EL CRISTO UNIVERSAL

El Cristo Universal

Leonardo Riera (*)

En el Judaismo lo reconocen como hijo de Israel y muchos hebreos consideran que, muchas de las penas del pueblo judío no son por la relación con la muerte del Señor, sino por haber cerrado su corazón a él.

La época Navideña la relacionamos con regalos, hallacas, gaitas, fiestas, y vacaciones. Ciertamente también es un tiempo que usamos para compartir con la familia y nuestros mejores amigos, pero a veces nos olvidamos que sobre todo es una celebración del nacimiento de nuestro Salvador. Si es estrictamente correcto hacerlo en Diciembre o no, es otra cosa, lo importante es el motivo de la celebración, y que una reunión de la familia para recordar al niño Dios e intercambiar gestos de cariño alrededor de un arbolito es algo positivo y hermoso, aún cuando el arbolito sea en realidad un elemento de origen pagano.

Acá en los Estados Unidos donde residimos en la actualidad,  la Navidad ha perdido aún más que en nuestro país su sentido original. Acá es inclusive políticamente incorrecto decir delante de otras personas “Merry Christmas” (Feliz Navidad). Lo correcto ahora es decir “Happy Holidays” (Felices Fiestas), de modo de no ofender a  quienes profesen otras religiones, o no profesen ninguna.  Espero que Uds. no se ofendan si les hago algunos comentarios basados en vivencias personales que he tenido durante mis viajes alrededor del mundo, y mi interés personal en el tema del Cristianismo.

Cristo en el Corán

La mayoría de la gente ignora que además de que Nuestro Señor Jesucristo es el gran protagonista de las Sagradas Escrituras, también Cristo (Isa) es ampliamente mencionado en el Corán, junto con nuestra Santa Madre (Maryam). Yo no lo sabía, fue mi buen amigo Adam Mohammed de Egipto quien me dijo esto hace siete años mientras íbamos en taxi por El Cairo.  Para mí fue un enorme descubrimiento, y por supuesto que llegué directo a buscar los versículos del Corán sobre Cristo. En mis viajes he encontrado que los musulmanes que realmente conocen el Corán y que no son adoctrinados por fanáticos “religiosos”, tienen a Cristo en altísima estima: es tal vez la figura más importante o “mensajero” luego de Mahoma.  He visto tiendas religiosas en el Medio Oriente, con imágenes de Cristo junto a las de Mahoma; inclusive tengo amigos musulmanes que tienen imágenes de Cristo en sus carteras.  Confieso que para mí eso fue todo un “shock”.

Puedo apreciar el amor apasionado por Mahoma que tienen los musulmanes, de hecho lo respeto mucho. En conversaciones con amigos en Egipto, Dubai, Abu Dhabi y Kuwait, les he mencionado que si en el extenso “Curriculum” de Mahoma existe algo tan impresionante como las cosas que el mismo Corán dice acerca de Cristo, como es su concepción en una virgen por la santa decisión de Dios quien la “respiró” en su vientre, con anunciación y demás hecha por el ángel. Creen que Cristo no murió sino que subió vivo para estar con Dios. Sabemos que hay múltiples testigos de la crucifixión de Cristo, pero sin ánimos de encontrar diferencias sino comunión, mi comentario ha sido que todo lo que dice el Corán acerca de Cristo suena bastante “divino” para mí. Cosas que no parecen ser igualadas por ninguna otra persona mencionada en el mismo libro. Algo en qué pensar.

Cristo en el Judaísmo

Cristo también se hace cada vez más presente en el Judaísmo. Y no podría ser de otra manera, pues sabemos que Cristo fue judío, hizo su maravilloso apostolado y obró múltiples Milagros en Tierra Santa.   Apenas la semana pasada estaba viendo un programa sobre Israel, promovido por una gran Fundación Hebrea. Me encantó escuchar frases como “Este es Israel …  acá está el mar de Galilea, donde Cristo caminó sobre las aguas … este es el lugar donde Cristo dio tal sermón, este es el lugar donde Cristo fue crucificado … “ Cristo es parte fundamental de la historia de Israel y del pueblo judío, y para ilustrarlo comparto otra vivencia muy interesante con Uds.: un par de años atrás estaba en Kiev, Ucrania, y me encontré hablando de religión con el taxista que me traía desde el aeropuerto. Se llamaba Salomón, si eso les dice algo. La conversación era inevitable pues el hombre tenía la cabeza cubierta con un Kippah como es tradición entre los judíos, pero sin embargo tenía una cruz grande en el tablero. Me dijo que él era judío, pero “un tipo especial de judío”.  Con la misma sacó de la guantera una Biblia con todo y el Evangelio, y me habló de Cristo, no sólo como “uno de nosotros”, sino como EL Mesías, “Nuestro Rey”, “El Rey de Reyes”, “El mismo Dios convertido en hombre… y era judío” (muchas veces enfatizado).

