Müller y el nido de alacranes

Vladimir Villegas

Vladimir Villegas

El general Alberto Müller se ha ido del PSUV para su casa porque “el proceso está pésimo”, y en su retirada ha dejado una estela de críticas que tienen no sólo peso, sino también sus implicaciones, porque se trata de un hombre que formó parte de la más alta cúpula roja-rojita.


De lo más resaltante que dijo rescató su afirmación de que desde hace un año, aproximadamente, no habla con el presidente Chávez, lo cual es un evidente reclamo a la falta de diálogo en las filas del autodenominado partido de la revolución. El mismo reclamo que hizo Henri Falcón en su carta al jefe del Estado, y, similar al que formulan diversos sectores, unos afectos al proceso, como el PCV, y otros en la acera de enfrente, como Fedecámaras, la Iglesia y los partidos opositores.
La ausencia de diálogo es denominador común al inventariar las inconformidades nacionales. Si Müller Rojas, ex miembro del alto cogollito pesuvista no dialoga con el Presidente desde hace tanto tiempo, vale preguntarse quiénes sí tienen esa posibilidad y, lo más importante, si la aprovechan para hacer llegar las insatisfacciones que flotan en el ambiente interno del PSUV, entre los aliados y, más aún, en los ciudadanos que no le acompañan.
También sería interesante saber si en sus ya lejanos diálogos o conversaciones con el Presidente, el general Müller lo alertó en torno al nido de alacranes sobre los cuales estaría sentado Chávez, según ha aseverado en varias ocasiones el hoy retirado dirigente político y oficial de la FAN. Y, lo más importante, si se le ocurrió identificar a algunos de esos poderosos y peligrosos alacranes. A ello agregaría como pregunta si entre esos alacranes hay o no algunos de los burgueses que, también según Müller, hacen vida dentro del partido de gobierno. Si no es tanto abuso, mi estimado general, no estaría nada mal que también especifique si su salida del PSUV obedece a la picadura de alguno de esos bichos.
Las respuestas pueden ayudar a los militantes o no del proceso, a entender qué está pasando para que un hombre como usted se atreva a dejar las filas de su partido luego de la cascada de insultos y descalificaciones contra Falcón y el PPT. Y mire que la curiosidad crece cuando en el canal del Estado, VTV, se afirma, como en los buenos tiempos de la era soviética, que su salida obedeció a “razones de salud”.
La liberación de Moncayo. Ha sido una gratificante noticia la liberación del cabo Pablo Emilio Moncayo, por parte de las FARC, pero ello no implica que cesen las críticas a la aberrante práctica que significa el mantener en cautiverio por doce años a una persona, reivindicando con ello la lucha por la justicia. El secuestro es un acto abominable, inhumano y despiadado que no puede ser parte de la acción de quienes se identifican con la transformación de la sociedad.

Por eso no incurro en el eufemismo de llamar “retenidos” a los secuestrados.
Si las últimas liberaciones unilaterales obedecieron a un gesto político de ese grupo armado, la puesta en libertad de todos los secuestrados y el compromiso de cesar esas operaciones seguramente abrirán el camino a la negociación que buena parte de los colombianos y países vecinos reclaman para poner fin al conflicto armado en la hermana Colombia.
Fíjense que está por terminar el gobierno de Álvaro Uribe y la salida militar luce cuesta arriba, con todo y los golpes asestados a las FARC en los últimos años. Los muertos, los desplazados, los mutilados, van a seguir aumentando a menos que las partes abracen el diálogo político como la opción real y la más conveniente… para Colombia y para nosotros los venezolanos también.

 
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