Las grandes realidades en proceso

Carlos Lozano

Caminando con Carlos
Carlos Lozano
caminandoconcarlos@gmail.com

Los acontecimientos se aceleran tanto para el gobierno como para la oposición, y ambos parecieran coincidir en concentrarse ilusiones sin percatarse de los cambios que avanzan a su alrededor.

Ya no son los empresarios los únicos que protestan por las arbitrariedades del gobierno; los trabajadores de empresas afectadas empiezan a actuar en defensa de sus empleos y el bienestar de sus familias, como es el caso de Alimentos Polar, pero también y cada vez más, de un principio de reconocimiento al esfuerzo y a la iniciativa de los ciudadanos.

La oposición, tanto la liderizada por la Mesa de Unidad Democrática, como la que anda dando vueltas sin aparente guía, marcha a una velocidad diferente a la de la calle. ¿Cómo es posible que a estas alturas no se sabe si Miguel Cocchiola es o no venezolano de nacimiento a los efectos de poder ser diputado a la Asamblea Nacional? Se trata como mínimo de una omisión irresponsable. En Miranda siguen los enredos y los disimulos de Julio Borges y Enrique Mendoza, y el ambiente opositor se agita por la inhabilitación de candidatos que obligan a nuevas selecciones y -podemos preverlo- nuevas luchas de poder.

El tiempo también al gobierno lo presiona, y no sólo por el 26S. El ejecutivo parece bloqueado. Un país con quince días sin divisas es un absurdo con consecuencias económicas y sociales de alto riesgo porque afecta las líneas de crédito, produce desabastecimiento, paraliza el movimiento industrial y comercial, detiene al país. Que el Presidente afirme que no le importa el PIB no es simple retórica política: es una afirmación grave que afecta la confianza y el crédito internacional.

El empeño presidencial en atacar a Polar – sólo la más importante de muchas otras- debilitan al gobierno. Extraña manera de prepararse para las elecciones de septiembre y para las presidenciales de 2012.

De otra parte, es absurdo que la estructura gubernamental siga tolerando importaciones de alimentos pagados y abandonados. Nadie cree que sea una conspiración “del imperio” ni de “la oligarquía”. Lo que se pregunta el pueblo es “¿por qué eso no le pasa a Polar, ni a Cargill?, ¿por qué no le pasaba antes a Monaca?

Sea hacia dónde sea que quiera ir la revolución chavista, la gran batalla de la eficiencia la está perdiendo y eficiencia es tiempo, y el tiempo como proceso u objetivo, termina en ganancia o termina en pérdida.

 
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