Huelga decir que al día siguiente terminé en su Sinagoga con él celebrando a Cristo, y cuando le toqué el tema de Cristo Mesías, me dijo tajantemente que “los rabinos habían intentado convencerse durante 2.000 años de algo falso que comenzó por un simple error humano del Sanedrín. Desde allí en adelante, han buscado razones para justificar ese error y concluir que Jesús no era el Mesías”. Inclusive llegó a ser más severo al sugerir que muchas de las penas de su pueblo no eran por su relación con la muerte de Cristo, sino por haber cerrado su corazón a él. Sus palabras, no las mías. Fue una experiencia extraordinaria para mí, pues yo nada sabía del Judaísmo Mesiánico[i] hasta entonces. Ahora sé que por toda Europa y acá en los EE.UU. los Judíos Mesiánicos están proliferando, algo que la mayoría de nosotros también ignora.

Cristo y el budismo

También ha sido muy interesante ver el progreso del Cristianismo en China, donde millones de personas encuentran en Cristo respuestas que no pueden encontrar en las antiguas filosofías de vida asiáticas, que son valiosas y sabias, pero no tienen respuestas para preguntas fundamentales, como de dónde venimos, nuestro destino, y cómo nos relacionamos con nuestro Creador… una vez que respondemos a la primera pregunta.

Personalmente conozco en Beijing una pujante mujer profesional del ramo bancario, quien se convirtió al Cristianismo ya de adulta, ayuna durante 40 días cada año, y dice que su único propósito en la vida es seguir a Cristo en cada paso de su camino. Ella aprecia el Budismo y el Confucionismo, y dice practicarlos pues son hasta parte de la tradición y cultura de su pueblo, pero insiste que sólo Cristo parece darle un sentido completo a su existencia. Hay alrededor de 25 millones de cristianos en China ya. Una pequeña fracción de la población, pero pensemos que eso es equivalente a la mitad de la población de cualquier país Europeo. O toda la población de una de las grandes ciudades de China.

Para mí, estas vivencias me dicen que existen muchas posibilidades de unión, coincidencia, búsqueda de objetivos superiores entre los pueblos del mundo entero, y que Cristo es el centro de esa gran posibilidad. Los medios de comunicación, los perros de la Guerra y los líderes religiosos fanáticos enfatizan las razones para separarnos; yo veo posibilidades de unión… siempre y cuando invitemos a Cristo a ocupar el lugar que le corresponde en la vida de todos. La pregunta es si tenemos el coraje para hacerlo.

El cristianismo renace en medio del secularismo

En este país, la prensa liberal quiere hacernos creer que Cristo está por desaparecer de nuestras vidas: de las escuelas, de los edificios federales, nos hacen sentir que es políticamente incorrecto hablar de Él, etc., y ciertamente que los grupos ateos y de otras religiones han logrado triunfos pírricos en ese sentido, pero yo veo a Cristo “vivito y coleando” como decimos en nuestro país. Veo ayHVe movimientos de Nuevos Cristianos, grupos de estudios bíblicos, Iglesias cristianas con toda clase de denominaciones, y por todos lados. Algunas de estas Iglesias como la Iglesia Calvary en Pompano Beach, recibe cada sábado por la noche a más de 4,000 personas, además conectadas por video con centros localizados en otras ciudades de Florida. Y eso sucede en todos los Estados.  Sólo hay que mirar con más cuidado. Lamentablemente, en esta sociedad – como en muchas otras – el secularismo y la vida materialista arropan la espiritualidad que se practica durante algunas pocas horas a la semana, algo que debería vivirse permanentemente.

Gracias por darme la oportunidad de compartir estos comentarios con ustedes. Pido disculpas por los errores teológicos o históricos, si los hay.  No me considero un experto en religiones, sólo una persona de fe. Mi mayor deseo para este Nuevo Año es que todos permitamos a Cristo entrar y obrar en nuestros corazones.

La visión de Jesucristo según el Islam

Jesús, llamado en lengua árabe `Īsā o `Īsā ibn Maryam (‘Jesús, hijo de María’), es uno de los principales profetas del Islam. Según el Corán, fue uno de los profetas más queridos por Dios y, a diferencia de lo que ocurre en el cristianismo, para los musulmanes no tiene carácter divino. Existen notables diferencias entre el relato de los Evangelios y la narración coránica de la historia de Jesús.

