“LA OPOSICIÓN DEBE SER MÁS FIRME EN ENFRENTAR INVASIÓN FIDELISTA”

Manuel Felipe Sierra

El ABC de Aníbal Romero, académico e internacionalista

Se avecinan grandes cambios en Cuba. Las bases norteamericanas en Colombia ya se quedaron. Para los Estados Unidos la legitimidad de origen es un dogma. Chávez es la máxima expresión del populismo.

MANUEL FELIPE SIERRA

“El populismo es un estilo que se basa en manipular al pueblo, que se profundiza en la medida que tengamos petróleo para sostener un creciente gasto social. Si vemos las cosas desde esa perspectiva, el régimen de Chávez constituye en un sentido claro lo máximo del populismo”.

Tiene una vasta formación académica en reconocidas universidades de Estados Unidos y Europa. Es profesor jubilado de la Universidad Simón Bolívar y actualmente imparte clases en la Universidad Metropolitana. Durante años ejerció la docencia en las principales instituciones militares del país pero es sobretodo un agudo analista de los escenarios geopolíticos. Es acreditado columnista del diario El Nacional. Por estos días la Editorial Equinoccio de la USB ha puesto en la calle sus “Obras Selectas” que incluye los librosSobre historia y poder”,Estudios de teoría política”,La miseria del populismo” y Tiempos de conflicto”. Las tensiones entre Venezuela y Colombia, la alianza Chávez-Castro y la política de Estados Unidos hacia América Latina, son temas que aborda ahora en esta conversación para los lectores de ABC de la Semana.

La situación internacional parece variar desfavorablemente para la estrategia chavista. La secretaria de Estado Hillary Clinton en su gira por América Latina, advirtió en Brasilia que el gobierno venezolano “mina las bases de la democracia”, al tiempo  que existe un emplazamiento del jefe del gobierno español Rodríguez Zapatero para que el régimen explique o aclare sospechosas vinculaciones con la ETA y las FARC según el juicio que adelanta el juez Eloy Velasco. Ello indicaría, entre otras cosas, que la percepción internacional se torna negativa para la estrategia diplomática de Chávez.

Esa es mi impresión también y quizás podríamos señalar los eventos recientes en Honduras con la destitución de Manuel Zelaya y los hechos posteriores como un punto de inflexión. Fue un traspié que dio paso a una nueva etapa de desgaste mayor, de desprestigio para la política de Chávez y de cuestionamiento más severo a ella por países como los Estados Unidos y Panamá: además de las crecientes dificultades que enfrentan aliados de Chávez, incluso Lula en Brasil.

Podría hablarse de un cambio en la política de Washington con relación a Chávez.

La política de Washington con respecto a América Latina ha sido constante en los último 15 o 20 años. Hay tres factores que la marcan en mi opinión. El primero es el respeto a las salidas democráticas en el plano político; creo que eso se ha mantenido durante este tiempo.

Podría hablarse de un apego dogmático a la llamada legitimidad de origen

Eso es correcto, me gusta mucho la frase que utilizas y revela y manifiesta exactamente de que se trata. Ese pareciera ser en estos momentos un principio clave de la diplomacia norteamericana en el continente. Lo segundo es, por supuesto, impedir que el continente pueda convertirse en base de operaciones contra sus intereses estratégicos. Hugo Chávez en este sentido está haciendo un juego muy peligroso por su alianza con Rusia mediante la compra de armamentos a este país junto con las alianzas con Irán y con otros movimientos extremistas y terroristas del Medio Oriente. El tercer principio son los tratados hemisféricos de libre comercio y en ese sentido está pendiente la renovación del tratado con Colombia el cual ahora tiene claras posibilidades de que pueda concretarse pese a la oposición de los demócratas en el parlamento estadounidense.

El tema de las bases militares con presencia estadounidense que fue una bandera de Chávez parece que ha bajado de interés para la comunidad latinoamericana

Eso está claro. Las bases norteamericanas de inteligencia contra la lucha del narcotráfico y la guerrilla con colaboración norteamericana en Colombia ya se quedaron. Chávez no logró convocar el apoyo del resto de los países latinoamericanos en su campaña contra Uribe en esta materia.

ES POSITIVA LA NO REELECCIÓN DE URIBE

Hasta dónde la decisión de la Corte Constitucional que negó el referendo que permitiría la reelección de Uribe y la posibilidad de que el aspirante del uribismo el ministro de la Defensa Juan Manuel Santos sea presidente de Colombia, antes que atenuar no agravarían el clima de preguerra existente. Pareciera que Santos sería un contendor que ofrecería mayores flancos que Uribe para la línea confrontacional de Chávez.

Si, ello es perfectamente factible. A mi me ha producido gran satisfacción el curso de la situación colombiana. Primero porque creo que Uribe no debía ser reelecto, no porque su desempeño haya sido negativo sino que para la democracia en Colombia y en todas partes es importante la alternabilidad. En segundo lugar, la no reelección de Uribe expresa que en Colombia existe algo más que acá que es el equilibrio de poderes, la autonomía de los poderes y la obediencia finalmente del poder civil. En tercer lugar, creo que le quita a Chávez la excusa de justificar su obsesión reeleccionista porque podría alegar, ¿si Uribe puede elegirse por qué yo no? La reelección de Uribe en cierta manera iba a perjudicar a la oposición venezolana en su rechazo al reeleccionismo

Cuba en las dos últimas semanas ha pasado al primer plano, a raíz de la muerte de Orlando Zapata y la huelga de hambre que mantienen un grupo de disidentes. Además de la condena que ha sufrido la dictadura castrista por la violación de los derechos humanos ha salido a flote la situación dantesca en el plano económico y social que vive la isla.

