Una oposición virtual

Yván Serra Díaz

Yván Serra Díaz

Periscopio
Yván Serra Díaz*

mesadelaunidad101209-01El malestar se siente en la calle, la gente se cansa y las empresas de opinión pública comienzan a reportar que se está perdiendo la conexión popular. Dieterich, el otrora ideólogo del régimen, vislumbra un escenario donde hasta una ama de casa pudiera convertirse en la próxima Presidente de Venezuela. Nadie duda que una incompetente oposición se pueda hacer del gobierno sólo por el voto castigo, pero apostar a que eso ocurra por inercia, sería un acto suicida. Sobre todo, porque si algo ha demostrado el régimen, es su habilidad para enfrentar situaciones adversas para mantenerse en el poder.

Culminaba mi artículo de la semana pasada, plasmando mi enorme duda de la capacidad de la oposición para que, más allá de la unidad, pudiera presentar una estrategia asertiva para las elecciones parlamentarias. Lamentablemente lo ocurrido en la semana profundiza esta sensación.

Analicemos con más calma: El país se encuentra dividido en dos grandes partidos (uso el sentido filosófico del término), por un lado el chavismo, éste posee una importante fuerza organizativa, un liderazgo, una ideología y una disciplina que funciona dada la posibilidad de asignar recompensas y castigos. Del otro lado se encuentra la oposición, conformada más por deseos que por hechos, integrada por muchos partidos políticos y organizaciones civiles, sin grandes masas, con liderazgos dispersos y sin posibilidad de imponer disciplina a sus miembros.

Estos dos grupos, deben librar la batalla política para ganar electoralmente el territorio conformado por los independientes, llámense no alineados o ni ni.

Para tratar que este partido virtual funcione como partido real, se crea la mesa de la unidad democrática. Su tarea fundamental, es garantizar candidaturas unitarias con miras a las elecciones parlamentarias, pero unidad no es sólo candidaturas, es asumir el liderazgo de la conducción política de la oposición.

Dos hechos conmueven la opinión pública nacional, la devaluación de la moneda y los draconianos racionamientos de electricidad. Del primer tema, todavía esperamos una posición de la mesa, de la segunda, con un retraso político de varios días se reúnen para presentar una propuesta, regresar al huso horario anterior. No me jodan. Si así comienzan un año electoral, a lo mejor sí harán falta las amas de casa de Dieterich para que dirijan la campaña. Por lo menos a ellas les duele el país.


* Licenciado en Estudios Políticos UCV

www.periscopio2.blogspot.com

 
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