La virginidad de María es plenamente reconocida (Corán, 3,41; 5,19; 19,22 y ss). Jesús es quien anunció la llegada de Mahoma como último profeta (Corán, 3,75; 61,6), aunque siguen su vida y prédica a través de los textos de los evangelios apócrifos. La muerte de Jesús es tratada de forma compleja, al no reconocer explícitamente su sacrificio, sino que antes de la muerte es sustituido por otro ser -del que nada se dice-, mientras Jesús asciende con Dios y burla a los judíos (Corán, 3,48; 4,156). La muerte ignominiosa de Jesús no se contempla, aunque sí se afirma su regreso el día del Juicio Final (Corán, 4,157; 43,61) y el descubrimiento, en ese día, de que la obra de Jesús fue verdadera (en el sentido de enviado por Dios). El Corán rechaza la
Trinidad, considerada falsa, teniéndose a Jesús por «Verbo de Dios», pero no hijo de él.

Fuente: arquehistoria.com

JUDAISMO MESIANICO

El judaísmo mesiánico tiene sus raíces en el judaísmo, sin embargo sus practicantes aceptan a la figura de Jesús de Nazaret como Yeshua יֵשׁוּעַ o “El Mesías” , que es de donde obtiene el nombre “mesiánico”.

Los Judíos mesiánicos se consideran a si mismos como Judíos en religión, practican su fe de manera que ellos se consideran a sí mismos auténticos observantes de la Torá. Sin embargo, ninguna de las corrientes del judaísmo, desde los ultra ortodoxos hasta los reformistas, consideran al judaísmo mesiánico como una forma de judaísmo, debido que el Judaísmo Mesiánico acepta el Nuevo Testamento y a Jesús de Nazaret como Mesías, por otro lado muchos cristianos consideran al Judaísmo Mesiánico como una forma de cristianismo. Los judíos mesiánicos no son considerados como judíos por las leyes del Estado de Israel.

Para el año 1993 existían 160.000 partidarios del judaísmo mesiánico en Norte América y 350.000 en todo el mudo. Para el 2003, ya había 400 agrupaciones mesiánicas en todo el mundo. En 2008, el número de Mesiánicos en los Estados Unidos fue de alrededor de un cuarto de millón. El número de Judíos Mesiánicos reportados en Israel es de 6000 a 15000 miembros.

Fuente: Wikipedia

BUDISMO CRISTIANO

No es el sincretismo el motivo de analizar estas dos corrientes de pensamiento y fe, sino más bien, enfocarse en como desde sus orígenes que son tan opuestos llegan hoy en día a ser las corrientes con más adeptos en el mundo. Si bien, el budismo nace del hinduismo que es politeísta se transforma en una filosofía casi atea y el cristianismo teniendo su origen en el judaísmo que es monoteísta transforma la visión de un dios castigador a un dios de amor. Primero tenemos que ver como el budismo, una corriente de pensamiento más que una fe, llega a la raíz de la naturaleza humana centrando su origen en el sufrimiento que tiene cesación en el estado de Nirvana. Ambas corrientes tienen en común la empatía, la misericordia, el amor al prójimo para alcanzar la felicidad, la armonía, la paz. Buda trae como mensaje la iluminación, Jesús trae como mensaje el amor, Luz y Amor. Es este el complemento para lograr la perfección del ser. El estado de iluminación del Buda no puede alcanzarse sin amor.

Jesús dice: “Yo soy la Luz del mundo”, pero esa no es una luz cegadora sino más bien, El es la luz. Por eso, es tan importante el budismo en este sincretismo, porque el budismo logra que cada ser logre la luz interior o al menos eso busca. Alcanzar la luz interior hace que se proyecte la luz externa y eso junto con el amor a los demás seres, logra la comunión con el universo.

Esa armonía se logra con lograr la iluminación y creer en un Ser Supremo, no le llamo dios porque con ese nombre ha corrido más sangre que las dos guerras mundiales juntas. He aquí la unidad de ambas corrientes la de la iluminación y la del Amor de un Creador, juntas como hermanos nos llevan al Padre.

También hay otra similitud que se refiere al estado de budeidad que está en todos los seres, con el yo crístico que también está en todos los seres, ese es el mismo estado con distintos nombres, como lo son meditar y orar que son similares pero con diferentes nombres. La diferencia en los nombres es puramente cultural.

Ambas corrientes nacen en Oriente, pero una es más antigua que la otra. El cristianismo es una fe y una filosofía, el budismo es una filosofía y una fe. El primero es una fe porque es monoteísta, al igual que su predecesora el judaísmo y luego se transforma en una filosofía, ya que la vida cristiana nos enseña el amor al prójimo, una filosofía de vida. La segunda es primero una filosofía, también de vida, que se logra con la práctica y aceptando cada ser como único y precioso, como un diamante, es en esto que ambas corrientes vuelven a encontrarse.

http://blog.idoo.com/massoni

(*) Economista, talentoso compositor, empresario, presidió la Asociación de Bancos Extranjeros. Fue diputado al Congreso Nacional. Actualmente reside en EE.UU. desde nos ha hecho llegar estas interesantes reflexiones. La investigación hecho por ABC ha permitido confirmar lo que Riera afirma.


 

Artículos relacionados

Top