Mi percepción es que se avecinan grandes cambios en Cuba. Cuba sigue siendo una cárcel pero el carcelero principal está llegando a la etapa terminal de su existencia física y su posible sucesor no tiene las mismas condiciones y lo ha demostrado. Raúl Castro es un hombre con muchas limitaciones, es un hombre lleno de miedo porque sabe que el país está quebrado y que puede venir una situación de protesta, que las cosas se le pueden salir de las manos y que está ante un dilema muy serio que es el siguiente: ellos están sacrificando, por obra y gracia de Fidel Castro la posibilidad de una negociación seria y a largo plazo con Estados Unidos y creo que esto le convendría Cuba para una transición no sólo política sino fundamentalmente para la recomposición económica y social.

“A mí no me gusta lanzar acusaciones de esta forma pero creo que es responsable decir que Chavez está siendo potencialmente reo de una acusación bien fundamentada de traición a la patria. Cuando se conozcan de una manera más detallada todos los espacios que él le ha abierto a un país extranjero para controlar a Venezuela”.

EL ÚLTIMO ALIENTO DE CASTRO

Ello significaría el reordenamiento de la sociedad cubana sobre bases democráticas e inclusivas que abrirían ese país plenamente al mundo globalizado

Es correcto, los Castro están sacrificando eso, es decir,  una relación a largo plazo por una relación a corto plazo sin futuro y cada día más cuestionada con la Venezuela de Chávez. Chávez le proporciona a los Castro ese último aliento antinorteamericano de cobrárselas a Rómulo Betancourt y a la democracia venezolana que le impidieron expandirse en América Latina, que quebraron su sueño revolucionario de los años 60. Los Castro se están vengando de ese pasado pero al mismo tiempo condenando a su país y, en este caso, al propio Raúl Castro a un dilema terrible porque lo que le conviene a Cuba es una negociación con Estados Unidos para restaurar una vida decente en ese país, situación que tanto nos duele porque en verdad la Cuba de hoy lo que produce es compasión y tristeza.

Y esa relación tan estrecha entre Cuba y Venezuela que algunos recuerdan el intento de creación de La República Árabe Unida del Egipto de Nasser con Siria en los años 60 y que no significa la fusión de países sino una alianza muy estrecha en todos los órdenes a partir de planteamientos políticos ideológicos. ¿Tendría viabilidad en este caso?

Te recuerdo que esta no es la primera experiencia de Cuba en su intento para sostener un régimen político en otro país. Ya lo hicieron en África; en Angola; en Mozambique; en Nicaragua; en Grenada, y de todos estos sitios los cubanos salieron con las tablas en la cabeza porque hubo al final un cuestionamiento, una crítica y una rebelión de la soberanía popular y del nacionalismo bien entendido contra lo que es prácticamente una invasión de un país extranjero. De modo que Chávez está en un juego extremadamente peligroso, altamente cuestionable. A mí no me gusta lanzar acusaciones de esta forma pero creo que es responsable decir que Chávez está siendo potencialmente reo de una acusación bien fundamentada de traición a la patria. Cuando se conozcan  de una manera más detallada todos los espacios que él le ha abierto a un país extranjero para controlar a Venezuela. Los registros jurídicos, las notarias, los mecanismos de seguridad,  las Fuerzas Armadas, la policía política, que a veces estamos a niveles ya de uno de esos países africanos de los años 70.

Como decía el doctor Enrique Tejera París, con un agravante en este caso que un país grande llama al país pequeño para que lo invada.

Un país como Venezuela con todas las limitaciones del caso, comparado con la Cuba castrista es un país rico y próspero. El tema de la alianza de Chávez con Cuba es grave, y yo no me explico porque la dirigencia política de la oposición no hace mayor hincapié en este punto, no lo focaliza, para concienciar al pueblo venezolano porque pienso que el pueblo no ha tomado en cuenta la magnitud de la intervención castrista en el país sino que lo asume como una cuestión de naturaleza social, como los médicos de Barrio Adentro pero allí uno se da cuenta desde una  perspectiva mayor la peligrosidad que tiene esta verdadera y humillante invasión.

En los años 80 su libro “Las Miserias del Populismo” que ahora aparece en las “Obras Selectas” recogidas en la Editorial Equinoccio de la Universidad Simón Bolívar, fue esclarecedor sobre las consecuencias del populismo en América Latina y en el caso concreto de Venezuela. El régimen de Chávez ha sido clasificado de populista y es posible que tenga elementos de populismo, pero Chávez es más que populismo, es militarismo y comunismo castrista.

Si, correcto. El tema del populismo en Venezuela tiene dos aspectos: uno de ellos tiene que ver con la dependencia de la sociedad con respecto a un recurso que produce muy poco trabajo como la riqueza petrolera, lo cual lleva a la ruptura del vínculo entre trabajo y bienestar. El problema del balance  petrolero es un aspecto. El segundo tiene que ver con un estilo político, que es el estilo demagógico, estilo que conduce a tratar de darle al pueblo lo que el pueblo quiere y no exigirle al pueblo que asuma responsabilidades y que cumpla con las leyes, que se esfuerzan por sacar al país adelante. El populismo es un estilo que se basa en manipular al pueblo, que se profundiza en la medida que tengamos petróleo para sostener un creciente gasto social. Si vemos las cosas desde esa perspectiva, el régimen de Chávez constituye en un sentido claro lo máximo del populismo. Porque Chávez dejará la economía venezolana más dependiente que nunca del petróleo; y tiene además ese estilo demagógico que lo conduce a manipular el pueblo. Y está claro también que lo que quiere lograr es una especie de comunismo-castrista que intente imponer en la medida de lo posible que ciertamente no ha logrado hacerlo hasta ahora pero que es su objetivo principal porque por esa vía lograría su verdadero propósito de perpetuarse en el poder.

 
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