Entre negros y blancos

La Unidad

La Pequeña Política
Espantapájaros

Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio,  no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

Les  confieso que estoy molesto porque me han creado injustamente una crisis de identidad. Dicen que soy éste o que soy aquel, y yo – molesto, además, CON razón- quiero hoy afirmar de manera inequívoca que YO SOY YO. ¿De acuerdo?

Claro, comprendo la curiosidad, porque mientras mi colega Buenaventura, viaja en su Ford Fairlane 79 y puede ser reconocido donde va, sobre todo cuando visita a la negra Tomasa en Puerto Cabello, yo me mantengo siempre en un mismo sitio y nadie puede imaginarse que yo, un Espantapájaros con cinco soles en su charretera, permanezca tranquilo, aquí, en el descampado, cuidando mis siembras, ahora mas risueñas por las lluvias que han caído, protegiéndolas de los pájaros, mientras mi pensamiento vuela.

Una Unidad sin salero

Los más peligrosos son los pajarracos resabiados. Me refiero a pajarracos como el alacrán, que ahora se dedica a limar asperezas porque le ha cogido gusto al queso. ¿Pajarraco comiendo queso? Pero así son los pajarracos, a todo el que asoma su cabecita, como tuqueque cogiendo sol, le liman el comete.

Total que la Unidad que iba tan bien, está sufriendo los embates del centralismo, ese que uno de sus más prominente oficiantes bautizó de cogollos. El pájaro Galindo en Cojedes, el pájaro Goyo en Falcón, el Pájaro Mendo en Miranda, aunque este es más bien un pajarraco porque bien corrido está, el pájaro Sígala en Barquisimeto, y hasta el hombre que calculaba, en Sucre, no los quieren dejar pasar. Tampoco al tuqueque de Carabobo, porque tiene liderazgo propio, y es una amenaza para el Sancto Sanctorum.

Primero la Unidad y después la amplitud, dijo el ave Ledo, sin duda con la mejor intención, primero lo objetivo, luego lo adjetivo. Pero a nombre del objetivo, te quitan el adjetivo y va quedando un caldo simplón. Como que le falta salero, lo digo yo que no como… pero pienso y observo.

En Cuba los negros están pisados

Pero si en la Mesa están viendo la cosa negra, o blanca, en el caso del pájaro Alacrán, y la Unidad de pronto se tambalea, en Cuba que lleva medio Siglo sometida a otro tipo de Unidad, el caldo se ha puesto morao. Claro es un decir, porque el Cóndor, Rey de las Aves andinas , se nutre no de caldo sino de carroña… y en Cuba  de disentería… de todo aquel que disiente.

Pero tal vez eso ya quedó en el pasado, porque ahora, al igual que Águila Uno, o quizás peor, cuando por la edad, a lo mejor no come porque su pico no pica o porque le perdieron el miedo, o porque los santos se le voltearon cuando dejó morir hambre y sed a un mulato albañil que tenía preso por no brindarle alabanzas. Pues bien, al Cóndor se le voltearon los santos, tantísimo se le han volteado, que Águila Uno, siempre precavido, le quiere colocar de una vez, aquí, cerquita de la Ceiba de San Francisco donde bautizaron a Simón, un busto con todo y que, según esos mismos santeros, el bronce es para los muertos (pájaro Sierra, dixit).

Tanto, y mira que repito y repito el TANTO, pues tanto se le voltearon los santos que ahora es otro mulato, un tal Fariñas, que ni está preso ni es albañil, y sabe hacer huelga de hambre, y es sicólogo y militar y patria o muerte, quien se ha declarado también en huelga de hambre hasta que suelten los presos, y hasta Jimmy Carter, el de la carita de yonofui, ha tenido que condenar, no la muerte de este mulato que todavía está vivo, sino la del otro, Orlando Zapata, el que mataron.  Y también lo han tenido que hacer, el Gabo y Saramago, dos luminarias  que pese a su luz interior, tantas veces antes estuvieron ciegos ante los abusos de poder. Pues bien, los tres se han solidarizado con el mulato de la dignidad, a quien, al final, hasta agua le negaron.

Las Damas de Blanco

Y qué decir de las Damas de Blanco, las esposas, madres, hermanas, hijas de los presos políticos que tampoco han podido doblegar.  Claro, el Cóndor y su hermano, el Condorte están – como el de aquí- preparados para la Guerra: fusiles, granadas, bazucas, balas, pero no para la resistencia pacífica.

