Pelé no tiene comparación

Jhonny Castillo

Letras de fútbol
Por: Jhonny Castillo
Jhocas10@hotmail.com

No sabemos  cuántas veces hemos escrito que una de las cosas  que más lamentamos en la vida es no haber tenido la dicha y el privilegio de ver jugar en carne y hueso  a ese fenómeno del fútbol llamado Pelé. Por cuestiones de edad apenas tenemos algunos vestigios de lo que se dijo de él  durante el Mundial de México 70 en el que se consagró como uno de los deportistas más importantes de la historia de la humanidad y el futbolista más versátil y sensacional que haya nacido en cualquier lugar del planeta.

Traemos esto a colación por algunas opiniones  aparecidas recientemente en la prensa, según las cuales la polémica del mejor jugador entre Pelé y Maradona terminaría con la aparición y el extraordinario desempeño de Lionel Messi, quien seguramente en el futuro pasaría a ser considerado el mejor jugador de la historia. Queremos pensar  que esto no es más que una provocación y un ardid propagandístico, pero  de decirse realmente en serio, sería una gran estupidez y una inmensa  majadería. Con todo el respeto que podamos tener por ese gran futbolista argentino, creemos que compararlo con Maradona y peor  aun con Pele sería sencillamente una insensatez del tamaño del Maracaná.

Más allá de ser el mejor del momento, cosa que también dudamos, Lionel Messi ni siquiera alcanza los méritos para igualarlo a estas alturas de su carrera, y quizás nunca, con otros grandes  jugadores argentinos que brillaron con luz propia en diferentes épocas. Repetimos Messi es realmente explosivo, veloz y pragmático pero no tiene, ni tendrá, el brillo, la estética y la clase de muchísimos futbolistas de quienes,  por mucho que haga en el futuro quedará a años luz.

Como señalamos al inicio,  por cuestiones de edad nunca vimos jugar en carne y hueso  al brasileño  Edson Arantes do Nascimento, mientras que al argentino Diego Armando Maradona lo vimos en varias ocasiones,  y muy  especialmente  en 1985 cuando por primera vez en la historia de la eliminatorias se enfrentaron Venezuela y Argentina en el estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal. Partido que ganó la albiceleste tres goles por dos y en el cual El Pibe marcó un  par  de tantos para su equipo.

Por cierto que aquel encuentro es muy recordado  por los venezolanos debido a la  presencia de Maradona, Pasarella y Valdano entre otras figuras que un año después se titularían campeones mundiales en México 86,  pero también   por  el golazo que desde unos treinta y cinco  metros marcó  el merideño René Torres al Pato Fillol.

Son varios los aspectos  que se deben   considerar al momento de  hacer comparaciones entre  Pelé y Maradona, esto  pasa, entre otras cosas,  por las connotaciones subjetivas, la época, el contexto histórico, las estadísticas   y las circunstancias que rodearon las respectivas  carreras  futbolísticas.

Podemos decir, por ejemplo, que Pelé jugó en una etapa  cuando los medios de comunicación no habían alcanzado el desarrollo científico técnico que ya tenían  en tiempos  de Maradona. Situación que  indudablemente permitió que el argentino lograra  mayor resonancia y popularidad entre los jóvenes que el brasileño, debido a la trascendencia que permite el mercado y la industria cultural en el ámbito deportivo. Lo que por supuesto no  resta  meritos a este extraordinario futbolista  que tenía una inteligencia y una habilidad única para resolver  jugadas  en cuestiones de segundos.

Para quienes  no han tenido la oportunidad de ver a Pelé, más allá de las imágenes repetitivas que  con frecuencia pasan  en televisión, sobre todo las que tienen que ver con la historia de los mundiales, sería interesante que se buscaran un documental titulado Pelé Eterno, una joya donde se puede apreciar con detenimiento la irreverencia  y el arte de este soberbio y exquisito número 10 que deslumbró a los aficionados de todo el mundo  con sus goles de feria y galería.

De Maradona podemos decir  que fue una fusión explosiva de intuición, magia   y velocidad. Nos impresionó como dejaba regados a sus rivales  con la pelota pegada al pié y con una verticalidad pocas veces vista en este delirante  deporte.

Indudablemente que Maradona,  al igual que el portugués Eusebio en su época, introdujo nuevas  perspectivas con  elementos fundamentales que rigen el fútbol moderno, a través de  cambios de ritmo y velocidad. Sin lugar a dudas que Maradona logra  ser el ídolo postmoderno del balompié con una mezcla del arte  antiguo y del arte  moderno.

Por su parte Pelé  alcanzó la originalidad de un Pablo Picasso o un Leonardo da Vinci. Una estética del movimiento y  una  sutileza  que produjo emoción y  lágrimas. Sin lugar a dudas, es la persona que  junto a Garrincha le ha dado más alegría  al pueblo de Brasil.

Más allá de lo deportivo Pelé y Maradona  quizás sean vistos por muchos como el Doctor Jekyll y Mister Hyde, los famosos personajes de Stevenson, pero no cabe duda  que ambos tienen el mérito de haberle dado un poquito  de   alegría   a mucha gente y   eso, caballeros,  no tiene precio.

Y  para ser un poquito más honestos no nos molesta mucho que a Messi lo comparen con Maradona, pero con Pelé: ¡por favor!

 
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