolución industrial. Un proceso que modificó demográfica y socialmente al mundo y que dejó atrás el trabajo individual y artesanal por el trabajo en serie; que urbanizó al mundo, dejando al campo superado como escenario de producción y consumo.

Las grandes concentraciones urbanas en las que el naciente proletariado eran mayoría obligó, a todos aquellos que buscaban hacerse del poder, a construir estructuras con las cuales comunicarse con el mayor número de personas para comunicarle sus opiniones y hacer sus propuestas. Así nacieron los partidos de masas. Así se organizaron todos los partidos iniciáticos de la democracia venezolana desde el PCV hasta COPEI.

Hoy vivimos en el mundo entero la revolución de las comunicaciones. La globalización que ha convertido al mundo en una Aldea Global como la definió Mc Luhan.

La manera de transmitir un mensaje a las grandes mayorías ha sido radical y dramáticamente transformada desde los albores de la revolución industrial.

¿Habrá tenido esto el impacto suficiente como para replantearse la necesidad de pensar de nuevo a los partidos y su manera de comunicarse con la gente.

Nuestra respuesta radical es SÍ y los detalles del asunto, vendrán en nuestra próxima entrega.

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu
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