Mesa de la Unidad trabaja lentamente

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

"Henri Falcón:¿Reforma o revolución?”

A la ruptura de Henri Falcón con el PSUV pueden dársele muchas explicaciones. Está la falta de comunicación, las exclusiones, el estilo de dirección vertical, etc. Pero nada de esto es nuevo. El dedo siempre ha estado rondando por ahí. El mismo Falcón llegó a la alcaldía de Barquisimeto, en el año 2000, desde arriba, sin ser un líder social, puesto por Chávez. Por eso es razonable pensar que los desencuentros están en otro lado, y que hay diferencias ideológicas sobre temas espinosos como las relaciones de propiedad. En lugar de que se escondan los desacuerdos debería propiciarse una discusión abierta. ¿Reforma o revolución?

Con el apagón de la electricidad del 13 de enero puede terminar pasando como con el cuento del chivo y los prisioneros. ¿Cómo es eso? En una pequeña celda de veinte metros cuadrados se hallan unos treinta reclusos, sufriendo y pasando calor. Un día les meten, para completar, un chivo. El espacio se reduce y la situación empeora. A las semanas lo sacan y los prisioneros exclaman: ¡Qué alivio, ahora sí estamos mejor!

Está por producirse un nuevo viraje en la política venezolana hacia Colombia. El Canciller ha declarado que las relaciones deben mejorar, pero “sobre la base del respeto”. Ahora bien, en la última oportunidad se congelaron las relaciones por causa de la instalación de las bases militares de Estados Unidos. Ellas siguen allí. Tal vez en la nueva línea hay un reconocimiento de que a la reacción venezolana se les pasó la mano y el gobierno se fue al extremo de asfixiar la frontera y cerrar el comercio.

Flash NEGRO

"La mesa ha trabajado pero con mucha lentitud".

El principal problema de la Mesa de la Unidad no es que si hay primarias o consenso, sino que los principales partidos no se han puesto de acuerdo en la distribución de las cuotas. El tiempo pasa sin decisiones, los cupos se van llenando, se crean situaciones de hecho con candidaturas independientes difíciles de revertir. ¿Por qué no hubo una decisión a tiempo sobre los presos y no se delimitaron los espacios de la sociedad civil? La Mesa ha trabajado, pero muy lentamente.

Es una lástima que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se encuentre en una situación de desprestigio tal que cualquier gobierno puede decidir separarse, sin que esto genere graves problemas. En la región se necesita un organismo serio y respetado para velar por los derechos humanos. Pero, éste no es el caso de la CIDH, que teniendo en sus narices violaciones y torturas, como en Guantánamo, nunca ha investigado nada. Así como hay que crear una nueva OEA, también hay que crear una nueva CIDH que no dependa políticamente de las estrategias de Estados Unidos.

La decisión sobre Victoria 103 FM puede ser legal o no. Éste no es el punto. El asunto es que si el Estado toma una decisión de restringir su potencia de transmisión no puede suspender un servicio público, como la atención vial que se hacía desde esta emisora más allá de los tres municipios autorizados. Ahora, ¿quién va a prestar el servicio?

"La oposición ha comenzado a contar los pollos antes de nacer. Se habla de transición, de venganzay perdón. Pero el sabor de la revancha puede enturbiar el futuro".

DESDE LA SALA SITUACIONAL

El olor de la revancha

Ya se ha comenzado a discutir qué haría la oposición en caso tal de que obtenga mayoría en la nueva Asamblea Nacional. Se habla de “transición”, aquí y allá, por más que la comida esté cruda y el mandado lejos de estar hecho. Los números de las encuestas estimulan las glándulas salivales. Hay quienes discuten si se debe proceder de inmediato, en septiembre, a destituir al Presidente o si se debe esperar hasta el 2012. Otros, creyéndose dioses del Olimpo, discuten qué castigos se aplicarán a los chavistas, o si debe haber perdón o no. Se siente en la maleza la ondulación de la revancha.

Se trata, por supuesto, de un sentimiento primario, reptil, pero que es asumido por intelectuales y medios de comunicación. Y estos sentimientos tenderán a imponerse si la oposición no reformula su visión sobre lo que ha venido ocurriendo en el país y si continúa considerando al chavismo como un simple “ejército de invasión” extraño a nuestro cuerpo social, una “anomalía” transitoria, un “accidente histórico”, una “banda de asaltantes”.

Al asumir un posible triunfo electoral parlamentario como un momento de ruptura que da paso a una “transición”, y no como una alternancia republicana dentro de un mismo sistema, se construyen las bases ideológicas de legitimación de una revancha política y social, que en muchos planos puede adquirir los rasgos de la venganza.

Esa perspectiva es percibida por vastos sectores populares como una amenaza vital. Y como en las películas de ciencia ficción, ese “volver del futuro” influye sobre los acontecimientos de hoy, modifica intenciones de voto y hace saltar los números de las encuestas.

Ese sentimiento salvaje de la revancha, que tanto lesiona las posibilidades de triunfo de la oposición, sólo puede ser controlado si se cumplen dos premisas: construcción de partidos políticos populares y democráticos y elaboración de un programa de gobierno dentro de los parámetros del modelo actual, y que se plantee la superación de sus ineficiencias y los excesos.

 
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