11 DE ABRIL: ¿QUE CELEBRAMOS?

JESÚS HERAS –

El 11 de abril se produjo un hecho de fuerza que desalojo de la Presidencia de la República a Hugo Chávez. Los especialistas de la semántica y malabaristas de la leguleyería aun debaten si fue un Golpe de Estado o si fue el resultado de un vacío de poder después que se le presentara la renuncia “la cual aceptó”.

Lo cierto del caso, es que aquel día se manipuló la inmensa voluntad de cambio democrático de la  mayoría de los venezolanos y en particular la de nuestros compatriotas que marcharon esperanzados y a varios de los cuales, ese gesto les costó la vida. Justamente, en homenaje a esas vidas truncas y a esa sangre derramada, hoy editorializamos contando lo que creemos que ocurrió entonces.

La lucha por el botín

Hagamos un poco de historia: En el proceso electoral que enfrenta a HSR con HCh se definieron dos grandes bloques en el país: Uno, el representado por HSR que venia de ser gobernador, presidente de su Asociación Nacional escogido por unanimidad, enarbolando las banderas de la profundización de la descentralización y otro, encabezado por el actual presidente, una variable militarista del centralismo centenario en Venezuela y apoyado por los grandes sectores económicos nacionales y extranjeros.

¿Suena raro? Claro, ahora suena raro, pero recordemos que aquellos Amos del Valle, muchos de los cuales habían adquirido ese estatuto durante el boom petrolero, también fueron 12 apóstoles, y venían jugando hacia rato al apartidismo, a la antipolítica.

Recordemos como crearon la leyenda urbana de Irene Sáez (apoyada posteriormente por el Chavismo-Miquelenismo para la gobernación de Nva. Esparta) y cómo, en lo político, la convirtieron, a fuerza de millones invertidos en publicidad, en la octava maravilla del mundo. ¿El Objetivo? el mismo de siempre, adueñarse por su intermedio del país, de la renta petrolera, de los privilegios y canonjías del poder, como lo habían venido haciendo y como lo siguen haciendo – con alguna variantes- en nuestros días.

Sin embargo, las cosas no les salían bien: La candidata se desinflaba en las encuestas y se abría paso una opción (la de Salas) que dinamitaría ese régimen centralista, corrompido y oxidado que tanto habían ayudado a sostener.

Algo había que hacer y rápido.

Fue en ese momento cuando voltearon sus ojos al militar del “por ahora”. Para entonces Chávez, como buen camarada, jugaba a la perfección su papel de rodearse de “compañeros de ruta”, “tontos útiles” que financiarían su proyecto. Así, el Tnte. Cnel., consigue el apoyo, no solo de la fracción Miquilena, viejo zorro que había aprendido a hacer dinero, sino de buena parte de la elite social y cultural de Caracas, y de poderosos medios de comunicación que caían rendidos a los encantos de Marat redivivo.

Todos recordamos como el primer gabinete del presidente Chávez congregó a representantes de poderosos grupos de la elite capitalina

El muchacho respondón

No había pasado mucho tiempo y el régimen comienza su marcha perfectamente delineada en los documentos que se habían quedado en el tintero con el frustrado golpe el 4 de febrero. Pero nuestro héroe logró con los votos lo que su falta de arrojo e improvisación le impidieron por la vía de la fuerza. Los grandes cacaos que esperaron que llegara el momento de pasar su factura, veían con sorpresa que el Comandante a quien quería pagar era a Fidel Castro y no a ellos. No hacían falta los “compañeros de ruta”, los tontos útiles ya habían jugado el papel de encaramarlo en el poder. En fin, el muchacho les había salido respondón.

Entonces, esperaron agazapados y cuando el fervor popular en torno al nuevo Presidente se atenuó, cuando la popularidad del gobierno llegó a niveles de crisis, como los del Guri ahora, a punto de quedar paralizado, decidieron lanzarse a retomar el poder. La manifestación del 11 de abril les vino como anillo al dedo. Lanzarla contra Miraflores, formaba parte de su plan político.

El Gran Financista fue el mismo de la otra vez. Uno de sus aviones esperaba hacer el traslado del presidente destituido, le conocían. Sabían que cuando las tropas no obedecieran sus órdenes de disparar contra el pueblo, se retiraría sin combatir, como el 4 de febrero, esta vez bajo las sotanas de Mons. Porras.

