Me duele Copei III

Francisco A. Bello

Es la tercera vez en 6 años que titulo un artículo de la misma forma. No hay duda que el persistente sentimiento que devela está influido por innumerables vivencias personales, que como hierro ardiente marcaron para siempre nuestro espíritu y nuestra esencia.

LogoFinalCopeiEse cargamento de recuerdos que no nos permite ser indiferentes frente a las cosas que suceden en Copei, se revuelve cada 13 de enero.

Cuando se cumplen 64 años de su fundación, Copei atraviesa junto a todas las instituciones democráticas del país, un momento duro que va más allá del número de seguidores y la votación obtenida en las últimas elecciones; se trata de la desafiliación ideológica y la pérdida de los valores que sustentan y justifican su razón de ser.

Los partidos políticos deben ser el punto de encuentro de aquellos que tienen una visión de país similar y no el instrumento de 3 ó 4  que actúan sin importar cuánto daño le hacen a la propia institución y a la democracia venezolana.

A pesar de esta realidad que expongo, siguen existiendo muchísimas razones para pensar, que si Copei no es necesariamente el punto de llegada, es, sin ninguna duda, un punto de partida para la reunificación socialcristiana y por ende un activo precioso de la democracia.

Más allá de la importancia de sus filiaciones internacionales, está el hecho de que al menos la mitad de las familias venezolanas fueron copeyanas, que en todos los estados del país y en muchos de sus municipios existe una “Casa del Partido”, en cada rincón existe uno o varios militantes, en todas las universidades existe presencia de la DCU y sobretodo, en una época donde la formación se ha ido dejando de un lado y las cámaras de televisión “embobecen” a las nuevas generaciones, crece un contingente de muchachos copeyanos asistiendo a cursos, aprendiendo de liderazgo e ideología, como cargando los arsenales para dar la batalla verdadera.

Por otra parte, un grupo de jóvenes dirigentes ha librado una dura lucha para lograr que se dé el proceso de elección de bases convocado para el próximo 28 de febrero, con el objetivo de poner fin al interinato que lleva varios años utilizando argucias estatutarias para mantenerse en el poder. Ojalá ese ejemplo sea el punto de partida para la recuperación de Copei, y el triunfo de la democracia interna, una señal de lo que pasará pronto en Venezuela.

 
Top