CONTENEDORES CON ALIMENTOS DAÑADOS ERAN FACTURADOS CONTINUAMENTE EN PDVAL

Rodó en la Barra
BUENAVENTURA NORIEGA (BUENO)
abcbuenaventura@gmail.com

La gente piensa que yo no me doy cuenta de las cosas por andar en mi Ford Fairlane por las maltrechas calles de Valencia a 30 kilómetros por hora. No es producto de mi vejez que ando a esa velocidad, si no más bien a que ya no tengo la misma capacidad de maniobra para esquivar tantos huecos ni para competir con los muchachos que en sus pequeños carritos hacen y deshacen en las vías de la ciudad -hembras y varones- con asombroso desparpajo. Tampoco puedo “echar pique” con los choferes del transporte público que andan por allí como “alma que lleva el Diablo”. Además los evito ya que podría ser víctima de los malandros que a diario atracan a los pasajeros de las llamadas camioneticas en plena avenida Bolívar, sin que nadie lo note. Pero lo más insólito le ocurrió a mi joven amiga Yuleisi Guillermina Masaferro. Ella iba en una camioneta que lleva un letrero en su parte posterior: “Aquí está el bravo”. Cuando llegaba a la funeraria La Superior al lado de la Heladería Olympia de Conchetto Di Tomassi -le envío mi más sentido pésame por la muerte de su madre-, aparecieron de repente un grupo de personas que asistían al velorio de un presunto antisocial. Uno de ellos, con voz grave, conminó a bajarse a todos los pasajeros ya que él y su grupo, necesitaban la unidad para trasladarse al Cementerio Municipal. Como algunos estaban remolones para acatar la orden entonces apelaron a la violencia y a empellones los bajaron del colectivo, incluyendo a Yuleisi Guillermina, quien iba hacia  la CHET a llevarle unos medicamentos a su mamá enferma, ya que en el nosocomio -la misma historia de siempre- no hay nada, con la salvedad de que antes allí se encontraba la doctora Zoraida Núñez en la dirección, pero ahora el director Jairo Silva es virtual, casi nadie lo conoce y despacha desde Caracas. La crisis ha llegado al extremo de que los familiares de los pacientes salieron a la calle a protestar, mientras el líder de la revolución llega al paroxismo de su sueño guerrero al comprarle armas a Rusia por un valor de 5.000 millones de dólares, mientras aquí seguimos sumergidos en una crisis de agua y electricidad que nos conduce al colapso.

En la autopista hacia Puerto Cabello puedo exigirle un poco más a mi viejo pero potente Ford Fairlane, pero los huecos y muchos trechos con doble vía conspiran contra el apremio que siento por ver -una vez más- a la portentosa negra Tomasa. De todas maneras llego a pocos minutos de que comience a servir el almuerzo: sopa de mariscos, pargo al horno con ensalada y tostones y un pedazo de majarete preparado con maíz puro, coco, papelón y canela. Cuando me sirve una de sus piernas roza mi hombro y no puedo evitar el escalofrío que recorre mi columna vertebral. Ella me ve turbado y se disculpa, pero yo estaba a punto de pedirle que me volviera a tocar cuando me dijo: “más turbado vas a quedar cuando escuches lo que tengo que decirte”. Rápidamente recuerda la denuncia que hicimos sobre los contenedores con comida que se pudrieron y enterraron como los gatos hasta llegar a la quiebra de Bariven, empresa que hacía las compras en el exterior para Pdval. “El guiso encontrado allí es demasiado grande. Fíjate que mi compadre Julián Marcial Marín oyó cuando señalaron que el negocio allí adentro era redondo con los fulanos contenedores. Para los que estaban metidos en esa mafia lo más importante era retener el contenedor y que se pudrieran los alimentos, ya que luego volvían a facturarlo en reiteradas ocasiones. Por eso quiero decirte que a ninguno de esos carajos les importa si el pueblo come con tal de ellos llenar sus bolsillos”. Tomasa hace la salvedad de que desde Caracas presionaron y un joven funcionario de apellido Moreno ha estado moviendo las cargas y sacando camiones para llevar mercancía a Pdval, al PAE -donde también hubo un queso grande- y a otras instituciones. Pero los mafiosos tratan de volver a sus andanzas. Las pérdidas son billonarias, expresó Tomasa al despedirse de mí con beso y todo. ¡Ojalá, Brunilda -mi mujer- nunca sepa nada! Confío en que ustedes, amigos lectores, me ayudarán a guardar el secreto.

