El acaparamiento y la inflación hay que atacarlos con firmeza


Leopoldo Puchi


Enfoque


Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

El gobierno tiene que aclarar definitivamente cuáles son los sectores de la economía que considera deben estar en manos del Estado y cuáles en manos privadas. Lo de la Polar ya parece un thriller de sobresaltos permanentes. Si se va a nacionalizar que se haga de una vez. Pero lo que no se puede es mantener un clima de incertidumbre permanente que afecta a todas las empresas, a todos los sectores y a todos los empresarios que no saben a qué atenerse, lo que paraliza las inversiones.


"El Gobierno ha hecho una nueva Ley Cambiaria y la quiere retractiva. Pero el mal ya está hecho".


El asunto con el dólar no es el control o las regulaciones. Éstas pueden existir y funcionar bien. El problema reside en la ausencia de reglas claras. Cuando se aprobó en 2005 la Ley Contra Ilícitos Cambiarios se permitía el mercado paralelo, pero no se reglamentó el tipo de transacciones que podían hacerse en las bolsas. No se creó un sistema transparente de subastas y se realizaban asignaciones desde arriba por palancas y contactos, a favor de las Casas de Bolsa de “los amigos”. Los responsables eran los funcionarios, incluyendo los ministros de finanzas. Ahora se ha hecho una nueva Ley, y la quieren retroactiva. Pero el mal ya está hecho.


Según la encuestadora IVAD, de Félix Seijas, en abril de este año un 31,3% de los encuestados se identifica como chavista  y 32,2% como no chavista. Un 34,1% no se ubica en ninguno de los dos grupos. Esto a escala nacional. Así que la situación es pareja y no se sabe para dónde se va desplazar el 34,1% de ni-ni, sector que ha ido creciendo (en junio de 2009 estaba en 25,8%).

Flash NEGRO

La elección de Juan Manuel Santos no le conviene ni a Colombia ni a Venezuela. El hombre es guerrerista y es de los que quieren meter mano en nuestro país, esté Chávez o cualquier otro en Miraflores. Si gana, las relaciones entre los dos países se van a poner más feas. Se puede comprender que la derecha colombiana lo continúe aupando, pero resulta absurdo el respaldo que ha tenido Santos en los medios de comunicación venezolanos y en sectores de la oposición. Hasta una campaña acusando a Antanas Mockus de comunista han puesto a circular.

En la encuesta de Félix Seijas de abril, a la pregunta “¿Por quién votaría en las elecciones del 26-S?”, los encuestados respondieron de la siguiente manera: por los candidatos apoyados por el Gobierno 33,5; los candidatos de la Mesa de Unidad 27,8%. No sabe, 20%. No votará, 17%. En cuanto a la votación por partidos, se distribuye así: Psuv 29%, AD 5%, UNT 4,8%, PJ 4,2%, Copei 3,3%.

“La economía no puede reducirse a la producción de bienes que alimentan el consumismo, el despilfarro, la pobreza y los desequilibrios”. “La globalización debe estar orientada a la búsqueda del bien común, que tiene que ser el objetivo del progreso”. ¿Quién lo dice? El Papa Benedicto XVI.


DESDE LA SALA SITUACIONAL

La economía en primer plano

Ni de la inflación se puede acusar exclusivamente a los acaparadores, que los hay, ni el alza vertiginosa del dólar es obra, solamente,  de los especuladores del mercado cambiario, que también los hay. El acaparamiento y la inflación hay que combatirlos con firmeza, como se hace con cualquier desviación delictiva. Pero sería un error pensar que allí reside el meollo del problema económico por el que atravesamos.

Sin planificación

El problema es que la economía venezolana, luego de un crecimiento sostenido y elevado del Producto Interno Bruto (PIB) durante seis años, comenzó a entrar en recesión en 2008, y para 2009 el PIB retrocede 3,3%, como consecuencia del crack financiero en Estados Unidos y el descenso de los precios del petróleo. Frente  a estas circunstancias el Gobierno se quedó paralizado, y no elaboró un plan económico sustentado en una fuerte inversión pública, la cual más bien se debilitó al pasar de 16,3% en 2008 a 0,9% en 2009.

Falta de inversiones

El Gobierno disponía, y dispone, de divisas suficientes para ejecutar un programa de inversiones. Pero no lo hizo ni lo ha hecho. A lo que se le añade una sobrevaluación de la moneda por demasiado tiempo que favorecía las importaciones y debilitaba la producción local. La decisión de devaluar, a principios de año, fue correcta aunque tardía. Sin embargo, el Gobierno falló también en esa materia al no crear simultáneamente un sistema flexible y transparente del cambio de divisas.

Eficiencia y celeridad

A pesar de todas estas dificultades, Venezuela tiene todavía un margen de maniobra, distinto a las “soluciones” neoliberales de la liberación de precios y la desregulación del régimen cambiario. ¿En qué consistiría? En la ejecución eficiente de un plan de inversiones, especialmente en las áreas de las importaciones; integración del sector privado en la ejecución de estos planes; aceleración de los tiempos de Cadivi y del mercado de bonos.

El sector privado

Se trata de medidas aparentemente sencillas, pero se necesita mucha determinación para emprenderlas. ¿Hay un plan meticulosamente estudiado de las áreas de inversión prioritarias? ¿Se darán los créditos al sector privado para que ponga a disposición su capacidad de ejecución en los desarrollos productivos?

El primer paso del proceso de agrupamiento fue la creación de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), versión preliminar de lo que posteriormente sería el PURS y luego el Partido Comunista Cubano.

Este es un momento significativo del proceso de fusión de diferentes organizaciones de la izquierda cubana, que partían de la base común de haber triunfado en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, como el Movimiento 26 de julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio revolucionario 13 de Marzo.

 
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