Mal ejemplo nos da el juez rector

REPIQUE
Mélida Qüenza Ponte

El término “juez rector” nos ubica ante el magistrado que no sólo tiene autoridad y potestad para juzgar y sentenciar, sino que rige a toda una circunscripción judicial. Esa alta responsabilidad la tiene Oscar León Uzcátegui, juez rector del estado Carabobo, titular del Tribunal Superior en lo Contencioso Administrativo de la Región Centro Norte.

Esa investidura implica que el juez rector debe dar ejemplo, marcar la pauta en la administración de justicia, sin embargo, ciertos hechos que conoce suficientemente la opinión pública, revelan que el juez rector carabobeño no cumple con la función que tiene asignada, sencillamente, está dando un mal ejemplo al cuerpo de jueces que dirige.

Conocida es la situación que hasta los momentos se ha producido en cuatro municipios de Carabobo, y que podría repetirse en otros, donde alcaldes caprichosos y autoritarios, valiéndose de grupos civiles armados y policías municipales, golpean, vejan y cometen toda clase de atropellos contra concejales que se atreven a señalarle errores y actuaciones reñidas con la ley, despojándolos de hecho, a la fuerza, de su condición de representantes de determinados sectores, electos por el voto popular, para conformar la Cámara Municipal. Eso no es más que la clara intromisión del poder ejecutivo municipal en el poder legislativo.

¿Qué puede pensar un elector de estos hechos? Simplemente, que ha sido irrespetada su decisión, que no vale la pena ir a votar para escoger sus concejales si un alcalde envalentonado dispone quién puede ser concejal y quién no. Así ocurrió hace más de tres años en el municipio Libertador con el ex alcalde Argenis Loreto, le siguió Carlos Arvelo con la alcaldesa Marisol Castillo a mediados de 2008, el año pasado hizo lo mismo Rafael Lacava en Puerto Cabello y a principios de este año se repitió el caso con el alcalde Matson Caldera en Juan José Mora.

En todos ha habido inacción judicial. Lo natural es que ante un exabrupto como éstos, de inmediato, el juez restituya el estado de derecho. En el primer caso de los señalados, Oscar León Uzcátegui dejó transcurrir el tiempo. Afortunadamente, al inicio de 2010 en la instalación del Concejo Municipal de Libertador privó la sensatez y una mayoría de concejales principales restituyó la institucionalidad en ese municipio. En Carlos Arvelo, el juez pasó más de un año para tomar la decisión de reincorporación de los concejales, pero nadie la acató, es decir, no se reconoce la autoridad del juez. El caso de Puerto Cabello, donde 7 de 9 concejales fueron despojados de sus curules, reposa en la oficina de León Uzcátegui. Lo de Juan José Mora, con 4 de 7 concejales principales atropellados por el alcalde, va por el mismo camino.

Señor Juez, que mal ejemplo da usted, que gran daño le está haciendo a la ya cuestionada justicia venezolana y a la democracia en general.

 
Top