El auto suicidio

La Pequeña Política
Espantapájaros

Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio,  no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

Águila Uno, definitivamente el juego se te está enredando cada día más. Ni tus más fieles aliados entienden lo que estás haciendo. Dieterich dice que no tienes virtudes para ganar la nueva Guerra Fría que te plantea Obama. Vladimir Villegas, que presidió el canal oficial y luego fue tu fiel embajador en Brasil y México, tan fiel que de México lo expulsaron, señala que no puedes convertir el país en un ring de boxeo. En su sección DEBATE esta semana, ABC para ayudarte te hace ver que no puedes seguir peleando con todo el mundo todo el tiempo. Hasta Rafael Correa tomó distancia de ti, con todo y ser miembro de ALBA, por esa locura que se te metió en la cabeza de acusar a EE.UU. de haber provocado ex profeso el terremoto de Haití. De dónde sacas esas cosas, ¿Águila Uno? Me preocupa, estás perdiendo credibilidad.

Las angustias de Dieterich

Te voy a explicar lo que creo que angustias le provoca a Dieterich. Hasta donde yo lo puedo entender, él es un marxista convencido, y no se traga al Imperio, pero también es un hombre práctico y, como ha estudiado el Capital de Carlos Marx, lo que tú, siendo marxista, no has hecho, sabe bien que la Dictadura del Proletariado, esa utopía, ese estado idílico en el que cada quien es dueño, política y económicamente, de su propia suerte y del país en que vive, no se puede dar estimulando la pobreza.

Los chinos, por ejemplo, son prudentes y leyeron el Capital, la obra cumbre del ideólogo que sin conocer tú has escogido, y allí está muy claro, óyeme bien, Águila Uno, que antes de pasar a la etapa final, antes de llegar a esa utopía, debe producirse el desarrollo capitalista que lo precede. Y las razones son evidentes, no puede haber riqueza colectiva si no hay nada que compartir.

Ahora, entiende bien, Águila Uno, riqueza no es la que tienen los que se han lucrado en tu entorno. Eso se llama, en términos morales, robar, y en términos económicos especular o monopolizar, pero ese enriquecimiento, aunque parezca una contradicción, no genera riqueza. Riqueza es la acumulación de capital que conduce a mejorar la infraestructura física o organizativa de una nación o de una empresa para que se generar más empleo, más eficiencia, mayores niveles de ahorro, mayor inversión. Riqueza la generaba RCTV y los hipermercados Éxito, y las industrias que has corrido del país, y los productores agrícolas que también has ahuyentado, pero no haciendo negocitos o negociotes. Generaban riqueza haciendo su trabajo bien, invirtiendo la riqueza que puedan haber aportado de sus accionistas o las ganancias derivadas de su propia actividad, para producir bienes o servicios cada día mejores, cada día más útiles, cada día más atractivos.

Por ello Dieterich se desespera contigo. No haces sino pelear en lo político y malbaratar en lo económico. Malbaratar los inmensos ingresos que produce el petróleo. Pero petróleo como tal, no es más que dinero y dinero enriquece pero no es riqueza.

Ya no recuerdo en cuál de las reflexiones de Dieterich, Águila Uno, en cuál de sus angustiosas reflexiones, señalaba que las fuerzas de avanzada, a las que él considera que tú perteneces, no pueden sino asociarse a las tendencias desarrollistas. Pues bien, tú no le haces caso, como no le haces caso a nadie, y sigues rumbo al desastre. No tienes virtudes, dice en este número, bien duro se ha puesto contigo el pajarraco alemán, no tienes virtudes para ganarle la Guerra Fría que, a su entender te ha declarado Obama, aunque para serle honesto a los dos, no sé quien se la declarado a quien.

Cuidado con las fieras

En cuanto a Vladimir Villegas, por Dios Águila Uno, un periodista de primera, un hombre honesto, hijo de un recordado líder sindical comunista y de una rusa que conoció durante sus tiempos en Moscú. Vladimir, hermano de Mario y de Ernesto, también periodistas, también talentosos y honestos. Vladimir, ese hombre que te ha acompañado por tantos años, te dice en esta misma edición que no puedes convertir el país en un ring de boxeo. Que dejes la peleadera porque vas a acabar con el país y acabar mal.

Y ABC de la semana, esta publicación que hace como si me paga pero no me paga nunca, aunque satisfacciones sí me produce, por ejemplo, condecorándome con mi cinco soles o regalándome un uniforme de gala tan vistoso como el tuyo, Águila Uno. Pues bien ABC de la semana en su página 3 de esta misma edición, reproduce un record parcial de las peleas que has cazado en los últimos días: Con Estados Unidos, con Holanda, con Colombia.

Pues bien, has peleado con la mayor potencia del mundo, con Holanda, una nación respetable, también con Colombia, nuestra patria hermana y, como no te ha bastado con pelear afuera, también te has ensañado con RCTV porque Marcel no acepta ser carajeado y conoce sus derechos. Atacas también a la Oposición, sin darte cuenta que los Escuálidos, como dice Barrera Tyszka esta semana, ya son mayoría. Y para colmo de males te empecinas tú, Águila Uno, en agredir a los muchachos, a los estudiantes universitarios, porque no se quieren ir de aquí y quieren vivir en paz y libertad. Los llamas pitiyanquis, hijos de oligarcas, los mandas a reprimir. ¿Será que no te das cuenta que el mayor oligarca del país hoy eres tú mismo? El hombre de la chequera más grande, de los fluxes y relojes más caros, de los aviones más costosos y de los amigos más dispendiosos.

Qué te pasa Águila Uno, para mí que estás buscando lo que no se te ha perdido y como tienes plumas y eres un pajarraco y como pajarraco te tengo cariño, debo advertírtelo. Cuídate Águila Uno que se puede jugar con los grandes hasta cierto punto. Dicen los chinos, en algún lugar en el I Ching alguna vez lo leí, que las grandes fieras dejan que los ratones se le encaramen, que jueguen con ellas y se regodeen, pero cuidado si te acercas a sus partes sensibles… porque de un solo zarpazo te liquidan. Será por esto que Dieterich te advierte que este mismo año te pueden raspar. ¿Será que tocaste alguna tecla sensible? Irán, uranio ¿por ejemplo?

Los vivos de Carabobo

En Carabobo hay un grupito que cree sabérselas todas, que juega y juega, igual que tú, Águila Uno, con quienes tienen más sapiencia y más poder. Algunos se creen más de lo que son, políticamente hablando, porque pudieron hacer mucho dinero. Otros, porque se sienten social o intelectualmente superiores o simplemente más importantes y merecedores, sin darse cuenta que tal como lo dijo Einstein, la política es una ciencia más difícil que la física.

Mira que me he reído yo hoy cuando me trajeron la entrevista que le hicieron en DAT a Salas Römer. La pajarita Sandy y el pajarraco Richani tenían que hacer un buen programa y un buen programa supone confrontar con el invitado, no de mala manera, sino para que disfrute el televidente y para que éste saque sus propias conclusiones. Pues bien, ellos se habían preparado, eso me pareció, para confrontar a Salas Römer sobre sus aspiraciones a la Asamblea Nacional, y sobre todo sobre las aspiraciones de quienes se consideran con más méritos para postularse, pero resulta que gallo es gallo manque ponga y sin inmutarse, les cambió el juego. Vamos a contarnos propuso. Las elecciones se ganan con votos.

Si suicidio es quitarse voluntariamente la vida, auto suicidio es quitarse la vida por haber medido mal el tamaño del adversario.

¡Cuidado!

 
EspantapájarosNo photo
Top