La especulación: un “falso-positivo”

Argelia Rios

Argelia Ríos
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Giordani verá su sueño hecho realidad: la reproducción deliberada de la pobreza

Giordani lo dijo con todas sus letras: “sin pobres, no hay socialismo”… La sentencia explica la amalgama de emociones que son rutina para los venezolanos de hoy. El desconsuelo y la consternación gravitan en este paisaje, donde nos movemos con el corazón exaltado por el malestar de la agonía. Nuestras vidas están reducidas: cada día aparece una sombra que agrega nudos a la ansiedad colectiva. La revolución nos ha trepado en un peligroso tobogán, y en el descenso es imposible no vislumbrar el empobrecimiento que Giordani desea para nosotros.

La opresión es una tenaza que nos abraza con fuerza. La certeza del desastre flota en el ambiente y se proyecta en las miradas: lucimos como sobrevivientes de una tragedia en desarrollo, que promete peores calamidades. Los días se nos consumen intentando conseguir oxígeno; tratando de atrapar alguna migaja de esperanza… El último giro del gobierno -ese que nos condena a la depauperación económica- refuerza los temores sobre nuestro calvario. La revolución ya no se afana en ser una “oferta superior”. Mercal, Barrio Adentro, Pdval quedaron convertidos en escombros; en parte de una escenografía de anime, deshecha por la negligencia, la ineptitud y el latrocinio.

Los colores luminosos con que “el proceso” se adornó al principio devinieron en manchas desteñidas: aquella espiral de “mentirillas blancas”, es ahora una despiadada farsa diseñada minuciosamente para tiranizarnos. El endurecimiento del control cambiario lleva ese mismo trayecto: así como una mentira deriva en otras sucesivas destinadas a verificar la primera de la cadena, ésta iniciativa para “estabilizar” el dólar no oficial, conducirá a una inevitable secuencia de medidas radicales, orientadas a enmascarar el escandaloso fracaso de un gobierno que lo ha tenido todo para ser exitoso.

La peligrosa coartada de la especulación sólo tendrá un corolario: la destrucción de la economía privada, que se reflejará en escasez, en inflación, en desempleo, nuevamente en especulación y, como es de esperarse, en indigencia generalizada… Giordani verá su sueño hecho realidad: la reproducción deliberada de la pobreza, para viabilizar un modelo que nos necesita a todos convertidos en menesterosos; esclavizados y sumisos frente al Estado-repartidor.

La especulación es la aliada secreta del gobierno, que la estimula con saña para recrear la lucha de clases y facilitar el tránsito hacia la dictadura comunista. No ofrezcamos respuestas académicas. Actuemos en contrario y tomémosle la palabra: salgamos a la calle a exigirle mano dura contra ella y desnudemos este “falso-positivo” de la revolución. Nuestro desiderátum es que los más desentendidos comprendan quiénes son los auténticos beneficiarios políticos de la escasez y la especulación.

 
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