Marchar como expresión de un pensamiento

Carlos Lozano

Caminando con Carlos
Carlos Lozano
Carlos@carloslozano.com

La semana pasada comentaba sobre el centro de capacitación que ahora tenemos en Valencia, el IFEDEC, que llega justo cuando se hace esencial fomentar espacios de formación para ciudadanos con inquietudes sociales o políticas, un lugar en que el debate y el razonamiento estén bien fundamentados para que sirvan para la elaboración de propuestas coherentes, capaces de satisfacer las necesidades de nuestras regiones.

Mucha es la gente que se equivoca – incluyendo en las filas del chavismo- pensando que los tiempos presentes son una reproducción de los días previos al 11 de abril, cuando abundaban las protestas, pero no es así. Las protestas de ahora incorporan y son liderizadas por los sectores populares y por la juventud universitaria, antes ausentes de las mismas.

También hay que distinguir dos  elementos muy diferentes, pienso, que caracterizan la realidad actual.

El primero tiene que ver con que ahora existen dos motivaciones adicionales. Son las crisis eléctrica y las limitaciones en el abastecimiento de agua que se suman a otra que además es mortal, la inseguridad. Tres tragedias que agreden a venezolanos de todos los segmentos y sectores. Son reclamos que no eran relevantes en 2002.

El segundo es la creciente capacidad de organización de los cuadros opositores, sean éstos asociaciones, comunidades, partidos, ONG, estudiantes universitarios que no comparten la visión de país de Chávez, y con sentido realista reclaman porque un régimen cuya bandera anticorrupción se ha manchado irremediablemente, no tiene la capacidad de rectificar.

Estos dos elementos confluyen y se cruzan con una ruta compleja, la del tiempo electoral. Por ello, las manifestaciones de calle deben tener consignas claras y no perder de vista su origen, que son los problemas que nos afectan. Las trancas incontroladas de tráfico pueden ser consecuencias colaterales y, por las molestias que ocasionan, pueden hacer perder la paciencia y hasta la perspectiva.

Pero lo complejo de este ambiente tampoco puede hacernos perder de vista que el debate de ideas y la formación son fundamentales e impostergables. Las

Una manifestación sin un pensamiento la guie, no conduce a ninguna parte… es sólo una masa caminando. De allí la importancia de instituciones como el IFEDEC.

 
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