La percepción correcta y la percepción defectuosa

Carlos Ochoa

Mercuriales
Carlos Ochoa

El camino de la unidad opositora para las elecciones de septiembre no está despejado, el liderazgo de la oposición a pesar del esfuerzo que despliega, no encuentra claridad, y por ello el problema de las candidaturas en los circuitos se complica. Para superar el escollo de enfrentar unidos a Chávez es necesario conocer la diferencia entre una percepción correcta y una percepción defectuosa. La oposición está enfrentando los obstáculos de la unidad utilizando una percepción defectuosa de la realidad política, lo que crea confusión y desánimo. Para salir de la percepción defectuosa debe entrar en el conocimiento de la diferencia.

Comisarios Vivas y Forero.

Pero aquí mucha gente, incluyéndome, nos equivocamos, seguimos juzgando al país desde la percepción defectuosa que Chávez ha impuesto para mantenerse en el poder. Por un lado denunciamos la división de la sociedad que promueve Chávez, pero por otro lado nuestra solidaridad se hace igualmente sectaria. El caso de los comisarios Vivas y Forero y el General Raúl Isaías Baduel son un buen ejemplo de cómo desde la oposición se practica la percepción defectuosa. ¿No es acaso Baduel un preso político? Los comisarios han sido condenados a penas absurdas por delitos que no existen, y el General Baduel permanece preso sin fecha de juicio. No existe diferencia entre los barrotes de los comisarios y los barrotes del general; sin embargo a Baduel se le cobra el Samán de Güere y el resto, pero está preso injustamente, eso y nada más que eso debería ser suficiente para activar la solidaridad y con ello la percepción correcta.

La estrategia de Chávez para mantener las percepciones defectuosas consiste en la interrupción de todo lo que hasta ahora entendíamos como historia, institucionalidad, derecho, política, economía, ejército, educación, propiedad y en general todos los ámbitos de la vida pública y privada.

General Raúl Isaias Baduel

Ya sabemos las consecuencias de la  interrupción del flujo de agua en un campo de maíz en verano, y también las heridas abiertas que dejan las interrupciones de las libertades civiles en las sociedades. Si a cada paso que avanza la oposición en el camino de la unidad le sigue una auto interrupción por percepción defectuosa, por supuesto que los obstáculos a vencer serán mayores.

El camino de la trascendencia como opción política de cambio, está en el manejo correcto de nuestras diferencias.

 
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