¡Oligarcas temblad!

Yván Serra Díaz

Periscopio
Yván Serra Díaz*

No podía esperarse otra cosa de un gobierno marxista que no fuera una lucha implacable contra la burguesía nacional e imperialista. Los principales beneficiarios serían los trabajadores. Veremos en detalle algunos ejemplos de oligarcas que han tenido que doblegarse.

Franklin Brito, objeto de venganza del alcalde del municipio Sucre del estado Bolívar, despedido del Instituto Municipal de Desarrollo Agrícola, despedido luego de un liceo donde daba clases y despojado de sus tierras. Víctima del engaño y del fraude de funcionarios gubernamentales para que culminara una huelga de hambre, actualmente se encuentra secuestrado por las autoridades y tenido por loco.

Trabajadores de Rialca, empresa quebrada por la coyuntura económica, el gobierno decide expropiarla y reactivarla. Hasta el día de hoy la empresa se mantiene parada y los trabajadores confiesan que deben mendigar para poder subsistir, mientras el gobierno usa los recursos que pudiera servir para su reactivación en expropiar empresas productivas.

Trabajadores de la Costa Oriental del Lago: De las 76 empresas expropiadas, algunas de ellas pequeños negocios, han visto dificultades en acceder al pago del justiprecio que servirían para pagar las prestaciones sociales. Algunos de los trabajadores fueron absorbidos por la empresa en condiciones laborales inferiores a las que se encontraban. El comercio de la zona se ha reducido considerablemente aumentando el desempleo y afectado el modo de vida de sus habitantes.

Trabajadores de medios de comunicación social: Con la no renovación de la concesión otorgada a RCTV, la emisora acudió a la televisión por suscripción. Este cambio afectó la mitad de su nómina, conformada además del personal profesional, de mensajeros, secretarias, tramoyistas, camarógrafos y otras profesiones propias de la oligarquía. Con la prohibición de su transmisión por las televisoras de suscripción en Venezuela, otros trabajadores pueden sufrir igual suerte. Igual consideración ocurrió con la salida al aire de 32 emisoras de radio.

Trabajadores de Sidor, desatendidos en sus pedimentos contractuales, que antes el gobierno apoyaba, están pendientes de la decisión del gobierno de cerrar la empresa para paliar el problema eléctrico.

Trabajadores de los comercios del centro de Caracas, que un día cualquiera ante el grito de guerra exprópiese, pueden perder el trabajo de su vida y el sustento de sus hijos, como ya ocurrió con los ocupantes el edificio La Francia.

¡Oligarcas temblad! ¡Viva el Gobierno revolucionario al servicio de la clase trabajadora!


* Licenciado en Estudios Políticos UCV

www.periscopio2.blogspot.coom

 
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