El Super Bowl, ¿demasiado violento?

Redacción
BBC Mundo

Para jugadores de todos los niveles de fútbol americano, la conmoción cerebral es un riesgo cotidiano.

El pasado domingo, los estadounidenses vibrarán con la fecha deportiva más importante del año: el Super Bowl o Super Tazón, la final del campeonato de fútbol americano profesional de EE.UU, que ste año ganó el equipo Saints ( Santos) de New Orleáns.

Pero el evento encontró al deporte envuelto en críticas debido a su agresividad. Tanto es así que el tema llegó hasta el Congreso de ese país, donde se llevan a cabo audiencias sobre el riesgo de demencia y daño cerebral que enfrentan los jugadores.

La liga nacional de ese deporte (NFL, por sus siglas en inglés) ha enfrentado numerosas críticas por no limitar más el período de tiempo que deben pasar los futbolistas fuera del campo de juego tras sufrir una lesión en la cabeza.

Desde Nueva York, el corresponsal de la BBC Matthew Wells cuenta que desde hace meses las páginas de deportes están llenas de titulares que vinculan al más duro de los deportes con el daño cerebral y la demencia.

A causa de la preocupación, una comisión del Congreso estadounidense intenta tomar medidas para que el deporte no sea tan peligroso.

“Síntomas aterradores”

Hasta ahora era común que los jugadores, tras sufrir un golpe, regresaran al terreno inmediatamente, algunos ocultando los síntomas.

Ese es el caso de Kyle Turley, una ex estrella de ese deporte que dio testimonio ante la comisión parlamentaria.

Kyle Turley

“Habiendo sufrido daño cerebral múltiple, puedo hablar en primera persona de los síntomas aterradores que experimento desde entonces. No sólo los inmediatamente posteriores a la conmoción sino que años después mis facultades se siguen degenerando y mi vida sigue cambiando”, declaró.

“Ese día fui a entrenar frustrado por mi lesión y quise demostrar a mis compañeros y entrenadores lo fuerte que era. Usé mi cabeza con más agresividad que de costumbre sin entender el daño que le estaba haciendo a mi cerebro”.

Hace unas semanas, un vocero de la NFL finalmente admitió que existe relación entre la concusión cerebral momentánea que sufren los jugadores al golpearse la cabeza y el daño cerebral a largo plazo.

Pero para Turley, los directivos deberían hacer más al respecto. “He visto desde adentro la arrogancia constante de los dueños de la NFL y de las asociaciones de jugadores al descuidar la salud de aquellos cuyas carreras deberían proteger”.

Los cambios están empezando a verse. En la mitad de la temporada, se están implementando medidas más estrictas que impiden a los jugadores volver al campo de juego tras haber sufrido un golpe en la cabeza.

Uno de los científicos que llevó cabo ese estudio, Benny Tomalu, dijo a los congresistas: “Si tenemos pruebas patológicas desde 1980 que muestran que las células cerebrales tardan unos tres meses en recuperarse tras una conmoción, la pregunta es: ¿cuál es el sustento científico del umbral de dos o tres semanas que tiene un jugador para volver al campo de juego?”

Aguas divididas

Pero para muchos fanáticos, el fútbol americano no sería tal sin los tackles o choques entre jugadores rivales y la brutalidad que impera en el campo de juego.

“Es un deporte de contacto”, protestó un aficionado a la BBC. “Los jugadores ganan mucho dinero, millones de dólares. Para ser sincero, si yo pudiera también asumiría esos riesgos”.

Los jugadores ganan mucho dinero, millones de dólares. Para ser sincero, si yo pudiera también asumiría esos riesgos, para ser sincero

Sin embargo, entre algunos fans sí existe preocupación. “No me importa cuán duros o fuertes sean (los jugadores). Si el médico dice que no, no puedes ir a jugar”, dijo a la BBC otro aficionado durante una concentración de los New York Jets en Times Square.

“Es el segundo deporte más violento, después de montar toros. Debemos cuidar a nuestros jugadores,” dijo otro.

Pero mientras los fans sigan yendo a los estadios y millones de televidentes sigan por televisión el Super Bowl -dice Matthew Wells, de la BBC- es difícil imaginar que este deporte pueda cambiar.

“Golpear o ser golpeado” parece ser la filosofía de este juego y, para la mayor parte de los jugadores, la gloria siempre superará a los riesgos.

 
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