Mundo del espectáculo no escapa a polarización

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

"La polarización política llega hasta el mundo del espectáculo".

Las nacionalizaciones de algunas empresas se justifican como parte de un sistema de economía mixta. Pero éstas deben obedecer a un plan y a criterios cuidadosamente estudiados. Sin embargo, resulta que muchas veces esto depende de una ocurrencia momentánea del Presidente, como en caso de las edificaciones de la Plaza Bolívar de Caracas y el “exprópiese” que ordenó de manera improvisada. Una cosa es el liderazgo y otra el personalismo.

El gobierno ha presionado a los propietarios de Globovisión para que cambien la línea. Parece que ya han logrado algo. El “compromiso” es más información y menos propaganda. Esto va a representar un desequilibrio, porque el gobierno seguirá haciendo propaganda por VTV y sus otros medios.

El diputado Adel El Zabayar ha denunciado que en el seno del mismo gobierno hay grupos que han venido protegiendo los intereses económicos de las empresas Aserca y Santa Bárbara Airlines, que manajeban la electricidad en el estado Bolívar, y “adeudan a la nación 270.000.000 de bolívares fuertes”. Según El Zabayar la resolución ya la tienen montada en el TSJ, con la complicidad de algunos diputados.

Flash NEGRO

La penetración del gobierno colombiano en Venezuela es muy grande. Manejan un buen sistema de inteligencia e influyen mucho sobre medios, periodistas y agencias internacionales. Los invitan y les dan paseos. Por eso vemos titulares como éste: “Policía colombiana halló un laboratorio de drogas cerca de la frontera con Venezuela”. ¿Por qué mencionar a Venezuela? ¿Lo lógico no era decir que se halló un laboratorio en la Guajira colombiana? ¿No fue allí que se encontró?

El alboroto que se armó con Ramiro Valdés fue más grande de lo que correspondía. No es la primera vez que viene a Venezuela. Pero hay un componente de la política venezolana que infla estos episodios: los cubanos que viven en Miami, quieren imprimirle a la política venezolana su propio radicalismo. Están todavía en la época del macartismo y empujan planes tipo Pinochet.

El mundo del espectáculo no escapa a la polarización. Las corrientes de derecha, que son muy fuertes entre los empresarios y medios especializados en el tema, presionan constantemente a los cantantes y bandas musicales para que se metan en política de su lado. A Oscarcito de Lsquadron, no le dejan vida, simplemente porque fue a la Asamblea Nacional. Y a “Los amigos invisibles”  hasta les cambiaron unas declaraciones que dieron en México, haciendo creer que se habían cuadrado con la oposición. La intolerancia y el acoso es moneda corriente  en ese gremio.

La oposición tiene un buen chance para las elecciones parlamentarias. La gente quiere una Asamblea plural. Los números dan para sacar unos 60 diputados de los 165. Pero sólo si se hace un buen trabajo y hay unidad. Esto está por verse, porque todavía no hay acuerdo sobre el método de distribución de los candidatos. Unos quieren que sea por primarias y otros por consenso. Mientras, proliferan los candidatos que, además, se atornillan.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

"Las expropiaciones en el centro de Caracas no obedecen a ningún tipo de planificación".

Ivad: 95% contra el capitalismo

El gobierno se ha venido debilitando como consecuencia de la ineficiencia gubernamental: inflación, delincuencia y racionamiento de electricidad. Sin embargo, la oposición, luego de once años de gobierno, no ha logrado capitalizar a su favor los resbalones, pifias y anacronismos de la gestión gubernamental. ¿Qué pasa? ¿Cuál es la dificultad?

La oposición ha venido arrastrando con dos problemas que le han impedido convertirse en una fuerza mayoritaria. El primero de ellos es que es percibida como portadora de un proyecto de país absolutamente minoritario. En segundo lugar su dispersión.

En lo que se refiere al modelo de país, la encuestadora Ivad ha venido dando, desde hace mucho tiempo, unos resultados reveladores a los que no se les ha prestado atención: si bien es cierto que sólo 4% de los venezolanos se siente identificado con el comunismo, también es verdad que sólo 5% se identifica con el capitalismo. El resto, la gran mayoría, se siente identificada con diferentes versiones de socialismo, como lo es la democracia social (58%) o el socialismo del siglo XXI (22%).

Ese amplio terreno de quienes se identifican con diferentes modalidades del socialismo está en disputa entre el gobierno y la oposición. Pero, hasta ahora, ha sido el gobierno el que ha logrado abarcar un mayor espacio de representación más allá de su propia frontera, por el acento que ha puesto en lo social y la función activa del Estado, mientras que la oposición (medios, Iglesia, empresarios y en una menor medida los partidos) es percibida en amplios sectores como neoliberal.

En estos errores se incurre cuando se leen las encuestas al revés y se oculta en los medios los números que ellas dan. Un socialismo moderado es mayoritario, y a esos segmentos no se les llega desde la óptica del dogmatismo capitalista. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

 
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