El yihad cubano/bolivariano (II)

Raúl Castro

Raúl Castro

Orlando Ochoa Terán
o.ochoa@att.net

Cuba fue el primer gobierno latinoamericano que por razones ideológicas y de sobrevivencia, hace 50 años, tomó la iniciativa de aliarse con los más radicales enemigos de EE UU, buscar refugio en sus adversarios estratégicos, promover la insurgencia y explotar el antiamericanismo en África. Sirviéndose del gobierno bolivariano Cuba ha recreado esta política intervencionista.

El Ché Guevara sostenía, “la victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria nuestra; al igual que la derrota de cualquier país es una derrota para todos nosotros”. Ratificado en  la Segunda Declaración de La Habana, en esta política se fundamentó la decisión de exportar la revolución y crear focos subversivos en América Latina y en África.

Los detalles de esta “odisea”, como ha sido calificada, son documentados por el profesor del Instituto Avanzado de Estudios Internacionales de la Universidad Johns Hopkins, Piero Gleijeses, a quien, en un gesto sin precedentes, el gobierno de Cuba le permitió acceso a los archivos relacionados con esta avanzada en África. La obra del profesor Gleijeses, Conflicting Missions: Washington, Havana, and Africa, ha sido complementada con la desclasificación de archivos de la CIA y del Departamento de Estado.

La aventura

La idea detrás de esta quijotesca aventura era alentar y ayudar a estados africanos para que se libraran de la influencia, no sólo de EE UU, sino de la Unión Soviética y de China. EE UU hubo de reaccionar para enfrentar, no a la Unión Soviética, sino a la pequeña Cuba que abrió decenas de frentes por los cuatro costados de este continente desafiando incluso a Moscú, su principal benefactor cuando abogaba por la “coexistencia pacífica”. Contrariamente a lo que entonces se sostenía, el profesor Gleijeses demuestra que la iniciativa fue de Cuba y sólo, después de los primeros éxitos, es que la jerarquía soviética se ve obligada a darle suporte.

angola2-eff04Desde Sierra Maestra ya Fidel Castro había establecido relaciones con el movimiento de independencia de Argelia liderado por Ahmed Ben Bella. Cuba fue el primer país del Hemisferio Occidental que reconoció  el gobierno de Argelia en el exilio. En 1961 llega a Casablanca el primer embarque cubano de armas y hombres con destino al Frente de Liberación Nacional. En 1962 Ben Bella visita La Habana provocando una gran preocupación en EE UU.

El mismo año llega a Cuba el primer contingente de argelinos para ser entrenados. En 1963 es enviada a Argelia la primera “misión médica” integrada por 29 doctores, 3 dentistas, 15 enfermeros y 8 asistentes. Los dos eventos iniciaron un proceso que convertiría al continente africano en otro escenario de la Guerra Fría.

Entre 1964 y 1965 el Ché Guevara es visto en Argelia, Mali, Congo-Brazzaville, Guinea, Ghana, Benín, Tanzania, Gambia y Senegal entre otros. Los mismos países que en el umbral del siglo XXI oirán el mismo evangelio de otro líder socialista que los visita, esta vez enfundado en trajes de Armani, corbatas de Givenchy y reloj Patek Philippe.

Pero independientemente del estilo, los objetivos siguen siendo los mismos y las circunstancias  muy parecidas. Bastó que un nigeriano tratara de volar un avión sobre la ciudad de Detroit para que los gringos cayeran en cuenta que África es otro escenario del yihad.

Remedo bolivariano

Piero Gleijeses

Piero Gleijeses

Con nuevos factores insurreccionales en juego que incluye a terroristas de sectores islámicos radicalizados la política exterior cubana vuelve a la carga en África esta vez cabalgando sobre los hombros  del gobierno petrolero bolivariano con el cual justifican centenares de “tratados de cooperación” en África, especialmente con países mayoritariamente musulmanes.

Gleijeses166En seguimiento de esta reedición cubana en África el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela ha devenido en un postillón[i] de la hábil política exterior cubana. En la práctica los embajadores y el personal diplomático venezolano responden directa o indirectamente a las directrices de La Habana y a sus delegaciones en el extranjero. Para facilitar esta subordinación  se han desplazado a los funcionarios venezolanos de carrera y se designó Ministro de Relaciones Exteriores al señor Nicolás Maduro.

Que Cuba sea el único país de América Latina entre los 14 de la “Terror Watch List” después del atentado del avión con destino a Detroit, hace pensar que los gringos están lidiando con el dueño del circo.

No obstante, si el pasado es una buena referencia, sobrevendrá una gran crisis regional antes que la administración Obama resuelva el eterno dilema de los demócratas: la promoción de valores democráticos o la seguridad.


[i] Guia o lacayo.

 
Top