Guri se aproxima a su nivel crítico

  • Medidas para bajar el consumo no han arrojado resultados esperados

    El fenómeno del Cisne Negro que tiene que ver con acontecimientos que no pueden ocurrir, pero que ocurren, amenaza a la represa del Guri debido a la falta de mantenimiento.

  • La sequía contribuye a impactar en la disminución de los embalses en la cuenca del Caroní

En sus operaciones diarias el embalse de Guri ya traspasó las condiciones de alarma y alerta para sumergirse en la categoría de emergencia, paso previo que -de agotarse- llevaría a un eventual cierre técnico de algunas de sus unidades hidráulicas, generadoras de unos 5.000 megavatios (Mw).

Situarse en ese espacio de alto riesgo significa para los técnicos y especialistas de esa actividad “reducir la generación de la presa para evitar llegar a niveles operativos críticos”. Se trata del registro de cotas que fluctúan entre 256,90 y 248 metros sobre el nivel del mar (msnm) y la actual se ubica en 254,07 metros, de acuerdo con el último registro del Centro Nacional de Gestión (CNG).

Miguel Lara, ex gerente general de la Oficina de Planificación de Sistemas Interconectados (Opsis), señala que Guri produjo unos 122 gigavatios hora día (GWh), según reporte reciente de ese organismo. Y Edelca unos 216,78 GWh, que incluye a la totalidad de la fuente hidroeléctrica en el Bajo Caroní (Guri, Macagua y Caruachi).

Considera el investigador que dada la emergencia “se debería bajar en 15 GWh/d la producción de electricidad de la presa y llevarla al menos a 107 GWh/d a los fines de prolongar su operatividad y evitar conducirlo a la categoría de emergencia aguda (248-240 msnm), que obligaría a “racionamientos forzados por disminución de capacidad en las unidades de la casa de máquinas II”.

Lara argumenta que la incorporación de la unidad 1 de Planta Centro, prevista para finales de marzo y con una capacidad de 400 Mw, “permitiría a la presa acercarse a los niveles de producción” en circunstancias particulares como las actuales.

Dada la emergencia “se debería bajar la producción eléctrica en la presa”, a los fines de prolongar su operatividad.

“No se ha incorporado la nueva generación esperada para estos meses y el parque térmico actual no da la talla”, dice.

Sin resultados

Pese a las acciones del Gobierno en este primer bimestre del año por disminuir el consumo eléctrico nacional, “no se ha reducido la sobreexplotación del embalse ni se ha disminuido en forma significativa la energía total generada e incluso se observa que se incrementó en los últimos días”, advierte Mónica Martínez, ingeniera eléctrica (USB) especialista en el área de sistemas de potencia.

Sostiene que al comparar el caudal turbinado promedio y el caudal aporte promedio, medidos en metros cúbicos por segundo, “se reducen más centímetros de altura por día, una vez que cada centímetro acumula menos volumen de agua dada la forma cónica de la presa y se reduce también la eficiencia donde se requiere turbinar mayor cantidad de metros cúbicos de agua para la misma producción de energía”.

Martínez asegura, al igual que Lara, que “se sigue manteniendo casi el mismo nivel de producción de Guri y su aporte porcentual al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) no ha variado sustancialmente”.

Las operaciones diarias en el Guri ya traspasan las condiciones de alarma y alerta para sumergirse en la categoría de emergencia.

“El racionamiento aplicado, tanto en su modalidad para los estados del interior como el de Caracas” para los altos consumidores (comercio, industria y oficinas públicas) “no tiene el resultado esperado y requerido”. Destaca la analista que ello se debe, entre otras razones, a que “no se les ha explicado a los distintos sectores cuáles son las medidas que pueden tomar que realmente incidan en la disminución del consumo”.

En su opinión “los comerciantes e industriales no saben qué medidas pueden tomar para recortar 20% del consumo eléctrico que les corresponde. Un porcentaje de esa magnitud requiere de la incorporación de tecnología, lo cual no es factible ya que no hay tiempo para ello, los involucrados carecen del conocimiento técnico para saber qué hacer o no existen los equipos en el país. La otra opción -que ya la están asomando representantes de organismos empresariales- es parar la producción y ventas por períodos importantes”.

El Gobierno debe relanzar la campaña publicitaria en forma más clara, otorgar apoyo técnico-financiero a empresas y comprar energía a Colombia, Ecuador o Brasil, refiere.

www.el-universal.com


[i] El fenómeno del Cisne Negro ha sido objeto de reportajes anteriores de ABC de la semana y tiene que ver con acontecimientos que no pueden ocurrir, pero cuando ocurren – como aconteció inesperadamente en el Siglo XVIII, al descubrirse la existencia de cisnes negros- la gente descubre que era enteramente lógico que existieran. En el caso Venezolano, está asociado a la posibilidad remota, pero ciertamente posible, de que – al igual que ocurrió en Rusia un tiempo atrás- el estallido de un Sala de Turbinas en el Guri pudiera dejar sin fuerza eléctrica al país por tiempo indeterminado.

 
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