Entre consensos y primarias (Parte I)

Yván Serra Díaz*

Los consensos

La palabra consenso me recuerda al criterio de unanimidad sueca donde bastaba una sola objeción para que una decisión no se tomara. Si bien, éste no es el caso en la Mesa de la Unidad Democrática el poder de veto estaría en líderes o partidos con capacidad de producir fracturas importantes en las fuerzas políticas que se oponen al gobierno nacional y por tanto afectar la posibilidad de triunfo. El primer consenso se logró al establecer un criterio para designar a los candidatos, y era el del orden de llegada de los partidos en la elección para escoger a los diputados regionales del 2008. El partido con mayor número de votos ponía el primer nombre y así hasta agotarse los cargos. Pero se estaba claro que podía  haber vetos. La MUD se planteó entonces tres alternativas para resolverlos. Las primarias, quedaron sólo para 15 circuitos, para el resto la negociación ,y de no haber acuerdo, decisión de los que tenían autoridad.

Así las cosas ya se encuentran casi completas las candidaturas de la Alternativa Democrática para las Asamblea Nacional. La eficacia de su trabajo se verá en dos vías, con la ausencia de candidaturas opositoras descontentas y los llamados No Alineados. La primera de sus tareas, esta casi hecha.

Las primarias

22 candidatos de 15 circunscripciones fueron escogidos por primarias. Participó un 9,8% de la población, y 25% del voto opositor. Pero la cifra hay que analizarla con detalles, frente a la alta participación del C2 de Miranda y el C3 de Carabobo, hay lugares en que la participación fue muy menguada. Los criterios de decisión indican dos tendencias principales, en circuitos donde la movilización fue espontánea la popularidad se impuso; en el resto el principal papel le correspondió a la capacidad de movilización de las maquinarias políticas.

Dos ganadores mediáticos, María Corina Machado y Miguel Cocchiola. Haber ganado en circuitos de mayoría opositora les ofrece la tranquilidad de un seguro triunfo en septiembre. Pero no hay que deslumbrarse, ni Baruta es Caracas, ni Valencia norte es Carabobo y mucho menos Venezuela. Derrotaron a las maquinarias partidistas en los lugares donde eran derrotables. Otros candidatos no corrieron con la misma suerte.

Ahora es cuando van a hacer falta los partidos de cara al 26S.


* Licenciado en Estudios Políticos UCV

www.periscopio2.blogspot.com

 
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