Algo muy peligroso… En Venezuela se sienten “vientos de guerra”, o así quiere el gobierno que los ciudadanos lo perciban, como si el conflicto estuviera a la vuelta de la esquina. Desde hace mucho uno intuye que las intenciones de Hugo Chávez no son buenas. Relaciones con la FARC y según denuncias en España con la ETA, además de los gastos astronómicos en armamento adquirido en Rusia, no nos dejan otro camino que pensar en que el sendero de la democracia está minado. Ahora nos encontramos que la razón y los argumentos para comprar fusiles nuevos AK- 47 Kalashnikov y sustituir a los viejos FAL, no eran ciertos. La intención soterrada era la de armar al pueblo en milicias de reservistas y en milicias de campesinos, tal como se observa en la foto de un acto organizado por el gobierno en El Calvario. ¿Qué buscan? ¿Acaso el enfrentamiento de pueblo contra pueblo? ¿O será simplemente que nos quieren asustar?

Ameliach ponchó a Rafael Lacava

Me cuenta Cupertino Anacleto Zamora que el alcalde de Puerto Cabello, Rafael Lacava, tenía toda la intención de incluir a su secretaria en la lista de candidatos a diputados a la AN, pero Francisco Ameliach lo dejó con la “carabina al hombro”, que en el argot beisbolero significa “ponchao sin tirarle”. Dice mi amigo que a regañadientes aceptó la imposición de Ameliach y de Xiomara Luna -ella no oculta las ganas que tiene de disputarle la alcaldía porteña-, pero primero deberá enfrentar en las primarias al médico José Balbour.

Cupertino Anacleto señala que Mario Silva se coleó en el circuito 1 de Caracas (El Junquito, La Pastora y Sucre), donde comenzó la campaña con un tiro en el ala ya que apenas tiene 22 % en las encuestas, mientras los candidatos opositores superan abiertamente esos números en los sondeos.

La pelea es a cuchillo en el Circuito 3

Tal parece que la campaña por el Circuito 3 de Valencia, Naguanagua y San Diego es a cuchillo, me dice imperturbable Bernabé Bernal, conocido como el “espía que regresó del frío”. Bernabé, quien nunca le pegó a Muchilanga ni a Burrundanga como cantaba Celia Cruz, me informa que Cocchiola, acusa a Julio Rivas por una cuña que ha venido apareciendo en DAT TV en la que se menciona a los cuatro candidatos que compiten. Como yo no he visto la fulana cuña, Bernabé me informa que “la escena se desarrolla en una cena familiar en la que los padres y sus dos hijos adolescentes debaten en torno a las primarias. Los padres aspiran a una persona con experiencia, y consideran las opciones de Cocchiola, el empresario, a quien el esposo no ve como parlamentario, prefiriendo a Miguel Parra que ya lo ha sido, mientras la madre riposta proponiendo el nombre de Rubén Limas, un buen médico, según el padre. Los hijos en cambio se pronuncian por alguien más joven y que sea p’alante, etc.”. Bernabé aclara que la cuña concluye con una interrogante. El padre meditando sobre lo que dicen los hijos, indica: “¿Julio César Rivas? De repente”. El nombre de cada candidato es mencionado sólo una vez, salvo Limas que es mencionado dos veces.

Para mi veterano informante, en cierta forma es un debate generacional, pero Cocchiola alega es campaña electoral lo que está prohibido por las normas y acude a la Comisión Técnica para que ordene su suspensión. La Comisión extrañamente oficia a Julio Rivas, atribuyéndole la autoría, y éste la niega bajo juramento, agregando, que si se quiere la cuña es a él a quien afecta de manera negativa, porque reiteradamente los padres abogan por alguien de mayor edad.

Pero hay más. Agrega Bernabé que “en otro escenario, el del internet, los emails en Valencia han sido inundados por mensajes con las fotos trucadas que fueron empleadas en el programa La Hojilla para descalificar a Rivas cuando fue puesto preso por liderizar una prolongada huelga de hambre. Lo que ha llamado la atención, sin embargo, de Bernabé, es que en la última foto de la serie aparece Julio Rivas al lado de Miguel Cocchiola, se supone que durante la campaña a la alcaldía de 2008, una foto que sólo podía haber estado en posesión del mismo Cocchiola. Ciertamente no hay crimen perfecto, como dicen, porque el autor siempre deja su huella”.

Ante esta guerra a cuchillo, no ha faltado el comentario sobre quién le estaría temiendo a quién.  Y sobre cuál arma sería más peligrosa. Si la huelga de hambre o la gladius hispaniensis.

 
Top