El viraje al centro de la derecha chilena

Mvd1018846JORGE MARIRRODRIGA (ENVIADO ESPECIAL)

El viraje funcionó. Frei aumento en 18 puntos su votación, Piñera 7, lo suficiente para ganar. – El espíritu cívico reinante en la jornada también fue subrayado como un ejemplo para América y el mundo, resaltando la aparición conjunta de Piñera y Frei junto a sus familias cuando el candidato oficialista acudió a felicitar a Piñera por su triunfo.

La derecha chilena vuelve al poder por medio de las urnas, algo que no sucedía desde 1958. Por esas coincidencias que suceden en la historia, el vencedor de aquel año, Jorge Alessandri, se imponía a Eduardo Frei, y 52 años después Sebastián Piñera, el líder de Renovación Nacional, se impone sobre Eduardo Frei, hijo.

El otro derrotado del 58 fue Salvador Allende, y tanto él como Frei padre murieron por el golpe militar de Augusto Pinochet, quien fallecido hace tres años, ha sido uno de los grandes protagonistas de esta campaña electoral. Piñera ha tenido que luchar para sacudirse la sombra del dictador y convertir su hipotético triunfo (las encuestas dan empate técnico pero le han otorgado a él la victoria durante meses) en la demostración de la transformación de la derecha de su país.

La derecha chilena se divide en dos grandes partidos. Uno es Renovación Nacional (RN), el partido de Sebastián Piñera, un empresario de éxito que manifestó su oposición pública a Pinochet, financió la campaña del plebiscito contra la continuidad del dictador y llegó a militar en la Democracia Cristiana, el partido de su rival en las elecciones de hoy y socio fundamental (junto al Partido Socialista) de la Concertación. El otro es la Unión Democrática Independiente (UDI), formación identificada con el pinochetismo.

La UDI es un partido más fuerte que RN y de hecho es la formación con mayor representación en el Congreso y en el Senado. En las presidenciales de 2000, su líder, Joaquín Lavín, fue derrotado en segunda vuelta por un escasísimo margen (51,31% de votos contra el 48,69%) por el socialista y candidato de la Concertación Ricardo Lagos. Ambos partidos de derechas forman una coalición, de modo que uno de los problemas de Piñera en esta campaña ha sido cómo esquivar los ataques de sus rivales sobre un entorno relacionado con la dictadura.

Piñera ha sido, desde su salida de la DC en 1989, un firme partidario del viaje al centro de la derecha chilena. En su estreno como parlamentario se caracterizó por alcanzar acuerdos clave con la gobernante Concertación. Pero como suele pasar en política, los peores enemigos están en las propias filas. Con presidentes de la Concertación, pero demócrata cristianos, y una derecha pinochetista muy fuerte poco espacio quedaba en el espectro político chileno para una derecha de corte liberal. De modo que Piñera se centró en sus negocios, se convirtió en uno de los hombres más ricos del país y tuvo acceso a los sectores más conservadores que hasta entonces veían en él a un democristiano disidente por pura ansia de poder.

La derrota de la UDI ante Lagos, el primer presidente socialista de Chile desde Allende, hace que el proyecto de Piñera comience a recibir apoyos de sectores posibilistas que entienden que el socialismo no va a convertir a Chile en otra Cuba, como pregonaba la UDI, y que el pinochetismo presentado tal cual no tiene posibilidades de volver al poder.

Uno de los puntos clave del viaje al centro de la derecha de Piñera se produce en las pasadas presidenciales, donde en la primera vuelta se enfrenta directamente a la UDI de Lavín, marcando al electorado la línea entre su proyecto y el pinochetismo. La UDI es derrotada. Y aunque Piñera pierde contra Michelle Bachelet, se confirma como alternativa real de poder. Acude al hotel donde la socialista celebra su victoria a felicitarla personalmente y en la mente de los votantes se instala la percepción de que la alternancia ya es posible.

Pero las matemáticas mandan y Piñera sigue necesitando al pos-pinochetismo para que le cuadre la aritmética legislativa. Y es por esa brecha por la que se colaron los principales ataques de la Concertación. Mientras Piñera hablaba de futuro, sus rivales le acusaban de querer colocar a partidarios de la dictadura en el Gobierno. Pero de nada sirvió.

El viraje al Centro aunado al deseo de cambio del pueblo chileno, luego de 20 años de gobiernos de la Concertación obró en su favor.  Chile tiene un nuevo Presidente. Su nombre es Piñera, Sebastián Piñera.

Diarios de América y Europa:

ed3db2441465bba729fed66733620c94Prensa mundial resaltó triunfo histórico de la centro-derecha.
MATÍAS BAKIT R.

La noticia de la victoria de la centroderecha en las elecciones presidenciales -luego de “más de medio siglo” en que el sector no se imponía en la urnas – no fue lo único que capturó la atención de la prensa internacional.

El espíritu cívico reinante en la jornada también fue subrayado por medios extranjeros como La Nación de Buenos Aires que aludió a la aparición conjunta de Piñera y Frei junto a sus familias cuando el candidato oficialista acudió a felicitar a Piñera por su triunfo.

Además, la mayoría de las publicaciones destaca el fin de los gobiernos concertacionistas, haciendo hincapié en que esta coalición fue la que reemplazó a Augusto Pinochet.

Esto se notó especialmente en la prensa de los países vecinos de Chile, específicamente en Argentina y Perú, y en España. En Estados Unidos, siguieron la noticia con menos interés.

Europa y su acento en la historia

“La derecha chilena vuelve a la Presidencia por las urnas medio siglo después”, fue el titular del diario “El País” de España. Sin embargo, no fue el resultado lo que más le llamó la atención. “Fue un proceso democrático modélico en Latinoamérica, donde no sólo ha habido una ausencia total de incidentes, sino una elegancia entre rivales que va mucho más allá de la pura cortesía política”, escribió.

En Inglaterra, el medio que más cobertura les dio a las elecciones chilenas fue BBC Mundo, que tituló: “Chile elige un Presidente de derecha”.

También cubrió la elección el diario “Financial Times” que escribió de Piñera: “Implementará un cambio de estilo, pero no se espera que haga grandes cambios políticos”, dice la publicación.

Interés limítrofe

“La derecha volvió al poder en Chile: Piñera es el nuevo Presidente”, fue el título elegido por “La Nación” de Buenos Aires para encabezar las noticias de su página web. En “Clarín”: Ganó Sebastián Piñera en Chile y la derecha tendrá nuevo Presidente”.

La victoria de Piñera fue también la noticia más destacada de los portales de los diarios peruanos. Se destacó la conversación de la Presidenta Bachelet con el Mandatario electo.

La primera mirada en Estados Unidos

En Estados Unidos la pauta internacional estuvo dominada por la tragedia en Haití.

Sin embargo, diarios como el “New York Times dieron cobertura a la elección chilena, explicando la derrota de la Concertación debido a que “muchos izquierdistas estaban desencantados luego de dos décadas con los mismos políticos”.

El diario “Washington Post”, publicó en su sitio web un análisis sobre la tendencia de los votantes latinoamericanos a preferir candidatos de centro y afines al libre mercado.

 
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