La tropa no entiende el Oscar

Una escena de 'En tierra hostil'

Mónica G. Prieto | Base Speicher, Tikrit, Irak

El éxito de ‘En tierra hostil’ suena a misterio entre la tropa estadounidense destacada en Camp Speicher, la enorme base norteamericana situada al oeste de Tikrit. Sobre el terreno, los uniformados no terminan de comprender que la película de Kathryn Bigelow haya conseguido seis Oscar (incluidos los premios gordos), una decisión sólo atribuible a una mediocre calidad de las películas que se presentaban a los premios más prestigiosos del cine internacional.

“La película está bien porque es entretenida, pero no es demasiado creíble”, asegura el sargento Aldo Grados, de 30 años. “Si pretendían llegar a un punto intermedio entre entretener al espectador y relatar la realidad que vivimos en Irak, no han hecho un gran trabajo”, interviene el capitán Ibrahim Tantawi, mucho más crítico. “Ninguna unidad de elite se comporta así. Tengo varias escenas en mente que son imposibles: cuando el artificiero se quita todo el equipo de protección para desactivar el coche bomba, la escena de los francotiradores… Son sencillamente imposibles. No puedo contabilizar la cantidad de errores tácticos que se cometen en la película. Más que realista, termina siendo ridícula”.

Es la opinión generalizada entre los militares consultados en la Base Speicher que han visto la película. Como suele ocurrir con cualquier gremio caracterizado en una película taquillera, los uniformados no se reconocen en ‘En tierra hostil’, como no ven retratada correctamente su misión en Irak. “Ni siquiera refleja bien la situación en Bagdad en el año en el que supuestamente transcurre. No se han molestado en seguir la evolución de la guerra de Irak”, prosigue el capitán.

“Hollywood ha hecho miles de millones explotando a los veteranos. Pero lo peor es la mala imagen que se da del cuerpo”, dicen los soldados

“Nosotros no trabajamos así, como se dice en la película”, interviene el sargento Jesús Gardner, de 24 años. “Los escenarios están muy logrados, parece Irak, pero, si ves fotos de la guerra que hemos librado, te puedes hacer una idea más exacta de lo que ha ocurrido en Irak que viendo esa película”, se queja el sargento Jimmy Powell, de 24 años. “No creo que sea una buena película, pero probablemente era la mejor que concurría a los Oscar, porque si no, no entiendo a qué viene tanto premio”.

La tropa se anima a comentar la película. Sólo Gardner la vio en Estados Unidos, el resto lo hizo en Irak, gracias a las copias que ellos mismos o sus colegas han traído desde sus ciudades de origen para mantenerse entretenidos en el tiempo libre que les deja la misión. “La escena más increíble es cuando el sargento al mando de la unidad de artificieros se escapa de la base vestido de civil”, prosigue Powell. “Y según la película, luego le dejan regresar sin que nada ocurra. Eso no pasa en la realidad“, se queja el capitán, visiblemente ofendido.

Según la estricta regulación militar, es inconcebible que ningún soldado se salte las extraordinarias medidas de seguridad y la regulación que afecta a las bases. También es estrictamente obligatorio que los militares trabajen en equipo y respetando unas reglas de comportamiento que minimizan las situaciones de peligro para ellos; nada que ver con el imprudente protagonista de ‘En tierra hostil’.

La polémica no sólo se limita a los comentarios de los militares: según el periódico ‘Army Times’, un experto en desactivación de explosivos ha denunciado a los productores de la película por apartarle de la producción pese a estar basada en su historia. Según el Sargento Jeffrey Sarver, de 38 años, ‘En tierra hostil’ está basada en un artículo sobre las unidades de artificieros en Irak publicado en la revista ‘Playboy’ en septiembre de 2005, que versaba sobre su trabajo. “Los creadores de la película alegan falsamente que los personajes retratados son ficticios, cuando de hecho el protagonista de la película, Will James, es el Sargento Sarver”, se podía leer en un comunicado emitido por sus abogados el pasado miércoles.

“Hollywood ha hecho miles de millones [de dólares] explotando a los veteranos“, denuncia Sarver. Eso no es algo nuevo, como alegan los militares consultados. “Siempre ocurre, en todas las películas de militares. Lo peor, a mi juicio, es la mala imagen que se da del cuerpo: bebedores, gente problemática, irrespetuosa, con conflictos familiares, que maltrata a los civiles… Hay casos de esos en cualquier Ejército del mundo, pero no retrata al Ejército de Estados Unidos”, alega el sargento primero Charles Headen, de 35 años, que ha visto la película en su segunda misión en Irak.

