Una fruta que ayuda a la digestión

La piña o ananás es originaria de América. Diversos autores señalan a Brasil como su lugar de origen, aunque Cristóbal Colón la conoció en las Antillas y otros autores citan a Paraguay como su cuna.

La piña es una planta de tallo corto y hojas puntiagudas, cuyas flores se fusionan en un denso racimo que da origen a un fruto múltiple o compuesto. La altura de la planta depende de la calidad del suelo donde crece; en terrenos pobres apenas alcanza 60 cms., pero en suelos fértiles llega a medir 1.80 metros.

La Piña es una fruta con características digestivas, antiflatulenta, laxante suave, desinflamatoria y posiblemente pueda ser usada para quemar la grasa (o disminuir la retención de agua) [1]. Su jugo tiene propiedades antisépticas, por lo que se le usa para hacer gargarismos en caso de faringitis, laringitis y amigdalitis. Como laxante o para combatir los gases intestinales, se toma una taza de jugo de piña todos los días en ayunas. Esta misma receta es muy útil para fluidificar las flemas y combatir la tos en caso de bronquitis.

Contra la cistitis, los cálculos renales e irritaciones de las vías urinarias, se recomienda ingerir como agua de uso un cocimiento de piña (media piña en un litro de agua). En el mercado existe un principio activo: la bromelina en cápsulas y tabletas, cuya ingestión es de gran ayuda cuando hay tensión premenstrual o padecimientos inflamatorios, como la artritis.

Ventajas

• Cuando está suficientemente madura [2], la piña es un delicioso manjar, cuya dulzura no viene cargada con calorías en exceso.

• Como realce a su sabor, es una fuente modesta de vitamina C y de potasio.

• Se utiliza para los regímenes de dieta, ya que es quemador de grasa.

Desventajas

• Aunque es un alimento bastante seguro, puede desencadenar reacciones alérgicas en personas susceptibles.

La bromelina

La bromelina es una notable enzima proteolítica antinflamatoria presente en la piña, cuyas propiedades asombran a los médicos. Al igual que la papaína de la papaya, la bromelina pertenece a la categoría de las enzimas proteolícas, es decir, que ayudan a digerir las proteínas, razón por la cual la bromelina llamó inicialmente la atención de los científicos.

La bromelina actúa como un anticoagulante ligero, es un agente antibacteriano y antiviral, y manifiesta actividad estrogénica (ayuda a superar los trastornos típicos de la menopausia). Pero su actividad más impresionante es la de ser un magnífico desinflamatorio. La bromelina sola o en combinación con la vitamina C y los bioflavonoides, manifiesta mayor efectividad que la aspirina, para combatir el dolor, la inflamación, el edema, y el enrojecimiento característico de las lesiones musculares. Y todo esto sin los efectos secundarios que suelen producir los desinflamatorios.

 
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