Callaron a “Cambio”

María Elvira Sampery Rodrigo Pardo, ex directivos de la revista, en la redacción de “Cambio”.

REPIQUE

Mélida Qüenza Ponte

En Colombia cerró la revista “Cambio” fundada en 1993 y con muchos éxitos periodísticos en su haber, como la revelación, hace unos años, de los nexos del entonces presidente Ernesto Samper y el narcotráfico y entre los más recientes, la primera publicación sobre el acuerdo de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos para la instalación de las bases militares, así como el espionaje telefónico desde el departamento de inteligencia DAS y la corrupción en la asignación de subsidios para el campo.

Indudablemente, “Cambio” era muy incómoda para el gobierno de Álvaro Uribe, la casa editorial afirma que la revista arrojaba pérdidas económicas, pero la verdad es otra. La publicación nació inspirada en la española Cambio 16, de gran impacto en ese país luego de la dictadura. Gabriel García Márquez metió su mano -o mejor su bolsillo- para salvarla de una crisis financiera. Fue la época dorada de ese semanario, los amigos del Gabo estaban ansiosos de hacer buen periodismo y en la revista volcaban lo mejor en la áreas de investigación, análisis y opinión. Periodismo del bueno, en toda su extensión, los lectores se daban banquete semana a semana con reportajes, entrevistas y artículos que marcaban la pauta en el mundo informativo.

Si bien en el terreno periodístico todo era exitoso, en las finanzas no se marchaba bien, en 2005 crecieron las deudas y la revista es adquirida por los dueños del diario El Tiempo, de Bogotá, la familia Santos.

El orgullo de “Cambio” eran sus primicias, el año pasado dio un “tubazo” que no gustó nada a Álvaro Uribe, reveló la negociación Bogotá-Washington del acuerdo militar que permite a las tropas gringas el uso controlado de siete bases en Colombia. Realmente, “Cambio” publicaba muchas verdades y ya se vislumbraba su fin.

El anuncio de su cierre lo hizo la casa editora el 3 de febrero, de manera sorpresiva. Ese día los periodistas se enteraron que la revista no saldría más. Entre los argumentos, los dueños de El Tiempo señalaron que hay un “declive mundial de las revistas de actualidad y política”, pero el éxito de la revista colombiana contradice esa afirmación

La última editora general de “Cambio”, María Elvira Samper, afirma que en Colombia “todo está muy polarizado, los opositores son vistos como enemigos”, recordando que el grupo Planeta, el mayor accionista de El Tiempo, va a licitar un tercer canal de TV, compitiendo con el grupo español Prisa y el venezolano Cisneros. Por supuesto, esos empresarios no quieren tener problemas con el gobierno de Uribe, prefirieron callar a “Cambio”.

Se ha propinado un fuerte golpe al periodismo colombiano, un caso más de censura de prensa en plena campaña presidencial para las elecciones del 30 de mayo. Recordemos que el candidato oficialista, el “delfín” de Uribe, Juan Manuel Santos, es uno de los dueños de El Tiempo.

María Elvira Samper y Rodrigo Pardo, ex directivos de la revista, en la redacción de “Cambio”.

 
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