Esa resistencia es temible. Con ella, Gandhi desalojó al poderoso Imperio Británico y Luther King, marcó la pauta que con el tiempo permitiría a un negro, Obama, convertirse en Presidente del Imperio Blanco. Y a Mandela, el gran Mandela  acabar con el Apartheid. Si, el mismo Mandela que vino a Carabobo con su esposa, la guerrera Winny, y se pasó todo un día en Valencia en 1991 con el Gobernador de entonces, y en el Salón Bolívar recibió con orgullo el Sol de Carabobo.

Pues es esa misma resistencia pacífica que, por cierto, en Venezuela encabezaron el pájaro Yon, otro que quieren excluir de la UNIDAD, y luego ese otro pajarito, Julio Cesar Rivas, quien fue héroe cuando obligó con su huelga de hambre y su encarcelamiento a que Insulza nos escuchara y ahora, como es candidato a la AN, con todo y su nombre de emperador romano,  dizque no tiene experiencia.

Pues bien esa resistencia pacífica en Cuba, tiene al Cóndor de cabeza. Porque como dice el pájaro Tyszka, en esta misma edición, al cubano sólo le ha quedado el cuerpo… y lo está ofrendando a la Libertad.  Los mulatos con sus huelgas de hambre que han conmovido al mundo entero, y las mujeres marchando, blancas o negras de piel, pero vestidas de blanco, color que no es símbolo de guerra sino de paz. Fíjense que interesante, hacerle la guerra al Cóndor, utilizando colores de paz.  Con razón están tan confundidos los tres y ya no saben ni que hacer.  Me los imagino consternados al ver su hermosa imagen de Revolucionarios, una imagen cultivada por décadas, convertida, de pronto – y a los ojos del mundo entero, por obra y gracias de la resistencia pacífica- en sinónimo de opresión.

Cuidado Águila Uno, no vaya a ser que tus escoltas un día de estos decidan también, como ocurrió de repente, el 11 de abril, hace ocho años, cuando muchos se cambiaron de bando a media noche, que tus escoltas, repito, decidan de pronto vestirse de blanco, porque en su Cuba, cubita, la tiranía se acabó.

Pd. La bloguera Yaonni también ofrenda su cuerpo virtual. Miren abajo lo que me envió.

Ppd. Las Damas de Blanco han sido postuladas para recibir el Premio Nobel de la Paz. Juanes es uno de los proponentes, nos informa desde Paris, la pajarita Burgo.

LO QUE NOS LLEGA AL DESCAMPADO

GENERACIÓN “Y”
La lectura del libro “El séptimo secretario” de Michel Heller me ha traído un montón de recuerdos de la “etapa soviética” de esta islita. En ese entonces, yo no pasaba de los quince años y tengo evocaciones muy sensoriales de aquel coloniaje. Rememoro los caramelos y vituallas adquiridos a través del mercado informal que regentaban las esposas de los técnicos soviéticos. Es curioso que no los llamáramos por el gentilicio de la URSS y mucho menos como “camaradas”, sino que usábamos un sustantivo cuya fonética no permitía los detalles. Ellos eran “los bolos”: informes, toscos, un trozo de barro sin trabajar; macizos y sin gracia; capaces de fabricar una lavadora que gastaba la electricidad destinada a toda una casa, pero que -todavía hoy- funciona en no pocos hogares cubanos.

Muchos de nuestros padres habían estudiado o trabajado en la URSS, pero nosotros no conocíamos la sopa borsht ni nos gustaba el vodka, así que todo lo “soviético” nos parecía pasado de moda, rígido y feo. Lo que nos paralizaba de ellos era el poder osuno que emanaba de sus gestos, la advertencia velada de que ellos sostenían nuestro “paraíso” caribeño.

Aquella mezcla de temor y burla que nos generaban los bolos todavía se mantiene. Si ahora mismo un turista que pasea por la ciudad no quiere ser molestado por los continuos vendedores de tabacos, sexo y ron, sólo debe musitar algo como “Tovarich”, “Niet ponimayo” y el asustado mercader se esfumará.

http://www.desdeldecuba.com/generaciony/

 
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