Centro y centro izquierda sufren derrota con triunfo de Sebastián Piñera en Chile

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Fue acertada la decisión del gobierno de suspender el racionamiento de electricidad. Pero se sigue insistiendo en que la falta de lluvias es la única causante del problema y no se quiere reconocer que el problema sería menor si se hubieran hecho a tiempo las inversiones en turbinas y centros de generación de energía. Si a la naturaleza no se le puede controlar, lo que está en manos del hombre sí puede prevenirse. Así que tiene que haber responsables por lo que está pasando. ¿De quién es la culpa de que no se hayan hecho las obras previstas? ¿De “El Niño o de altos funcionarios? Nada gana el gobierno ocultando esta parte de la realidad.

"Chávez marxista"

"Chávez marxista"

Según lo que ha dicho el gobierno, el socialismo del siglo XXI es un sistema mixto, es decir una parte de la economía está en manos del Estado y otra es privada. Para que no haya inflación ni devaluación estos dos sectores tienen que producir. Pero del lado del Estado la ineficiencia limita la capacidad productiva de sus empresas. En cuanto al sector privado, si las expropiaciones se hacen sin planificación y sin un norte claro, como en el caso del Sambil y de Éxito, no se estimula la inversión privada. Se ha hablado de “tres R” y de rectificación, pero pasa el tiempo, se dice mucho y se hace lo contrario.

Chávez se ha declarado marxista, lo cual no tiene nada de extraño ni de particular. Ser marxista no es un asunto de erudición ni de exámenes universitarios. Pero como hay tantos marxismos, la incógnita está en cuál marxismo se ubica. ¿En el de Stalin? ¿El de los “grundisses”? ¿El de Miterrand? ¿El de la dictadura del proletariado?

Flash NEGRO

La inflación, la devaluación y la electricidad le dan una extraordinaria oportunidad a la oposición de salir bien parada en las elecciones de septiembre. Pero las confrontaciones pueden terminar siendo su “autosuicidio”. Todavía siguen enfrentados los partidarios de acuerdos y los que piden primarias, con Leopoldo López a la cabeza. Henry Ramos los denunció como “divisionistas”, lo que vaticina un fuerte cruce de palabras. En Copei el “eduardismo” ha conseguido apoyo del TSJ para enfrentar a Planas. En las regiones proliferan los candidatos, unos con piso político, como Walter Márquez en Táchira, y otras decenas simbólicos. Y los medios siguen exigiendo su cuota.

La sala electoral sacó en diciembre una sentencia contra las decisiones de inhabilitación de la Contraloría. Se benefician Leopoldo López y los demás sancionados. Dice la decisión que la Contraloría sólo puede actuar si han sido juzgados por tribunales. ¿Saltaron la talanquera los miembros de la Sala Electoral? ¿Es una maniobra del gobierno para dividir a la oposición?

El centro y la centro izquierda han sufrido una nueva derrota con el triunfo de Piñera en Chile. Ya antes los moderados habían sido desplazados en Panamá con la derrota de Torrijos. La situación se polariza entre el eje de la derecha (Colombia, Perú, Panamá, Chile) y el eje izquierdista (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua).

DESDE LA SALA SITUACIONAL

Haití: trasfondo político

"Tras las bambalinas de la ayuda internacional a Haití están los conflictos e intereses geopolíticos".

"Tras las bambalinas de la ayuda internacional a Haití están los conflictos e intereses geopolíticos".

Se supone que cuando se trata de una tragedia humana de una dimensión tan grande, como lo es la devastación de Haití, la reacción de los diferentes países del mundo debería ser la de una solidaridad ilimitada y sin segundas intenciones. Sin embargo, desde un primer momento, se han presentado problemas políticos para llevar la ayuda humanitaria.

Lo primero que se supo al respecto fue el encontronazo entre franceses y estadounidenses. Estos últimos fueron acusados por el ministro francés de cooperación, Alain Joyandet, de haber impedido que aterrizara un avión francés que transportaba un hospital de campaña. Simultáneamente la comunidad anglófona del Caribe, el Caricom, también protestaba porque le había sido imposible hacer llegar a Puerto Príncipe una misión humanitaria, ya que no obtuvieron permiso de aterrizaje.

¿Qué estaba ocurriendo? ¿Por qué este forcejeo? Todo comenzó en el momento en que los estadounidenses asumieron la gestión del aeropuerto y, según los franceses, comenzaron a evacuar en primer lugar a sus connacionales. “Están repatriando a los estadounidenses y a los otros, nada”, gritaba un francés en las salas de espera. “No nos dejan ir a casa, tomemos la pista”.

Todo indica que, en un primer momento de la tragedia, en el aeropuerto se le dio prioridad a las operaciones de evacuación y no a las de socorro a la población, con alimentos y equipos. Estos acontecimientos ponen de relieve hasta qué punto los egoísmos e intereses particulares privan en las relaciones internacionales, incluso en situaciones límites de desastres naturales y tragedias de la humanidad.

En una situación como la que se está presenciando, habría que preguntarse por el papel de organismos como la OEA y la ONU. ¿Dónde están sus equipos de intervención? ¿Por qué en estas situaciones cada país tiene que llegar por separado, con sus propios buques y además con soldados, como si fuera una guerra, en lugar de un personal entrenado especialmente para el rescate, socorro y vigilancia policial? ¿Por qué no tiene la OEA su defensa civil que pueda, por ejemplo, gestionar un aeropuerto en una situación de crisis?

El fracaso del sistema internacional es patente. Hace poco fue en Copenhague, cuando los intereses particulares privaron sobre los de la humanidad. Ahora es el turno de Haití. Siniestro el desastre natural. Siniestro el egoísmo humano.

 
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