Proceso unitario cobra fuerza en la oposición

Enfoque
Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Evidentemente Radio Caracas Televisión es un canal que está hecho para que lo vean los venezolanos. Para llegar a esta conclusión no era necesaria tanta medición de dosis. Y, por supuesto, todos los canales que se transmiten en el país tienen que ajustarse a las leyes locales. El asunto es que hay unas normas que tienen que redefinirse, como las cadenas, que sólo deberían utilizarse para actos oficiales institucionales, de servicio público y mensajes ciudadanos. La actual reglamentación sobre esta materia es abusiva.

Oposición y gobierno realizaron marchas multitudinarias

La especulación existe, y es mala. Pero es muy malo que para combatirla haya que estatizar el sector comercio. La expropiación sólo es útil como sanción cuando se trata de casos reiterados, sistemáticos y cuando no se atiende a los llamados que por las buenas se le hagan a los comercios. Por lo general, los grandes supermercados bajan los precios en relación a las bodegas, porque parte de su negocio es el juego financiero con los proveedores a los que se les paga a 45 días. La nacionalización no es un éxito sino un exceso.

Las siete plagas que afligen al gobierno (inflación, inseguridad, recortes de electricidad, racionamiento de agua, burocratismo, baja producción agrícola e industrial, ineficiencia) lo han colocado en dificultades para ganar las parlamentarias de septiembre. El asunto está mitad y mitad en los votos a escala nacional. Pero como los diputados son por regiones y el sistema es uninominal, con una ligera ventaja se pueden coger una mayoría amplia. Por eso se manipularon los circuitos en varios estados. Pero hay una medición que hay que tomar en cuenta, ¿quién saca más votos? Esto definirá quién es mayoría y quién es minoría.

Flash NEGRO

Es muy raro lo que hizo la directiva de “TV Chile”, que no atendió la solicitud de Conatel de llenar las planillas donde debía anotar cuál era su programación. Se trataba de un papeleo con el que cumplieron unas 165 empresas internacionales. ¿Razones políticas? ¿Hay mucho pinochetista en su directiva? O tal vez un simple descuido burocrático pueda explicar este pelón.

El que sí embistió de frente en política internacional fue Piñera, quien comenzó su gestión colocando una barrera a las relaciones con Venezuela al cuestionar al gobierno por “su modelo político y de desarrollo”. Algunos analistas, como Andrés Oppenheimer, pensaban que iba a jugar una posición más de centro, pero no ha sido así. Nadie le quita el derecho a opinar, por supuesto. Pero imagínense que ese sea el estilo y comience a decir, por ejemplo, que su modelo dista mucho del que aplica el partido comunista chino, Arabia Saudita o Bolivia. Va a terminar peleado con media humanidad. Lo valiente no quita lo cortés.

En la oposición el proceso unitario ha cobrado mucha fuerza. La presión de la gente es muy grande, y al final se debe imponer la alianza perfecta. Sin embargo todavía persisten algunos huecos, como la pelea entre Leopoldo López y la Mesa Democrática. En el acto del 23 de enero no lo pusieron a hablar. Si no se lima este problema, puede reventar con fuerza en medio de la proliferación espontánea de candidaturas.

"Una cosa es la lucha contra la especulación y otra la estatización del comercio".

DESDE LA SALA SITUACIONAL

La tercera marcha

La tercera marcha fue la que no se realizó. La que no tuvo lugar este 23 de enero. Ni el anterior. Ni el anterior del anterior. Una tercera marcha es la que ha podido congregar a una multitud de venezolanos que no se identifican con las ideologías extremas, que critica al gobierno su estatismo y a la oposición su neoliberalismo. A uno su retórica antiestadounidense, a otro su dependencia de Washington.

Oposición y gobierno realizaron marchas multitudinarias. Nada extraño, porque entre ambos factores congregan aproximadamente el 50% de las simpatías políticas de los venezolanos. Pero otra porción muy grande del país, la otra mitad, no se sintió convocada ni representada por las manifestaciones que se celebraron el 23 de enero.

Erróneamente se considera que ese 50% es una suerte de novia, o novio, indecisa ante dos pretendientes, y que obligatoriamente tiene que escoger “el mal menor”, cuando en realidad representa un sentimiento de búsqueda de una expresión política distinta a los dos polos hoy dominantes, un tercer proyecto de nación, una síntesis beligerante que signifique un modelo superior.

Difícilmente un tercer modelo de país logrará imponerse por un idílico entendimiento de los dos polos actuales. Sólo la presencia activa de un tercer factor podría lograrlo. Pero no es la indecisión, o la indiferencia, la que abre caminos. Por eso resulta tan conveniente a los dos polos extremos el acostumbrado remoquete de “Ni-NI” que se le da a ese sentimiento crítico que existe entre los venezolanos, incluso entre los votantes de esos dos factores. Se remacha con esta expresión una actitud pasiva, que obliga a plegarse a “los dos grandes”.

La polarización actual puede permanecer por muchos años. Cada 23 de enero en marcha sus cortejos, año tras año. Intolerancia y exclusión de lado y lado. Hasta que una mañana de un 23 de enero ese otro país tome las calles, someta los extremos y obligue, por la fuerza de sus movilizaciones, a un auténtico acuerdo nacional. ¿Ficción? Ojalá que no.

 
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