El nuevo golpe del centralismo

Todos vivimos momentos de esperanza. Pensábamos que la huida del presidente le abría nuevos horizontes al país. Ocurrió el drama clásico. Muchos de los más fieles seguidores se plegaron al nuevo gobierno. El editorial de Eleazar Díaz Rangel en Ultimas Noticias; el cuadre del Rangel, gobernador de Cojedes; los eufemismos del otro Rangel, el peor, manejando la tesis del vacío de poder; las gestiones de Miquilena para reunir una mayoría – que existió- de diputados para juramentar a Carmona; la huida y enconchamiento de Diosdado y cía. Todo ocurrió, lo repetimos, según el protocolo de estilo que sirve de telón de fondo de los gobiernos caídos.

Así las cosas, Miraflores se convirtió de pronto en el epicentro del poder económico del país. Con atención, todos esperábamos un verdadero acuerdo nacional para reconstruir a Venezuela. Pero no fue así.

En su lugar, vimos puesta en escena una tragedia de horror. Pedro Carmona, un hombre de recta trayectoria, pero sin “burdel”, asume el poder teniendo de oficiante público a un señor de apellido Romero, abogado del Gran Financista que lee una serie de decretos impresentables en los cuales el nuevo presidente concentra muchos más poderes que los que se le criticaban a Hugo Chávez.  Carmona, secuestrado por la claque de los grandes cacaos se aísla del sector político, sindical, militar y social, y del cacao mayor pasa a ser un rehén.

Volvió, volvió, volvió…

No podía ser de otra manera, Carmona por inexperiencia y falta de “burdel”, sin quererlo concita un acuerdo militar en su contra. La torpeza de poner hombres de mano del Gran Financista, en lugar de respetar los mandos naturales que habían propiciado la salida de Chávez; la disolución del Congreso; la amenaza contra gobernadores y alcaldes electos popularmente de ser destituidos por un acto de fuerza, convierten lo que había nacido de un movimiento social por la democratización y descentralización del país, en un golpe de estado bananero.

El regreso de Chávez al poder le fortalece, sin duda alguna. Aparece en los medios de comunicación con un crucifijo, pidiendo perdón y asegurando que tomará medidas para la reconciliación del país. Tiene su Playa Girón servida en bandeja de plata y el perdón del pueblo a quien vuelve a engañar con su discurso de cordero degollado.

La traición agazapada

El imperio centralista vuelve por el botín

Siguiendo la máxima antidiluviana que dice: “Si no puedes con el enemigo, únete a él”, los poderes fácticos del dinero caraqueño y transnacional se avienen con el presidente restaurado. Rangel, oficia de nuevo de gran Celestino y acerca al Gran Financista al régimen que se refortalece.

Carter y su compañero de pesca de guabinas se avienen para otorgar cobertura de la derecha al régimen. El canal de La Colina deviene hermafrodita y juegan, al alimón con VTV, al desarme de los demás medios de oposición.

Una vez más la alianza con estos compañeros de ruta se recompone y Direct TV deja de ser bidireccional. Ahora toma una sola dirección. Pero con el tiempo, el muchacho respondón volverá a las suyas, pero ahora de manera mucho mas agresiva.

¿Y ESTE 11 QUE?

Este 11 vuelve a sorprender al Comandante en un bajo nivel de popularidad, en una posición diferente, pero desde el ángulo de su popularidad, muy semejante a la del aciago día en que Amaneció de Golpe. Nuevas fuerzas se mueven por los atajos, pese a que la capacidad de volver a engañar con magnicidios, iguanas y saboteadores, es mucho más limitada que ayer.

Sin embargo, un pueblo mas maduro y –porque no decirlo- una dirigencia política menos infiltrada por los poderosos del dinero – y también más cercana a la realidad que a los restaurantes de lujo- le complican las cosas al gobierno.

El Gran Financista juega de nuevo en varios tableros. Su ahijado oficia de francotirador de la unidad, mientras en Sto. Domingo, con los dos Georges, saca cuentas de las licitaciones que gana Chevron y mide, just in case, que haya que dar un nuevo viraje.

Las carencias de agua, los apagones, el creciente desempleo, la inseguridad, la vida cara no ayudan al gobierno. Este 11 será, por sus prolegómenos, aun más aterrador para el Régimen que el de ocho anos atrás. De este puede que no regrese, claro, después del 2012, sobre todo si las elecciones de septiembre en verdad se realizan, y como esperamos, su previsible derrota democrática se logra materializar.

 
Jesús HerasNo photo
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