¿Cuánto vale un mesonero?

El ABC de la Gastronomia
DIEGO GONZÁLEZ

Cuando digo esto, no lo digo en sentido discriminatorio, porque me estaría discriminando a mí mismo, sino en el buen sentido de la palabra. O mejor dicho, en un sentido constructivo hacia tres elementos, mesonero, patrono, cliente. Nº 1 y Principal Punto a Tratar: Mesonero, que debe ser un profesional, porque es una linda profesión y que genera muy buena ganancia, pero en cierto modo o en algunos casos, o mejor dicho, en algunos negocios (locales o patronos). Nº 2: Patrono. Son muy pocos los que respetan el 10%, que es históricamente del salón de mesoneros y Barman. Ellos pagan (patrones) del 10%. El personal de la cocina, cajeras, mantenimiento, a manera de abaratar los costos. ¿Qué sucede con todo esto? Que no tiene mesoneros profesionales, sino personas con poco conocimiento de la materia, y en muchos casos que los roban, y los verdaderos mesoneros emigran de la ciudad o trabajan en los pocos restaurantes que sí les pagan como debe ser, por citar algunos, El Galeón, Tiberius, La Grillade y el mejor de todos, Marchica. En restaurantes como éstos, con esa buena política, los mesoneros no tienen la necesidad de robar o hacer trampas al negocio, porque se harían daño a sí mismos y aprender a tener sentido de pertenencia, amor por el negocio, por la profesión y todo eso repercute en una buena atención hacia el cliente (comensal), y que el negocio sea próspero y duren tanto como los negocios antes mencionados. Y que no he tenido la oportunidad de trabajar en ellos, porque el que está allí, no deja ese trabajo. Nº 3: Cliente, aquel al que debemos toda nuestra atención y servicio, desinteresadamente; pero hay clientes que piensan que por ser mesoneros, que ganamos un 10%, no nos dejan propina, porque piensan también que ganamos mucho, por sólo ser mesoneros, pero déjenme decirles que ser mesonero, no es sólo llevar bebidas a la mesa o platos, es también, como todo buen servidor de mesa, saber trincha, flamear un plato frente al cliente, saber de coctelería, de cocina, en resumen de cuentas, ser un buen sibarita. La propina, sale del corazón del cliente, no es obligatoria, es un modo de premiar el buen servicio que debemos darle, pero en esta profesión, hay también mesoneros empíricos o personas que hacen otro oficio, que trabajan en restaurantes que pagan mal, que por supuesto, nunca prestan un buen servicio. Yo, en mi lugar, no daría propina por una mala atención, con esto como cliente, obligo a la persona que me atendió a hacer mejor su trabajo. Gracias por todo esto. Y todo esto lo digo en sentido constructivo.

 
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