Dunga y Maradona van por el Mundial que les falta

Regalarán un duelo para coleccionar. Como jugadores, ya fueron campeones del mundo en juveniles y en mayores. Ahora van por la consagración como entrenadores, para igualar a Zagallo y a Beckenbauer, los únicos que levantaron la Copa como futbolistas y como técnicos.

Por: Enrique Gastañaga

Hay un clásico en cualquier imaginación futbolera que jamás fue organizado de verdad para comprobar qué equipo ganaría. Por ahora, nunca se enfrentaron once talentosos contra once corredores. No hubo once Maradonas de un lado y once Dungas del otro. Y parece que no lo habrá. Sin embargo, como para conformar a los soñadores, este Mundial entregará una carrera híper atractiva entre esos dos paradigmas de estilos opuestos a la hora de jugar a este juego incomparable. Es que comparten la obsesión de levantar la Copa en Sudáfrica, uno dirigiendo a Argentina y otro a Brasil. Buscan, al cabo, acceder a esa marquesina reservada sólo para quienes lograron ser campeones del mundo como jugador y como entrenador. Imitar al Lobo Zagallo y al Kaiser Beckenbauer es la cuestión. Como ninguna otra selección estará conducida por un técnico que haya atrapado un Mundial como futbolista, si el 12 de julio se suma un tercero, será Dunga o será Diego.

“El fútbol con once Maradonas no tendría éxito. El fútbol con once Dungas tampoco tendría éxito”, sentenció Carlos Caetano Bledorn Verri, igual a Dunga. Lo hizo en 2009, antes del Argentina – Brasil por las eliminatorias que él terminó celebrando con sus jugadores y con el puñado de torcedores que habían viajado hasta Rosario. Aquel 3 a 1 mantenía el invicto de Dunga como DT ante Argentina, decorado por el 3 a 0 de un amistoso en Londres, el 3 a 0 de la final de la Copa América 2007 y el 0 a 0 de la ida en las eliminatorias. Aquel 3 a 1 encima se condimentaba con la clasificación de Brasil al Mundial. Mientras, Argentina volaba a la incomodidad y recién obtendría su pasaje a Sudáfrica en el último capítulo, ante Uruguay.

El mano a mano como técnicos Dunga se lo gana 1 a 0 a Diego. Es que no hay más antecedentes. Y es lógico. Aprendieron y aprenden a ser entrenadores en la selección. No había estado al frente de ningún equipo profesional Dunga cuando, tras el Mundial 2006 con amargura brasileña, Ricardo Teixeira le ofreció hacerse cargo de Brasil. Ya había olvidado Maradona sus mínimas experiencias en Mandiyú y en Racing cuando Julio Grondona lo eligió a fines de 2008, para suceder a Alfio Basile.

¿El segundo partido como técnicos entre Maradona y Dunga será en Sudáfrica? Podría ser en la semifinal (si Argentina es 1° en su grupo y Brasil es 2° en el suyo; o viceversa) o en la final (si los dos son 1° en sus zonas, o si son 2°).

Si se estaciona en el historial como futbolistas, Maradona golea 6 a 1 a Dunga en 9 partidos (2 empates) entre Selección y calcio italiano. Adentro de la cancha, Diego lo superó hasta en lo que la estadística obviamente no incluye, hasta en el showbol, en un 8 a 4 del verano 2006 en Brasilia, cuando se abrazaron para la foto. Una cita mínima en comparación con la cumbre de Italia 90, único episodio mundialista que los cruzó. Ahí pudo Maradona. El y la pelota, con Dunga allá atrás, impotente en el piso. Fue 1 a 0 en el Delle Alpi de Turín. El 10 lo recordó en el sitio de la FIFA: “Brasil tenía un equipazo, nos cascoteaba el rancho. Me dejaron una, les gané en velocidad a Alemao y a Dunga, al que le metí el camión y no dejé que me volteara. Cuando me achicaron, metí un pase de derecha para un rayo que me pasó adelante, para Caniggia. Se la di y pasó entre las piernas de Ricardo Rocha, que me volteó. Yo quedé en el piso viendo cómo Cani definía ante Taffarel. ¡Maravilloso!”.

Quiso diferenciarse Maradona: “Dunga, cuando jugaba, quería ser el sheriff de la cancha. Venía con esas piernas grandes e intentaba copar la mitad de la cancha. Y como uno se le achicaba, él quería meter. Quería hacerse dueño del medio”.

Aunque intenta evitar las confrontaciones dialécticas, no se quedó callado Dunga. Devolvió: “Maradona fue sin dudas uno de los jugadores más importantes de Argentina. Pero como jugador en la selección gané tanto como él, sin tener el mismo talento. Yo sabía de mis limitaciones. Tenía que cuidar mi cuerpo para igualar a otros atletas”. Cerró el brasileño con su singular estilo: “Estoy feliz porque pude competir con un jugador como Maradona. Cada uno tiene su característica, su forma de ser”.

Como cuando jugaba de 5 caudillo, el Dunga técnico apuesta a la eficacia antes que al jogo bonito, sin renegar de la contundencia. Como cuando jugaba de 10 único, el Maradona entrenador es imprevisible. Es que cambió demasiado. Parece no arriesgar tanto como el Diego futbolista, pero lo mejor es aguardar el Mundial para establecer su definitivo perfil como DT.

“Somos diferentes en todo”, afirmó Dunga. No tanto. El 30 de octubre, el Diego de Fiorito cumplirá los 50. Apenas un día después, el brasileño de Ijuí festejará los 47. Fueron una vez cada uno campeones del mundo en juveniles y en mayores: Diego, en Japón 79 y en México 86; Dunga, en México 83 y en EE.UU 94. Ahora van por Beckenbauer y por Zagallo, por el Mundial que les falta.

 
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