Gardner la vio antes de viajar en lo que también supone su segundo desplazamiento en la antigua Mesopotamia. “La única parte realista es cuando el protagonista está en EEUU y cree estar en medio de la guerra. Ese fue el único momento de la película con el que me sentí identificado”.

Kathryn Bigelow

Kathryn Bigelow en la historia del cine

Redacción

BBC Mundo

Entró en ella al convertirse en la primera mujer en ganar el Oscar a la mejor dirección en los 82 años que llevan otorgándose esos premios.

“Es el momento más importante de mi vida”, dijo Kathryn Bigelow, cuya película “The Hurt Locker” (traducida en España como “En Tierra Hostil”) se alzó con seis estatuillas de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

El periodista de la BBC Mark Savage dice que el éxito de Bigelow significa un cambio radical de fortuna debido a que sus anteriores filmes habían pasado totalmente inadvertidos para la academia.

Pero Bigelow decidió apostar por todo lo alto con “The Hurt Locker”, una película que ella misma financió parcialmente convencida de que ningún gran estudio le iba a permitir la libertad creativa que ella necesitaba, añade Savage.

El resultado fue que la cinta se llevó los premios a mejor edición, guión original, edición de sonido y mezcla de sonido derrotando al gigante taquillero “Avatar”, del director James Cameron, ex esposo de Bigelow, que se fue con tan sólo tres: fotografía, efectos visuales y dirección de arte.

Algunos habían descrito la contienda entre Bigelow y Cameron como un duelo de titanes ya que las cintas de ambos competían por nueve galardones, pero el mismo realizador había dicho que sólo quería el de mejor película y que le dieran a su ex esposa el de mejor directora.

Filmografía

  • 2009:En tierra hostil
  • 2002: K 19
  • 2000: El peso del agua
  • 1995: Días extraños
  • 1991: Punto de Quiebra
  • 1990: Acero azul
  • 1987: Cuando cae la oscuridad
  • 1983: Los amantes

Agudeza no ideología

Bigelow rodó la película, un drama bélico ambientado en Irak, con un elenco de desconocidos “para que la audiencia no imaginara cuál de los tres principales personajes podría morir basándose en la fama” de los actores.

Y en vez de decidir rodar en el desierto de Arizona, la realizadora escogió Jordania, pese a que debía trabajar en temperaturas de hasta 46 grados centígrados.

El resultado conquistó a los críticos por la “agudeza convincente de las secuencias de acción” y el “estudio profundo del heroismo”; sin embargo, muchos censuraron la decisión de la directora de no asumir un punto de vista ideológico con respecto a la guerra de Irak, como señala Mark Savage.

Según la cineasta, una de sus intenciones era recrear el drama de los soldados en una guerra, algo que -en su opinión- la prensa estadounidense falla en reflejar.

Acción

Kathryn Bigelow nació en 1951, en San Carlos, California. Su padre dirigía una fábrica de pinturas y su madre era bibliotecaria.

Bigelow estuvo casada con Cameron de 1989 a 1991.

La realizadora se describe como una niña tímida que volcaba todas sus ansiedades en la creación artística, especialmente en las artes plásticas. “La pintura es un poco elitista, mientras que el cine cruza culturas y clases”, opinó.

En la adolescencia Bigelow asistió al Instituto de Arte de San Francisco y recibió clases de Susan Sontag sobre crítica cinematográfica en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Y, como opina Savage, en la composición de las escenas de sus películas, se puede apreciar su formación como pintora.

Sus filmes, llenos de acción, reflejan la vida de una persona que le gusta la acción, que ha escalado el monte Kilimanjaro y practica el submarinismo.

Ha hecho películas sobre vampiros Near dark (Cuando cae la oscuridad, 1987); la Guerra Fría K-19 the widowmaker (K-19, 2002) y thrillers como Strange Days (Días Extraños, 1995).

Antes que Bigelow sólo tres mujeres estuvieron nominadas al Oscar a la mejor dirección: Lina Wertmüller, por “Pasqualino Siete Bellezas”, en 1977; Jane Campion, por “El Piano”, en 1993, y Sofia Coppola, por “Lost in Translation”, en 2003.

Pero a pesar de su actual posición en la historia de los Oscar, Bigelow no cedió a la etiqueta feminista, expresa Mark Savage.

“Me fascinan las mujeres fuertes”, dijo ella en una entrevista. “Sin embargo, del mismo modo me inspiran los hombres” .

 
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