Argumentos para competir

Carlos Lozano

Caminando con Carlos
Carlos Lozano

Durante doce años he estado caminando por la Valencia del pueblo, ésa donde falta el agua, donde la vida es insegura, donde el calor pega más duro porque golpea con hambre y olvido; esa Valencia de Miguel Peña, Rafael Urdaneta, Negro Primero, Libertador, y también en San Blas, Centro y Candelaria.

He caminado por allí armado de una cámara de televisión y un micrófono que se convierten en propulsores de los testimonios de esos valencianos demasiado dejados de lado, y con el corazón abierto de par en par para escucharlos, para verlos, para sentirlos.

He aprendido con ellos, semana tras semana a lo largo de estos doce años, a sonreírle a la vida a pesar de lo amarga e injusta que ésta pueda ser. Me han enseñado que no es esa masa informe y desdibujada que los políticos llaman “pueblo”, que no son un sector ni una estadística. He aprendido a conocerlos y a quererlos como seres humanos, como individuos, como padres, como madres, como hermanos, como hijos, porque eso es lo que son. Cada uno de ellos.

Y he aprendido que escuchar sus problemas, grabar con honestidad sus peticiones y sus necesidades es la única y verdadera escuela de un político. Me han enseñado que transmitir esas realidades profundamente humanas y aplastadas por  la injusticia y la canallada del olvido a la vuelta de la esquina, no es suficiente. Que hay que hacer más. Llevar sus problemas a los medios, es mi trabajo como comunicador. Pelear por las leyes que necesitan para que sus vida mejoren es la misión de vida que me he impuesto.

Por eso me he lanzado a competir por su representación ante la Asamblea Nacional. No para ganar unas oportunidades y saborear pequeñeces de poder, sino porque representar a esos venezolanos cargados de necesidades y frustraciones que tan a fondo he llegado a conocer, es, más que un compromiso, una obligación con mis convicciones de valenciano y de hombre joven. Si no lucho por ellos y por todo eso que me han enseñado, si no pongo todo mi esfuerzo para pelear por tanto que necesitan y para rescatar para ellos todo el tiempo y todas las promesas que han sido olvidadas, para plantear, desarrollar y exigir las leyes que necesitan, no habré logrado nada.

No se si obtendré los votos suficientes, los hombres y mujeres de la Valencia pobre decidirán. Pero seguiré a su lado por ellos y por mí mismo. Porque es un compromiso personal que he asumido, porque es el tipo de vida que quiero llevar.

carlos@carloslozano.com

Facebook: caminandoconcarlos@gmail.com

 
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