Entre consensos y primarias (Parte II)

Yván Serra Díaz

Periscopio
Yván Serra Díaz*

Las Primarias del PSUV

Todo proceso eleccionario contiene dos elementos que influyen en la decisión del elector. El componente premio o castigo a una gestión de gobierno o de representación y la esperanza generada por los que se postulan. Cuando los que se postulan son los ocupantes del cargo, la evaluación de su gestión ocupa un lugar preponderante en la decisión. Por tanto uno de los temas que debe preocupar a la dirigencia del PSUV, es el poco apoyo que recibieron los parlamentarios que se postularon para un nuevo período. De 110 legisladores que se postularon, sólo 16 alcanzaron la postulación para el puesto principal. Si mi hoja de Excel funciona correctamente esto significa los militantes del PSUV rechazaron al 85,5% de los actuales diputados. Se puede entender que salvo cuando el militante del PSUV tenía que escoger entre dos diputados (Isea y Ortega), la mayoría de la militancia escogió por nuevos candidatos y de una vez despidió a la mayoría de los actuales asambleístas. Si alguien quiere hacer una evaluación del trabajo del parlamento en estos cuatro años, pueden preguntarle a sus propios compañeros de partido.

Un hecho importante es la ayuda recibida por algunos precandidatos de las maquinarias de gobernadores o alcaldes. Los parlamentarios que sean electos, tendrán que jugar con una doble lealtad, al PSUV y al gobernador o alcalde que le brindó el apoyo.

Las dos primarias

Lo que sí se demostró con los procesos de primarias realizados tanto por la Mesa de la Unidad Democrática como por el PSUV es el deseo de los venezolanos de participar políticamente. Independientemente que haya acudido o no a votar, el ciudadano común siente mucho más legítimo un candidato surgido de unas primarias que aquellos designados por las autoridades partidistas; a su vez el mecanismo de las primarias garantiza el respeto a la decisión. Mendoza tiene el derecho a rebelarse, Carlos Vecchio, no. Las primarias llegaron para quedarse. Para el futuro: escoger por primarias a los candidatos a cargos ejecutivos de elección popular y los candidatos uninominales de los cargos de representación y dejar sólo una pequeña cuota para los partidos.

Otro hecho que merece destacarse en la renovación del liderazgo, ambos bandos están aportando caras nuevas. Políticos jóvenes de todos los colores, la mayoría electos por las bases, no por la dirigencia.


* Licenciado en Estudios Políticos UCV

www.periscopio2.blogspot.com

 
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