Provocación riesgosa

JESÚS HERAS –

Ya nuestro compañero de páginas, Espantapájaros, en la entrega pasada, nos confiaba cual era el objetivo de Águila Uno en su empeño de controlar la cadena alimenticia y develaba cuáles eran los objetivos de esa perversa política: Cercar por hambre a nuestros compatriotas y tratar por esa vía de torcer su voluntad. Hoy, insistiremos en el tema, apoyados en la famosa frase de André Gide: “Todas las cosas han sido dichas, pero como nadie les presta atención hay que repetirlas de nuevo….”

También hemos puesto antes, negro sobre blanco, en esta misma nota editorial, que esta estrategia de cercar por hambre está en el protocolo que siguen los regímenes autoritarios. No más la semana pasada, citábamos a León Trostsky, cuando sustentaba en la administración de la escasez, el germen del nacimiento de la NOMENKLATURA.

Así mismo, en entregas anteriores y en las páginas centrales de este semanario recogimos en un trabajo de Ángel Alayón el camino a que condujo el férreo control de los precios en otros tiempos y otras civilizaciones.

Quizás el dato que merecería ser agregado es que en la Unión Soviética a propósito de este tema comienza a vislumbrarse un resquebrajamiento importante en la dirigencia soviética. Nos gustaría recordar que el año 1921, cuatro años después de la Revolución de Octubre, Lenin, espantado por las escenas de hambre que habían llevado a personas en comarcas lejanas a practicar el canibalismo, anuncia la llamada NUEVA POLÍTICA ECONÓMICA (NEP) cuya consigna fue: “Kulaks, enriqueceos……”

Convencido de que la colectivización forzosa del campo había destruido la producción, da un giro de 180 grados y comienza a devolver a los antiguos propietarios de tierras (los Kulaks) para que las pusieran productivas y llegara comida a las ciudades.

Lenin murió a temprana edad en 1924 y Stalin, el gendarme mayor, quien hizo del asesinato su consigna de gobierno, retomó el férreo control de la cadena alimentaria y gobernó dictatorialmente hasta su muerte. Se cuenta en millones el número de personas que en los años 30 perdieron la vida por la hambruna provocada a causa del desabastecimiento alimentario.

¿Haremos aquí el mismo ensayo?

EL OSO EN LA MIRA

Ya recordaba Espantapájaros, que Lorenzo Mendoza (Mendocita), Presidente de Polar, le había salido huidizo al gobierno. Polar, que es la empresa privada más grande del país, y una de las más poderosas productoras de alimentos en América Latina, no es hueso fácil de roer. No porque Águila Uno, siguiendo el lenguaje del colega, no tenga la fuerza militar para tomársela por asalto, sino porque un paso en falso y la desaparición simultánea de la arepa (Harina Pan) y la cerveza (Polar) podría arrollar a un gobierno que se sabe débil. Además ¿cómo explicar que no se actúe con similar fiereza contra sus competidores?

Se trata entonces de una provocación, por ahora, pero una provocación riesgosa, quién sabe si buscando -como en 2002- un alzamiento que permita descubrir en la esfera militar a sus detractores; quién sabe si buscando la deseada polarización; quién sabe -por último- si también anhela, vistas las deserciones propias y la unificación que se ha producido en el campo opositor, una situación que justifique suspender el proceso electoral.

Veamos por qué es riesgosa.

LA TOMA DE LA ALEGRÍA EN GUACARA: UN LABORATORIO INTERESANTE

Ya hemos dicho que el gobierno quiere administrar el hambre. Su meta final es la cartilla de racionamiento cubana, de manera que la destrucción del aparato productivo en la que avanza “a paso de vencedores…” se debe compaginar con el monopolio del comercio exterior (sacramento de todas las religiones autocráticas) para que todo paquete que llegue al país y sirva para ser llevado a la boca, pase por sus manos.

Provocación Riesgosa

Por eso el gobierno no es tolerante de eventos como la Toma de la Alegría donde el gobierno de Carabobo pone a disposición de los sectores populares alimentos a precios asequibles a nuestros ciudadanos. Estas Tomas son nefastas para cualquier intento totalitario. Y ¡Ojo! no sólo porque allí se vende a muy bajos precios, sino porque no son cachivaches importados sino productos de primera calidad producidos en Venezuela por venezolanos. Para que se entiendan mejor las motivaciones, las Tomas de Carabobo, mas allá de favorecer a consumidores cuyos magros ingresos ya no alcanzan, son una importante herramienta para generar demanda para productores nacionales que el gobierno quisiera ver desaparecer.

Justamente por eso el alcalde y el gobierno nacional intentaron impedir la Toma de la Alegría realizada, con mucho éxito además, en el municipio Guacara. Los detuvo un hecho inesperado, algo que debió haber puesto ‘los pelos de punta’ al régimen. El pueblo guacarense salió por miles a apoyar la Toma y el Comandante de la policía municipal se negó a cumplir la orden del alcalde de impedir, a cualquier precio, que ésta se realizara. Recuerdos les habrá traído de aquel momento cuando Águila Uno, entonces Tiburón Uno, en un aciago mes de abril, recibió la amarga lección de tropas cuyos comandantes se negaron a activar el Plan Ávila contra la gigantesca protesta que marchaba hacia Miraflores. Así ha sido siempre el fin de las tiranías. Llega el momento cuando el Ejército, que es efectivamente el pueblo en armas, decide bajar los fusiles para que el pueblo pase. Guacara ha sido un mini laboratorio de lo que pudiera ocurrir nacionalmente… si el desenfreno autoritario continúa y siguen los apagones…

UN ANUNCIO ELECTORAL

En la más evidente constatación de que la campaña electoral comenzó, el Presidente ha ordenado que cese el racionamiento de la luz justo después de unos días de que su Estado Mayor Eléctrico anunciara que “el racionamiento había llegado para quedarse”.

Las encuestas revelan la inmensa erosión que el racionamiento ha causado en la provincia venezolana. Caracas está electoralmente perdida para el gobierno, tanto que tuvieron terror de hacerle pasar el trago amargo a los caraqueños. Miraflores está muy cerca de Catia y el 23 de enero… y la oscuridad es mala consejera.

Fue en la provincia venezolana donde el gobierno abusó, llevando el racionamiento hasta 40 y 50 horas continuas en algunas localidades.

Ahora bien, visto que todo sigue igual ¿no será esta orden de suspender el racionamiento igual a aquellas que el Presidente imparte a la economía y ésta se niega a obedecer?

Nos tememos que sí. Los niveles de agua del Guri se han recuperado ligeramente por la llegada de las lluvias, pero el deterioro de la generación eléctrica sigue igual a consecuencia de la negligencia, la irresponsabilidad y la falta de inversión de los últimos años, al punto que sólo se está generando un 40% de la capacidad instalada o sea poco más de la mitad de lo que consumimos.

¿Habrá “terminado” el racionamiento de luz o habrá comenzado más bien la fiesta de los apagones?

Prometer lo imposible es también riesgoso.

Pd. Como ha sido su inveterada costumbre, Espantapájaros coincide con nuestro editorial, pero ve las cosas desde otro ángulo. No lo dejen de leer.

 
Jesús HerasNo photo
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